28 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

El padre de este joven de 35 años y natural de Terrasa explica a El Cierre Digital las circunstancias de su desparación el pasado 9 de junio

Cinco meses sin Melchor Roldán: Así desapareció el joven catalán junto a un bosque

/ Melchor Roldán Vega
El joven Melchor Roldán Vega desapareció el pasado 9 de junio y su coche ha aparecido junto a un bosque montañoso de la localidad barcelonesa de Sant Llorenç Savall. Desde entonces han transcurrido más de cinco meses y este joven de 34 años natural de Terrasa (Barcelona), sigue sin dar señas de vida

El pasado 9 de junio desapareció Melchor Roldán Vega. Desde entonces han transcurrido más de cinco meses y este joven de 34 años natural de Terrasa (Barcelona), sigue sin dar señas de vida a pesar de que SOS Desaparecidos lo busca junto a unas reseñas que explican que mide 1,80 metros, pesa 75 kilos, tiene el pelo corto, liso y castaño; los ojos marrones y tiene una complexión "normal". 

La última vez que se le vio, asegura este organismo presidido por Joaquín Amills, llevaba "una camiseta manga larga, mangas azul oscuro y resto azul claro; un pantalón trabajo azul marino; botas seguridad negras; y mascarilla negra con calavera color blanca". 

Crisis sanitaria 

"Es muy trabajador. Empezó a los 16 años y durante casi una década lo ha hecho para Mercadona, empresa de la que salió hace año y medio por voluntad propia, aunque finalmente logró un acuerdo para finiquitar el contrato. A continuación estuvo seis meses en el paro y desde entonces había trabajado durante un año para Amazon", explica su padre Melchor Roldán Arroyo a elcierredigital.com. 

El padre del desparecido asegura que el joven estaba muy contento en la planta logística que tiene el gigante del comercio electrónico junto al Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Roldán Arroyo nos cuenta que Amazon había hecho fijo a su hijo, "que cayó bien en la empresa". 

Melchor Roldán Vega.

Pero Melchor Roldán Vega arrastraba hasta su desaparición varios problemas. El primero de ellos, 'ambiental' y casi generalizado: la crisis sanitaria le había obligado a ponerse en guardia "porque cada día veía que algún compañero estaba de baja por la COVID19 y le afectaba mucho". 

El joven se había cogido vacaciones para no exponerse al virus en una empresa con tanto trajín laboral. Pero es que a Roldán Vega también le dejó muy tocado, según el testimonio de su padre, la muerte de su abuelo materno. 

El accidente

La gota que colmó el vaso en el ánimo de Melchor Roldán Vega fue el accidente que sufrió dos meses antes de desaparecer. Nos lo cuenta su progenitor: "Yo soy profesor de autoescuela y le anime a sacarse el 'carnet de camión' y el CAP para así tener facilidad para encontrar trabajo si se quedaba en el paro". 

El egarense iba al centro de su ciudad en patinete eléctrico y, cuando se dirigía en el carril-bici, un coche no le cedió el paso y le tiró al suelo "con tan mala suerte que frenó para evitar el automóvil y se dio con la boca en una acera. Ese accidente le hizo perder casi todos sus dientes", explica el padre. 

"Mi hijo es un cachondo y siempre está sonriendo. El accidente le impedía reír y se deprimió. Desde entonces apenas salía de casa. Nosotros le ayudábamos como podíamos. Pero la familia le notaba raro", añade. 

"Antes de que desapareciera le escribí, pero tardó en contestar, y otro día le llamé y me dijo que 'no era el momento', cuando nunca me había hablado así. Yo tenía la mosca detrás de la oreja desde que vi a su amigo Carlos y me dijo que llevaba una semana sin verlo", nos explica. 

Desaparición

Sigue el relato del padre del joven desaparecido: "El pasado 9 de junio la pareja de mi hijo llamó a casa a las siete de la tarde preguntando por él. Dice que llevaba todo el día sin aparecer, a pesar de que trabajaba de noche y debería haber estado desde primera hora en su casa". 

"Esa noche la pareja de mi hijo denunció la desaparición y poco después su coche apareció en una urbanización de San Llorenç Savall, tras llevar varios días aparcado. Los vecinos se extrañaron porque los coches que se aparcan ahí son de montañistas, al estar esa urbanización junto a un bosque montañoso. Pero el coche se quedó 'más de la cuenta' junto a una zona escarpada y este hecho alarmó a los vecinos", añade.

El vehículo de Melchor Roldán Vega junto a dos coches de lo servicios de urgencias.

Y añade: "La aparición del coche conllevó que se realizaran varias batidas de búsqueda que han resultado infructuosas. Yo también realicé una denuncia a los Mossos el pasado 12 de junio, pero ni las videocámaras térmicas de los helicópteros de búsqueda, ni los perros que olieron sus ropas, han dado con su paradero". 

Melchor Roldán Arroyo muestra también su enfado porque un periódico dio el nombre de su hijo cuando hace un mes apareció un cadáver no muy lejos de la citada urbanización. A día de hoy sigue muy preocupado porque a su hijo "no se le ha visto desde que antes de acercarse a San Llorença Saval y una cámara de videovigilancia lo grabara en una rotonda de Matadepera". 

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