15 de octubre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Se enfrenta a cinco años de cárcel por convertirse en una "herramienta puesta a punto" para cometer atentados

El navarro que simpatizaba con ETA y se preparaba para atentar con el Estado Islámico será juzgado desde el martes

El joven estaba dispuesto a atentar por el yihadismo.
El joven estaba dispuesto a atentar por el yihadismo.
La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional juzgará este martes 14 de mayo a un joven navarro que después de simpatizar con movimientos de la izquierda abertzale comenzó a "abrazar" la religión del Islam, desde la que se fue inclinando hacia "los postulados propios del islamismo radical", hasta el punto de ser una "herramienta puesta a punto para pasar a la acción" al servicio de la organización terrorista Estado Islámico.

La Fiscalía pide para el acusado, Víctor F.M., cinco años de prisión, inhabilitación absoluta por un periodo superior en diez años a la condena, inhabilitación para ejercer en el ámbito educativo también por diez años, así como tres años de libertad vigilada por un delito de autoadoctrinamiento y autocapacitación terrorista.

Según el escrito de conclusiones provisionales, el procesado "proviene de una familia desestructurada", pues quedó huérfano de madre a los pocos años de vida y sus progenitores estaban "vinculados a la prostitución y el tráfico y consumo de sustancias estupefacientes". Por eso, fue tutelado por distintos familiares e instituciones sociales.

Fue en la adolescencia, residiendo en Lesaka (Navarra) con sus tíos, cuando se le relacionó con "delincuencia callejera y movimientos de la izquierda abertzale fuertemente arraigados en esa región de la comunidad foral". Y fue a raíz de convertirse al Islam cuando comenzó a desvincularse de su familia, llegando a residir en una vivienda abandonada como 'okupa', donde habitaba "en situación muy precaria".

"El acusado se habría mostrado partidario del uso de la violencia para concienciar a los no musulmanes de la necesidad de abrazar esa religión, realizando comentarios a favor de los actos terroristas de la organización terrorista DAESH (Estado Islámico) en países europeos que han aparecido en televisión", explica el escrito del fiscal.

Mezquita vinculada al Salafismo

En sus visitas a Pamplona, Víctor F.M. acudía a rezar a la mezquita Al Aqsar, ubicada en el barrio de San Jorge y conocida por estar "vinculada a la corriente salafista" y donde se han detectado "fieles vinculados al salafismo yihadista". De hecho, varios individuos relacionados con este centro han sido detenidos y condenados en los últimos años por enaltecimiento, adoctrinamiento y autoadoctrinamiento terrorista.

Fue el entorno del acusado quien dio la voz de alarma a la Policía, "alertados por el cambio presentado en sus actitudes", que se fueron acentuando con el paso del tiempo, con un "desprecio hacia Occidente y rechazo y odio hacia el mundo no musulmán". Ejemplo fue, según la Fiscalía, lo que dijo incluso cuando fue detenido y los investigadores registraban su casa: "en caso de que me condenen e ingrese en prisión, cuando salga de la cárcel sí que la voy a liar", y "voy a matar a un montón de gente", haciendo gestos como de portar un arma, simulando el ametrallamiento de una multitud.

En el escrito de acusación se sitúa finales de 2017 como el momento en el que el acusado pudo haberse iniciado en la "instrucción o adiestramiento", con el propósito de unirse a las filas del Estado Islámico "y contribuir a la violencia a la consecución de sus propósitos. Como usuario de internet, hasta su detención en marzo de 2018 visitó numerosas páginas relacionadas con la actividad terrorista y el conocimiento de armas de guerra.

El joven amenazó incluso a los agentes con sus futuras acciones para Estado Islámico.​

Una réplica de un AK-47

De hecho, llegó a adquirir una réplica de un fusil AK-47 y manifestó su "decidido propósito de desplazarse a Senegal", país que en los últimos años se ha visto "azotado por el terrorismo, erigiéndose en uno de los principales objetivos de las entidades terroristas yihadistas que operan en esa parte de África". En su casa fueron encontrados además libros sobre las doctrinas más radicales del Islam, dos hachas, una katana y una fotografía de integrantes de ETA.

"Todo esto evidencia que el acusado había iniciado un proceso de radicalización acelerada que, tras un proceso de autoadoctrinamiento y formación en diversas materias le convirtió en una herramienta puesta a punto para pasar a la acción mediante la comisión de acciones violentas al servicio de una organización terrorista, bien en territorio nacional o en zonas de conflicto", concluye el fiscal

COMPARTIR: