10 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

El jurado considera que solo cometieron los asesinatos de Mehmet Demir "el Turco", Sandra Capitán y su hija Lucía estos tres de los siete acusados

El Pollino, su mujer Elisa y su padre, el Cabo, culpables del triple crimen de Dos Hermanas

El Pollino, a la derecha, acudiendo al Juzgado.
El Pollino, a la derecha, acudiendo al Juzgado.
El jurado popular solo estima culpables del triple crimen de Dos Hermanas a Ricardo García, alias "Pollino"; su padre, Ricardo García, alias "Cabo"; y la mujer de "el Pollino", Elisa Fernández. Según el jurado estos tres acusados asesinaron a Mehmet Demir, alias el "Turco"; su pareja mujer, Sandra Capitán; y la hija de ésta, de seis años, el 16 de septiembre de 2017. Otros cuatro encausados no serán condenados por los asesinatos.

El triple crimen de Dos Hermanas ya tiene veredicto. El jurado considera "culpables" de los asesinatos sólo a tres de los siete acusados del que se califica como uno de los sucesos más horrendos que se recuerdan en la crónica negra de Sevilla.

Ricardo García H., alias "Pollino"; su padre, Ricardo García G., alias "Cabo"; y la mujer de el Pollino, Elisa Fernández H., son los únicos que van a pagar por acabar con la vida de Mehmet Demir, alias el "Turco"; su pareja mujer, Sandra Capitán; y la hija de ésta, de seis años, el 16 de septiembre de 2017, cuyos cuerpos fueron hallados enterrados en una fosa en la casa 168 de la calle Cerro Blanco de la localidad sevillana de Dos Hermanas.

El motivo que desencadenó los hechos fue una deuda de 20.000 euros que Demir había contraído con el "Pollino", como ha considerado probado el jurado. Ahora será el magistrado-presidente del tribunal, Juan Romeo, quien dicte sentencia e imponga las penas correspondientes el próximo 1 de septiembre.

El jurado popular tardó 70 horas en responder el cuestionario de 90 preguntas elaboradas por el magistrado-presidente, uno de los más extensos que se recuerdan en la Audiencia de Sevilla.

El jurado, por unanimidad de los nueve miembros, considera «culpables» de los secuestros y asesinatos al Pollino, su mujer Elisa y el padre de éste, el Cabo. Para los tres piden una condena de Prisión Permanente Revisable.

Sin pruebas contra la matriarca

Sin embargo, Joaquina, madre de  "el pollino" y esposa de "el cabo"  ha sido considerada "no culpable" de tres delitos de encubrimiento. No obstante, seguirá en prisión porque está condenada por tráfico de drogas.

De la detención ilegal de "el turco" también ven "culpables" a David Hurtado P., alias "el Tapita" y a José Antonio Mora, alis "Quino", los dos sicarios contratados por el clan de los "Cabos" para "secuestrar, golpear y, si fuera necesario, matar" a Mehmet Demir, "el turco". Estos dos acusados son los que han salido más beneficiados tras la celebración del juicio, pues se enfrentaban a las acusaciones de asesinatos, y ahora sus condenas serán entre dos y seis años de prisión. La Fiscalía les pide tres años y medio de prisión. Además, el jurado estimó que "el tapita" había colaborado señalando el lugar del enterramiento de las víctimas, algo considerado como atenuante. A José Antonio también se le reconoce la atenuante de confesión.

Sandra Capitán y Lucía Begines.

Por último, los nueve miembros del jurado consideran también culpable a Manuela Muñoz O., quien hizo de intermediaria entre "el pollino" y "el tapita" para que éste último fuese contratado. Según el jurado, ella fue cómplice del secuestro del "Turco", pero fue el propio presidente del Tribunal quien exculpó a Manuela de los asesinatos. Mientras, la Fiscalía la señalaba como cómplice de secuestro y asesinato del "Turco". Se enfrenta a tres años de cárcel.

Relato de los hechos

Los hechos se remontan al 16 de septiembre de 2017, cuando supuestamente Ricardo García Hernández, alias "el pollino" en compañía de otras tres personas, retuvieron en casa de éste al ciudadano  Mehmet Demir, de 55 años, por una deuda relacionada con el narcotráfico. Lo golpearon y torturaron. Después la mujer de "el pollino", Elisa Fernández, habría convenció mediante engaños a Sandra Capitán, de 26 años y embarazada de tres meses para que fuese a la casa junto con su hija, Lucía Begines, de seis años, fruto de una anterior relación.

A ellas dos también las torturaron y ejecutaron con un arma de fuego. La niña tenía un fuerte golpe en el pecho. Ella fue la primera en morir, le dispararon en la cabeza y arrojaron todavía con vida a una fosa séptica rellenada con sosa cáustica y excavada en el jardín de la casa de la localidad sevillana de Dos Hermanas, donde tuvieron lugar los hechos. Luego dieron cinco tiros en la cabeza a Sandra y por último mataron a Mehmet de un solo disparo. Manuela Muñoz otra acusada fue la encargada de captar a David Hurtado, alias El Tapita y monitor de boxeo, para que interviniera en el secuestro y tortura del ciudadano turco. El Tapita habría convencido a José Antonio Mora, alias Quino, para que le ayudase y repartirse los 3.000 euros que le había prometido "El Pollino", así cobraron 1.500 euros cada uno, pero cuando se enteraron de que Sandra y Lucía también habían sido secuestradas mediante engaños se retiraron de la casa y no quisieron seguir adelante.

Por la tarde del mismo día los acusados llamaron a una hormigonera y rellenaron con cemento armado el hueco donde habían dejado los cadáveres, convenciendo a los empleados del camión para manejar ellos mismos la manguera y que no pudieran ver el lugar exacto donde echaron siete metros cúbicos de cemento en la tumba de los tres asesinados, llegando incluso a ofrecer café a los operarios para entretenerlos. Para terminar de encubrir el macabro crimen organizaron una barbacoa y una fiesta en el jardín con música muy alta. Todo por una deuda económica supuestamente relacionada con el narcotráfico, 30.000 euros en total.

La familia de Sandra siempre negó que "el turco" tuviese cualquier relación con el narcotráfico. Sin embargo, Mehmet estuvo casado con una hermana de Urfi Cetinkaya, alias El Paralítico, gran señor de la heroína en Turquía. Mehmet había tenido en su contra  procedimientos legales en materia de delitos contra la salud e incluso estuvo encarcelado en Portugal. Al Pollino y su familia les debía, al parecer, 20.000 euros.

A pesar de la que "el Pollino" negó los tres crímenes, la juez sostuvo en el auto en el que envió a prisión al último de los cinco detenidos que fue Ricardo García Hernández quien “ejecutó” a las tres personas, de acuerdo con la investigación realizada por el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional. En el acto del juicio finalmente acabó echándose la culpa por completo sobre él.

Según las autopsias, las tres víctimas presentaban hematomas por diversas partes del cuerpo, propios de haber sufrido “brutales agresiones” ante mortem, “destacando especialmente por su crudeza e importancia, un gran hematoma que presentaba la niña en el pecho, compatible a juicio de los médicos forenses con un fuerte golpe”.

Las defensas de "el tapita" y "el quino" han pedido su puesta en libertad por las pequeñas penas que pueden caerles y es muy probable que el Tribunal acceda a esta petición.

                             David Hurtado, el tapita, monitor de boxeo.

"El Pollino" confesó inicialmente el triple crimen cuando fue detenido en diciembre de 2017, pero en enero de 2018 se retractó de esta declaración por la que probablemente se enfrentará a la pena de prisión permanente revisable que actualmente contempla el artículo 140 del Código Penal, que establece que el delito de asesinato será castigado con esta pena cuando concurran algunas circunstancias, la primera de ellas, que la víctima sea menor de 16 años, o se trate de una persona especialmente vulnerable “por razón de su edad, enfermedad o discapacidad”.

En su primera declaración, "el Pollino" confesó los crímenes al afirmar que “se tiroteó” con el turco por una deuda que tenía con él, pero cuando compareció por segunda vez ante la instructora, cambió radicalmente su versión, ofreciendo otra versión en la cual él habría llegado a la escena del crimen cuando ya estaba consumado, ya que habría alquilado la casa a otro de los implicados, David Hurtado Pino, "el Tapita", y su amigo José Antonio Mora Bataller, "el Quino" –que se entregó voluntariamente a la Policía-.

Poco después de los crímenes Joaquina, la madre de "el Pollino" vendió su casa y la de su marido, Ricardo García, alias "el Cabo", en la misma localidad de Dos Hermanas, a un vecino de la misma zona y por una cantidad cercana a los 42.000 euros. La vivienda se encuentra en la calle Azofairon, muy cercana a la calle Cerro Blanco, donde tuvieron lugar los hechos. De momento, se desconoce si esta venta se habría llevado a cabo para sufragar la defensa de los encarcelados.  De hecho esta casa sufrió un ataque con botes de pintura morados pocos días después de conocerse la noticia de las detenciones del clan.

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