22 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

El joven de 28 años, con antecedentes por delitos contra el patrimonio y amigo de la familia, confesó haberla enterrado en esa zona

Caso Manuela Chavero: La Guardia Civil busca el cuerpo en una zona de eucaliptus cercana al pueblo

Manuela Chavero.
Manuela Chavero.
Eugenio, un joven de 28 años, ha sido detenido anoche como sospechoso de la muerte de Manuela Chavero, de quien era vecina. El joven había sido ya interrogado en dos ocasiones y aunque no ha confesado su asesinato sí confesó haber enterrado a la mujer. La Guardia Civil busca ya el cadáver de Manoli en un bosque de eucaliptus cercano al pueblo.

La Guardia Civil detuvo esta pasada noche a un hombre en relación con la desaparición de Manuela Chavero hace cuatro años. Es un vecino llamado Eugenio D.H., de la localidad pacense de Monesterio, de 28 años, que vive en la misma calle en la que residía Chavero, apenas separado por una casa. En concreto Eugenio vivía en el número 29 de la calle Cerezo y Manuela en el número 15 de la misma calle, así que se conocían perfectamente.

Eugenio D.H. tiene una granja de cerdos y algunas fincas en Monesterio.  Además tiene antecedentes por trapicheo de drogas y algunos delitos contra el patrimonio. Al parecer el joven había intentado un acercamiento a Manoli, como se conocía a Manuela Chavero, pero había sido rechazado. Este chico había cambiado la tapicería del coche poco después de la desaparición de Manuela, lo que habría llamado la atención en el pueblo.

Fuentes de la investigación señalan que el detenido ha colaborado y que a lo largo de la madrugada confesó el lugar donde enterró a Manuela Chavero, asegurando que se trató de un "accidente". Se espera que a lo largo de hoy sean localizados los restos de la mujer. El hombre no ha confesado el asesinato sino un "accidente" y que después habría enterrado a la mujer. Manuela habría muerto víctima de un golpe. Ahora la Guardia Civil busca en una zona boscosa y frondosa a las afueras del pueblo.

Casa de Manuela Chavero.

El operativo se desplegó este jueves por la noche, cuando el joven fue arrestado. Los agentes de la UCO de Guardia Civil ya han registrado en el domicilio en busca de pruebas que pudieran implicar al sospechoso.

Muchos sospechosos

La madrugada del 5 de julio de 2016, Manuela, con 42 años y dos hijos, salió de su casa dejándose el teléfono sobre una mesa y la televisión y la luz encendidas de la cocina. La desaparecida recibió el último mensaje a la 1.55 de la madrugada.

Ayer mismo se conocía la aparición de una carta dirigida a la hermana de Manuela, Emilia, que fue recibida por la madre de ambas en su casa del citado pueblo hace 22 días. La extraña misiva, que no se envió mediante el servicio de correos, informaría sobre quién estaría detrás de la extraña desaparición de Manuela. Cuando llegó la carta, la madre no se atrevió a abrirla y al final fue un primo de Emilia el que la abrió después de ponerse unos guantes.

El pasado mes de agosto los investigadores de la UCO sorprendían con un nuevo registro, el undécimo, en el domicilio de Manuela. Ponían una carpa para tapar la entrada a las escaleras y ponían indicativos de muestras en la calle emulando el posible recorrido que efectuó el coche de su captor aquella noche. Otros agentes se repartían por el pueblo, algunos interrogando a vecinos, otros observando posibles reacciones de sospechosos.

Mientras la televisión retransmitía aquello en directo y entrevistaba a Emilia Chavero, que volvía a asegurar en el programa Espejo Público estar convencida de que los agentes van a resolver el caso y confiaba plenamente en la labor de la UCO (Unidad Central Operativa de la Guardia Civil) en el caso de su hermana.

En este sentido, Emilia siempre ha parecido tener en el punto de mira un culpable: "Pienso que tienen a la persona, pero esa persona nunca va a decir dónde está ella, entonces es un caso sin resolver y eso no lo quiero ni yo, ni la UCO, ni España", aseveraba la hermana de la desaparecida y añadía que “lo quieren todo muy atado” y “no quieren un caso Marta del Castillo”.

Cada año Monesterio se solidariza con la desaparecida y su familia.

Manuela Chavero desapareció el 5 de julio de 2016 a los 42 años. Manuela dejó la televisión y las luces encendidas en su casa de Monesterio (Badajoz), el teléfono móvil encima de la mesa y el dinero y la documentación dentro de la vivienda. Esas fueron las únicas pistas que encontraron de Manoli, así llaman sus allegados a Manuela Chavero, el día cinco de julio del año 2016.   Lo cierto es que la Guardia Civil tenía un centenar de sospechosos y todos fueron investigados.

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