08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

José Daniel Baute Arellán nació en Venezuela cuando el cantante venezolano tenía 15 años y fue reconocido legalmente en 2013

Carlos Baute presume de familia numerosa en la revista ¡Hola! mientras deja tirado a su hijo mayor de 29 años

El hijo mayor de Carlos Baute espera aún  la resolución de su demanda judicial.
El hijo mayor de Carlos Baute espera aún la resolución de su demanda judicial.
El cantante venezolano Carlos Baute muestra orgulloso su familia numerosa en la revista Hola mientras se desentiende por completo de su hijo José Daniel, nacido hace 29 años cuando el artista tenía apenas 15 años. José Daniel Baute Arellán, residente en Baeza (Jaén), ha presentado en abril pasado una demanda contra su progenitor en la que le reclama una pensión de alimentos.

El hijo extramatrimonial del famoso cantante Carlos Baute espera aún la resolución de la demanda que presentó en el mes de abril ante el Juzgado de Primera Instancia nº 17 de Madrid. José Daniel Baute Arellán pedía 1.400 euros mensuales al artista argumentando que “no tenía medios de subsistencia”.  El joven de 29 años fue reconocido judicialmente en 2013 como hijo legal del venezolano Carlos Baute. Ahora, en su demanda, José Daniel  argumenta que "los alimentos entre parientes se ajustan al principio de solidaridad familiar, en cambio, los alimentos debidos a los hijos se fundamentan en la filiación (art. 110 del Código Civil)".

Carlos Baute tiene un parecido evidente con su primogénito, José Daniel. 

Sin embargo, Carlos Baute parece mostrarse  ajeno a su primer hijo y sus problemas mientras presenta con orgullo a su familia actual, la formada con Astrid Klissans y su tres hijos pequeños, Markuss, Lienne y Álisse, habituales ya en las revistas del corazón. “Todavía no me acostumbro a verles juntos a los tres, guau, qué familión, vaya amores me has dado”, confirma en la revista Hola el cantante venezolano refiriéndose a su compañera Astrid.

José Daniel Baute Arellán, de 29 años, nació el 1 de octubre de 1989, fruto de una relación extramatrimonial entre Nallera Zerimar Arellán Castilllo y el cantante Carlos Baute, que entonces tenía 15 años. José Daniel creció en su juventud junto a su abuela quien se hizo cargo de su manutención, ya que su madre era menor de edad y "Carlos Roberto Baute Jiménez – nombre real del artista-  no ha atendido en ningún momento sus obligaciones y funciones como padre", según constaba en la demanda presentada por el  abogado del joven, Fernando Osuna.

Imagen de uno de los reportajes de  Carlos Baute  en 'Hola' en julio pasado, tras el nacimiento de su hija menor.  

El hijo mayor de Baute señaló en una ocasión que la comunicación con su padre jamás fue fácil, y que debía pasar primero por su mánager o persona de confianza: “Tanto que incluso en el primer y único contacto físico que tuvieron fue cacheado para evitar las grabaciones a través de cualquier dispositivo”. En la demanda también consta que el cantante contrató a un detective para investigar la vida diaria y personal del hijo, su familia y los parientes de su pareja.  

Dicha demanda también destacaba ya en abril pasado que  "llama la atención que siendo el Sr. Carlos Roberto Baute Jiménez, un cantante de reconocido prestigio, que acumula numerosas giras y ventas a sus espaldas, alcance esta postura de casi abandono para con su hijo, cuando además, publica en medios tan conocidos como ‘Hola’ exclusivas de su vida con sus otros tres hijos, nacidos de un matrimonio posterior, de los cuales se hace cargo como padre y gozan de una vida radicalmente distinta a la postura que ha decido tomar con mi representado que es tan hijo suyo como los demás".

José Daniel ha sido cuidado siempre por su abuela materna. 

José Daniel  ha tenido que  abandonar los estudios universitarios iniciados en su país  debido a la precariedad económica. La demanda que debe resolverse argumenta en favor de su petición que es un "deber de los progenitores ayudar económicamente a sus hijos, aunque lleguen a la mayoría de edad, subsiste en tanto no alcancen la posibilidad de proveer por sí mismos sus necesidades...”.

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