07 de octubre de 2022
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FIN DE SEMANA

ANTONIO Y EMILIO IZQUIERDO ACABARON CON LA VIDA DE NUEVE PERSONAS E HIRIERON A OTRAS SEIS EL 26 DE AGOSTO DE 1990 EN ESTA LOCALIDAD DE BADAJOZ

El crímen más recordado de la 'España profunda': Treinta y dos años de la matanza de Puerto Hurraco

El Cierre Digital en La localidade Puerto Hurraco en Badajoz escenario de uno de los crímenes más otroces de la historia de España.
La localidade Puerto Hurraco en Badajoz escenario de uno de los crímenes más otroces de la historia de España.
El 26 de agosto de 1990 los hermanos Antonio y Emilio Izquierdo acabaron con la vida de nueve personas e hirierion a otras seis. Dos familias, los Izquierdo, o “Los patas pelás” y los Cabanillas o “Los Amadeos” llevaban peleando desde 1967. En este momento, Amadeo Cabanillas entró con su arado en el territorio de Manuel Izquierdo. Desde ese momento se desató un odio feroz entre ambas familias que cristalizó en esta terrible jordana de agosto de 1990.

Hace treinta y dos años la historia de la España más negra escribió uno de sus capítulos más señeros. El escenario fue el pueblo extremeño de Puerto Hurraco, un nombre asocaido desde entonces a un suceso que se quedó fijado en la memoria colectiva de los españoles. En un contexto muy distinto al de la época en la que arrasaban los crímenes que reflejaba el diario El Caso, una historia de odio y venganzas a lo largo de más de tres décadas cristalizaron en un jornada sangrienta que recordaba a los aspectos más siniestros de lo que algunos denominan la 'España pronfunda'. Una jornada aciaga que se saldó con nueve muertos. 

Corría el año 1990. España atravesaba por aquel entonces por un periodo de crecimiento económico sostenido. Los peores momentos del franquismo parecían estar quedándose en el olvido y Europa esperaba con los brazos abiertos la inclusión comercial de uno de sus países más poblados. Todo marchaba. Sin embargo, la Matanza de Puerto Hurraco traería las reminiscencias de nuestra etapa más oscura. Los acontecimientos tendrían lugar en una pedanía de la localidad de Benquerencia de la Serena (Badajoz), de nombre Puerto Hurraco. Allí, dos familias de gran relevancia en la zona llevaban años pugnando por la supremacía. Por un lado, los Izquierdo. Por otro, los Cabanillas.

En el contexto del pueblo, era bien conocida la guerra entre ambos clanes. Los Izquierdo, o “Los patas pelás” y los Cabanillas o “Los Amadeos” llevaban peleando desde 1967. En este momento, Amadeo Cabanillas entró con su arado en el territorio de Manuel Izquierdo. Craso error. La situación no mejoró cuando Amadeo, tras tener un romance con Luciana Izquierdo, decidió finalmente rechazarla. No hubo perdón. El hermano mayor de Luciana, Jerónimo, asesinó a Amadeo. Por tal crimen, cumplió una condena de 14 años. La sangre corría por primera vez y no sería ni mucho menos la última.

Antonio Izquierdo, detenido por la Guardia Civil tras la matanza de Puerto Hurraco.

En 1984 la casa de los Izquierdo ardió con su madre dentro, que falleció en la vivienda. Nunca se pudo demostrar la implicación de los Cabanillas y los Izquierdo juraron venganza contra todo el pueblo de Puerto Hurraco porque creían que los estaban encubriendo, como una Fuenteovejuna moderna. Tras la muerte entre llamas de la matriarca de los Izquierdo, les tocaba devolver la estocada. Fue ese fatídico agosto de 1990. Las féminas de la familia, Luciana y Ángela, prepararon las armas de sus hermanos que se despidieron diciendo: “Vamos a cazar tórtolas”.

A las 22:30 de la noche, Emilio y Antonio Izquierdo llegaron desde Monterubio de la Serena (Badajoz) a Puerto Hurraco, a 10 kilómetros. La familia Cabanillas celebraba una fiesta. En la calle jugaban las niñas Encarnita y Antonia, de 12 y 14 años. Fueron las primeras víctimas mortales. Todo el pueblo se llenó de tensión y olor a muerte.  Unos vecinos llamaron a la Guardia Civil, que se trasladó en seguida hasta la localidad. Dos fueron abatidos por los hermanos Izquierdo, quienes posteriormente se dieron a la fuga.

Las famosas hermanas Izquierdo, Luciana y Ángela.

Durante nueve horas, los agentes de la Benemérita hicieron una batida por el monte para encontrar a los asesinos. Los hallaron a primera hora de la mañana descansando debajo de un árbol después de haber acabado con la vida de nueve personas. No mostraron arrepentimiento. Llegaron a afirmar que estaban esperando a bajar al pueblo el día del cementerio para matar más gente. Tras el crimen, las hermanas Izquierdo, permanentemente vestidas de negro y hablando entre dientes, como salidas de una pintura de Gutiérrez Solana, huyeron a Madrid para evitar el linchamiento popular.

El juicio se celebró en enero de 1994 y aunque la defensa intentó demostrar que los hermanos Izquierdo actuaron bajo enajenamiento, ellos no mostraron arrepentimiento. “Ya puedo descansar porque madre está vengada”, llegó a declarar Emilio. Los hermanos fueron condenado a 350 años de prisión cada uno. Por su parte, las famosas hermanas Izquierdo fueron condenadas como inductoras y recluidas en el Psiquiátrico de Mérida. Fueron separadas por la ascendencia negativa que tenía Luciana sobre Ángela. La primera falleció en 2005. Diez meses después lo hizo Ángela.

En cuanto a los hermanos, Emilio falleció el 13 de diciembre de 2006 a los 72 años. En 2010, Antonio apareció muerto en su celda de la cárcel de Badajoz. Se había ahorcado. Un día después tendría que haber salido a la calle por la aplicación de la Doctrina Parot. Ninguno de los hermanos Izquierdo tuvo hijos con lo que su estirpe se ha perdido, aunque no el recuerdo del terrible crimen que cometieron.

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