24 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA

"El hecho de que usen perros para buscar cadáveres hace que nos pongamos en lo peor, pero siempre pensamos en positivo con Roberto"

Ante la persistencia en las batidas, el hermano del desaparecido en Casarrubios: "No perdemos la esperanza"

Roberto García.
Roberto García.
Continúa la búsqueda del hombre de 63 años desaparecido hace casi dos meses en Casarrubios del Monte, Toledo. La Guardia Civil y los grupos especiales de rescate han rastreado ya el río Guadarrama, además cuentan con colaboración vecinal también que se han movilizado en batidas por la zona. Su hermano Manuel no pierde la esperanza y asevera a elcierredigital.com que se está haciendo todo lo posible.

Las batidas para la búsqueda de Roberto García, el hombre de 63 años que desapareció en Casarrubios del Monte (Toledo), no parecen tener fin. Los agentes de la Guardia Civil que participan en el operativo no cesan en sus intentos y han intensificado las labores de búsqueda. La angustia de sus allegados es cada vez mayor cuando ya se han cumplido dos meses de la desaparición.

“De momento no ha habido resultado positivo y ya se ha peinado casi todo Casarrubios y las zonas adyacentes. Sólo falta la zona de La Venta de la Retamosa, pero la Guardia Civil no lo ha considerado prioritario”, asegura Manuel, hermano del desaparecido a elcierredigital.com.

“La última batida se hizo organizada por Protección Civil y nos acompañó la Benemérita”, asevera Manuel, que sigue con firmeza todos los pasos que se dan en la búsqueda de su hermano. “No perdemos la esperanza, aunque el hecho de que los Fuerzas de Seguridad usen perros que se utilizan para localizar cadáveres hace que pensemos en lo peor, pero esperanza siempre nos queda”, añade Manuel que no deja de recalcar “que el comportamiento de todos los efectivos de la Guardia Civil, así como de la gente del pueblo, ha sido excelente. Están con nosotros a muerte, desde el principio”.

El móvil económico es precisamente la principal hipótesis que manejan los investigadores. Roberto había cobrado una importante cantidad de dinero por la venta de una propiedad, solo un día antes de su desaparición. Los responsables de la investigación descubrieron que alguien había sacado dinero de su cuenta en dos cajeros distintos después de que se le perdiera el rastro. Las operaciones se habían realizado en cajeros de Casarrubios y El Álamo, la localidad madrileña en la que vive su familia y que visitaba con asiduidad. Además de su vivienda, el desaparecido también es propietario de una finca.

El desaparecido, Roberto, es oriundo de Casarrubios del Monte, tiene 63 años, mide 1,70 metros de altura, complexión normal y pelo canoso. Su móvil está apagado desde la denuncia de la desaparición en Toledo por parte de su hermano. De hecho, el caso lo lleva un Juzgado de esta provincia y la investigación la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo.

Las batidas por la zona han sido múltiples, pero sin ningún resultado. Se han llevado a cabo desde pocos días después de la desaparición, pero ahora se ha intensificado con buzos y patrullas rurales, con perros adiestrados. La familia cree que puede haber un móvil económico en la desaparición, ya que varias personas retiraron en dos ocasiones dinero de las cuentas bancarias de Roberto los días 19 y 20 de febrero; es decir, nada más desaparecer Roberto. Pero poco más saben y ello les lleva ya , en ocasiones, a la desesperanza.

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