22 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

El presunto terrorista aleccionaba a sus pasajeros sobre el Estado Islámico y les mostraba algunos de sus vídeos mientras les llevaba en su coche

Un yihadista que trabajaba como "taxista ilegal" en Ceuta se enfrenta a nueve años de cárcel por adoctrinamiento y captación para el DAESH

Taxis en Ceuta.
Taxis en Ceuta.
Para llevar a cabo sus objetivos se valía de materiales multimedia que compartía con terceros a través de las aplicaciones de mensajería Whatsapp y Telegram. Se enfrenta a nueve años de cárcel en la Audiencia Nacional por captar y adoctrinar adeptos para el DAESH.

La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional juzga desde este miércoles a un presunto yihadista que realizó labores de "taxista ilegal" en la Ciudad Autónoma de Ceuta, y que está acusado de haber captado y adoctrinado a sus pasajeros para el Estado Islámico (Daesh o ISIS).

El fiscal pide para él nueve años de prisión y una multa de 3.600 euros y señala en su escrito provisional de acusación que Ahmed Hossain Mohamed, de nacionalidad española y en prisión preventiva desde abril del año pasado, ha desarrollado desde el año 2013 "un perfil salafista de alta radicalidad religiosa", que culminó tres años después. Además, según afirma dicha calificación, el procesado ha estado en contacto con otros investigados por la Audiencia Nacional por su presunta vinculación a la organización terrorista.

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El presunto yihadista se enfrenta a nueve años de cárcel/Europa Press

Con todo ello, el fiscal explica que Hossain Mohamed se dedicó a la "captación de otras personas" a las que les trasladó la "estructura y funcionamiento" del Estado Islámico para "lograr adscripciones" a la organización terrorista. Aprovechó su condición de 'taxista' para aleccionar a sus pasajeros durante los traslados que realizaba, para "impartir doctrina y compartir y reproducir videos yihadistas", indica el escrito.

Captación por Whatsapp y Telegram

Para lograr sus objetivos, Hossain Mohamed se valió de la "obtención de materiales multimedia descargados de distintas páginas de Internet, algunos de ellos proporcionados por las redes sociales", así como por las transferencias de archivos. El material propagandístico lo compartía de forma "directa" e "individual" con otros usuarios de Whatsapp o Telegram.

De esta manera, informaba a los nuevos posibles adeptos al grupo yihadista de "los distintos modos de llevar a cabo acciones violentas, y de las medidas de seguridad que deben adoptar para evitar ser detectados e investigados policialmente".

El fiscal añade que una de las publicaciones que consultó tenía relación con el objetivo que supone España para la organización terrorista. "En cualquier lugar que consideréis un objetivo válido para castigar a los españoles criminales... por cualquier medio disponible", reza este comunicado, emitido en árabe el pasado 18 de julio por un Wada Media Foundation, afín al Daesh.

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