18 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

En 2018 fue condenado a cinco años de prisión por exagerar la enfermedad rara de su hija para cometer delitos por valor de más de 400.000 euros

El caso de la pequeña Nadia regresa a la TV: Su padre, Fernando Blanco, justifica una estafa que conmocionó a la sociedad

Los padres de Nadia y su hija.
Los padres de Nadia y su hija.
Fernando Blanco, padre de la pequeña Nadia, vuelve a los medios de comunicación para sentarse delante de Jordi Évole. El caso de Nadia escandalizó a todo el país porque, tal y como probó la sentencia que condenó a los padres de la pequeña, éstos exageraron la enfermedad rara de la niña para poder perpetrar estafas por valor más de 400.000 euros. Sin embargo, Blanco sigue manteniendo que sólo exageraron la enfermedad para poder obtener ayuda más fácilmente.

El caso de Nadia es uno de los más escandalosos de los últimos años en España. Fernando Blanco, padre de una niña que, según él, tenía problemas de salud gravísimos, fue condenado por estafa y todo el país se sintió engañado con algo tan delicado como la salud de una menor. 

Ahora Blanco se sentará ante Jordi Évole en La Sexta para repasar el polémico caso. En las promos del programa asegura que exageró con el tiempo de vida que le quedaba a su hija. Justifica su comportamiento afirmando que tomó está decisión para tener más repercusión "como cuando las ONG sacan en televisión a un niño de África y eligen al niño más enfermo".

En octubre de 2018 tanto Fernando como su mujer, Margalida Garau, fueron condenados por la Audiencia Provincial de Lleida y están obligados a devolver a 65 perjudicados un total de 62.284 euros de los más de 400.000 euros que se calcula que pudieron recaudar con su engaño. 

Un caso mediático

Sus progenitores pasearon a la pequeña por infinidad de platós de televisión alegando que tenía una enfermedad rara y que necesitaba dinero para un costosísimo tratamiento. Un reportaje de un periodista especializado en temas de salud y ciencia en El País lo destapó todo.

En octubre de 2018 la Audiencia Provincial de Lleida condenó por estafa continuada y agravada a Fernando Blanco y Marga Garau. Los Jueces de la Sala impusieron una pena de cinco años de prisión para el padre y de tres años y medio para la madre, al considerar que ambos utilizaron la enfermedad de su hija con fines lucrativos, recaudando así cientos de miles de euros para uso particular. 

De este modo, la sentencia consideró probado que los progenitores de Nadia se lucraron a través de donaciones que consiguieron a base de engaños sobre el estado de salud de la menor. En concreto, la sentencia cifra el enriquecimiento ilícito de los padres en 402.232 euros. Una sentencia luego ratificada también por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Tanto Fernando Blanco como Marga Grau fueron condenados a su vez a pagar una multa y las costas del procedimiento judicial, además de empezar a cumplir con la condena a prisión y el pago de una indemnización para cada una de las personas que resultaron perjudicadas en la estafa.

Sin embargo, Fernando Blanco, logro salir en junio de 2019 de la cárcel de Ponent, al cumplirse por entonces dos años y medio de prisión preventiva, la mitad de la condena, lo que le valió poder obtener la libertad condicional al no ser firme la sentencia de la Audiencia de Lleida tras recurrirla su abogado en casación ante el Tribunal Supremo.

Realmente, Nadia sufre una enfermedad de las llamadas raras, denominada ticotriodistrofia, caracterizada, según la sentencia, por "alteraciones cutáneas, oftalmológicas y trastorno del desarrollo y del lenguaje en un contexto de inteligencia límite" pero lo que no considera probado es el riesgo vital inminente, tal y como sostenían los padres de la niña. Los progenitores de Nadia "urdieron un plan para obtener un lucro patrimonial ilícito" a través de la creación de una asociación de ayuda", aseguraba la sentencia.

No hay arrepentimiento

El no arrepentimiento de Fernando se ha mantenido desde que estallara el escándalo de las estafas y sus engaños. De hecho, ya cumpliendo condena en la prisión de Ponent (Lleida), envió una carta al programa de televisión Cuatro al día donde dejaba claro que él seguía pensando que el problema estaba en los demás. 

"Yo voy a seguir igual y volveré a pedir ayuda al que quiera y crea y seguiré con mis charlas, para que la gente vea como se les engaña y manipula", aseguraba en la misiva. 

Blanco volvía a usar la enfermedad de su hija como herramienta exculpatoria en la carta: "No existe en España un tratamiento conocido, pues lo que sea... será culpa de ellos y es que nadie ha visto o no han querido ver que ya en el año 2009 se hablaba de los tratamientos de mutación genética". Y dice que lo que va a hacer "es vender el estudio que le están haciendo a mi bebita a alguna de las farmacéuticas que ya hace años me lo pidieron, pero fíjate qué casualidad que eso ni se nombra. Encima, la documentación que el forense sí vio y la puso en el primer informe ahora resulta que tampoco existe. Es que ni una película americana".

Un discurso que mantendrá Fernando Blanco durante la entrevista con Jordi Évole en La Sexta. Esta aparición pública significa su regreso a la televisión, el medio que le dio la fama y la posibilidad de conseguir con engaño el dinero de los demás.

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