21 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La Plataforma "Por tu Seguridad y por la de Todos" en el Campo de Gibraltar demanda ya la creación de depósitos judiciales para estas embarcaciones

El problema de la acumulación de narcolanchas incautadas a narcotraficantes en los puertos gaditanos también afecta a Ceuta

En Ceuta, al igual que en el Campo de Gibraltar, la narcolanchas incautadas en operaciones contra la droga, se acumulan en el puerto sin que se habilite un lugar para almacenarlas como ocurre con otros elementos como la droga, el dinero o las armas.

No solo las narcolanchas son parte del paisaje alterado en el Campo de Gibraltar. También en Ceuta es habitual que no se sepa qué hacer con ellas. En la ciudad española del norte de Marruecos, en menos de un mes la Guardia Civil ha intervenido casi media docena de embarcaciones. Todas siguiendo un mismo patrón: son las más adecuadas para sacar la mayor cantidad de droga, para introducir en la Península los fardos de hachís que crecen en las plantaciones de Marruecos usando la ruta del Estrecho como trampolín. Embarrancadas, en el Sarchal, en Benzú o cerca de la Ribera… Así han sido localizadas por los componentes del Instituto Armado.

La última en la madrugada del domingo, en plena Potabilizadora, una lancha de 12 metros y dotado con 3 motores que abandonaron sus ocupantes dándose después a la fuga. La Policía Judicial, siguiendo el protocolo establecido, ya está investigando el origen de esta semirígida, deshaciendo el camino para llegar hasta quienes encuentran su negocio en el tráfico del hachís a gran escala.

Intervenida por la Benemérita, se suma a las otras depositadas en la base del Marítimo. Y estas son las que se han interceptado, otras han conseguido escapar en persecuciones que toman como escenario una ruta de presión. La ruta de las narcolanchas no es la que era. La presión ejercida ante el despropósito alcanzado por los narcotraficantes llevó a Interior a ejercer una lucha sin cuartel, reforzando la presencia de guardias civiles y policías. Y esto se nota porque cada vez resulta más complicado realizar los trasvases de droga sin hallar trabas. La presión lleva a que los gomeros busquen su ocultación o embarranquen las lanchas y escapen. Así en el puerto de Ceuta las narcolanchas anteriormente utilizadas para el narcotráfico languidecen en el puerto. 

El qué hacer con las lanchas no es solo problema en Ceuta como ya se ha publicado en elcierredigital.com. Desde AUGC, SUP, SIAT y Asociaciones contra la droga del Campo de Gibraltar, encuadrados en la Plataforma "Por tu Seguridad por la de Todos”, demandan que se habiliten los depósitos judiciales necesarios para las narcolanchas y vehículos intervenidos a los narcotraficantes por las fuerzas de seguridad del Estado, que a día de hoy colapsan comisarias, cuarteles y el puerto de Algeciras.

Desde que el Campo de Gibraltar se ha convertido en lugar de operación de los narcotraficantes, sus puertos se acostumbraron a ver a las conocidas como narcolanchas como un elemento más del paisaje. Su morfología las ha convertido en el vehículo ideal para el tráfico de hachís. En su perfeccionamiento, el narco gaditano aprendió de los mejores. De los gallegos y de los ingleses; en 2004, el dueño de Crompton Marine acabó detenido en Estepona, acusado de vender clandestinamente lanchas de hasta 30 metros de eslora. Aún hoy una búsqueda en portales de compraventa devuelve decenas de anuncios que venden cascos Tipo Crompton.

El modelo de la narcolancha ideal es claro: casco estrecho y alargado de hasta 12 metros, timón para pilotar de pie, tres o cuatro asientos para tripulantes y amplia zona de carga delantera para hasta 2,5 toneladas de hachís. Detrás, hasta tres potentes motores fueraborda de 250 caballos, de una marca japonesa icónica entre el narco, hacen volar a estas lanchas a 62 nudos, unos 120 kilómetros hora. Precio, no menos de 180.000 euros.

Tan conocidas se hicieron para los agentes de la Unidad Antidrogas que el Gobierno acabó actuando contra ellas. En octubre de 2018 pasaron a ser "género prohibido" en las costas mediante un Real Decreto, tras comprobar que las mafias las usaban no solo para el transporte de droga, sino también para el tráfico ilícito de personas.

En la rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros, que se celebraba de manera extraordinaria en Sevilla, la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, explicó que se habían decidido a optar por un Real Decreto y no por el el proyecto de Ley que ya estaba en elaboración por "urgencia", ya que “esas embarcaciones también se usan para traficar con personas en zonas como el Campo de Gibraltar”. 

El 13 de julio de 2018, el Consejo de Ministros anunció una modificación de la Ley de Orgánica de Represión del Contrabando “para prohibir las embarcaciones neumáticas y semirígidas de alta velocidad usadas por las mafias del contrabando, las conocidas popularmente como narcolanchas”.

El objetivo era que ese tipo de embarcaciones sólo pudieran ser usadas por organismos públicos o entidades encargadas de tareas de salvamento, por lo que el uso privado pasaría a ser ilegal, ya que se impulsaría “un registro en el que inscribir estas lanchas semirígidas”. Finalmente, el Gobierno de Pedro Sánchez decidió hacerlo mediante un Real Decreto.

En las operaciones contra el narcortráfico en el Campo de Gibraltar además de incautarse droga, dinero y armas, también se hace lo propio con las narcolanchas. Aunque dejan de cumplir su función delictiva siguen ocupando espacio en los puertos de diversas localidades. Así lo denuncian desde AUGC, SUP, SIAT y Asociaciones contra la droga del Campo de Gibraltar, encuadrados en la Plataforma "Por tu Seguridad por la de Todos”, que demandan que se habiliten los depósitos judiciales necesarios para las narcolanchas y vehículos intervenidos a narcotraficantes, “que a día de hoy colapsan comisarias, cuarteles y el puerto de Algeciras”.

Tras la aprobación de normativa que permite intervenir ese tipo de vehículos que se utilizan para tráfico de hachís, queda un aspecto que solucionar y que no es otro que los necesarios depósitos judiciales. Desde la citada plataforma solicitan “que la Junta de Andalucía agilice los trámites para solucionar esta problemática que no es nueva”.  Por el momento, siguen ocupando los puertos como símbolo, afortunadamente inoperante del narcotráfico.

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