24 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

El caso se reabrió 30 años después, en 2011, con nuevos indicios que apuntaban de cerca a Robert Wagner, que esa noche sufrió un ataque de celos

La extraña muerte de Natalie Wood: su cuerpo apareció junto al yate en el que navegaba con su marido y un amigo

La actriz Natalie Wood.
La actriz Natalie Wood.
De todos los casos que protagonizan la crónica negra, sin duda, los más inquietantes son aquellos que nunca se resuelven o solo lo hacen parcialmente. Todos nuestros misterios forman parte del imaginario colectivo. Cada uno de nosotros ha elaborado una teoría para resolverlos y esas elucubraciones dicen más de nosotros de lo que quisiéramos.

El final de Natalie Wood se ha convertido uno de los misterios favoritos de los cronistas de Hollywood. Fue uno de los últimos rostros del cine clásico y su final no ha dejado de estar entre brumas que apuntan a otra estrella de cine, el que fue su marido Robert Wagner.

La noche del 29 de noviembre de 1981 el matrimonio de actores invitó a otro conocido intérprete, Christopher Walken que acababa de rodar la película Breinstorm con Natalie, a pasar el fin de semana de Acción de Gracias en su yate Splendor, llamado así en honor a la mejor película de la actriz Esplendor en la hierba, en la Isla de Santa Catalina a 23 kilómetros de Los Ángeles. Un lugar turístico que en invierno apenas estaba habitado ya que la mayoría de las casas pertenecían a personas de Los Ángeles que pasaban allí el verano.

Los tres actores junto a Dennis Tavern, capitán del barco, cenaron en un restaurante y acabaron ebrios. Tanto, que el dueño del restaurante pidió a uno de sus camareros que los acompañase al yate. Unas horas más tarde, a la una y media de la madrugada, el mismo hombre captó en su aparato de radioaficionado una llamada del Splendor. Robert Wagner pedía ayuda. Natalie había desaparecido de la embarcación. 

Entorno a las tres de la madrugada el dueño del restaurante llega junto Doug Oudin, capitán del puerto. Cuando llegan, se encuentran a los tres hombres en el barco visiblemente nerviosos. En el salón hay una botella de vino rota y el camarote de los Wagner está lleno de ropa y cosas tiradas al suelo. Falta un bote y todos declaran que creen que Natalie se ha ido en él. “Le tiene miedo al agua. No sé cómo lo ha hecho”, explicaba Robert Wagner.

Entorno a las 3:30 encuentran el bote. Oudin se fija en una mancha roja en el agua. Era la bata que llevaba Natalie Wood. Encontraron su cuerpo sin vida. Pronto la noticia saltó a las radios y las televisiones que, desde el principio, especularon con la posibilidad de un homicidio.

Splendor, el barco de Natalie Wood. 

La autopsia realizada indicaba que Natalie Wood estaba llena de moratones y determinó que ésta se cayó al agua y debido a su estado de embriaguez no pudo volver a subir al mismo. La hipotermia hizo el resto. El médico forense fue el mismo que se encargó de la autopsia de Marilyn Monroe y desde el principio fue muy criticado su trabajo.

Christopher, Dennis y Robert hicieron declaraciones prácticamente similares sobre lo ocurrido: Natalie harta de una discusión entre los dos actores se fue en un bote. La investigación se cerró dos semanas después de la muerte que se consideró accidental. Sin embargo, para los medios de comunicación nunca estuvo claro el final de la actriz y el rumor sobre la posible intervención de uno de los tres hombres en su muerte siempre persistió. Especialmente se centraban en Robert Wagner.  Si la hora de la muerte se certificó a las doce de la noche, ¿por qué tardó hora y media en dar cuenta de la desaparición de su mujer?

Una pareja reincidente en la Meca del cine

Natalie Wood, segunda hija de tres, vino al mundo en 1938 en el seno de una familia de inmigrantes rusos. Con sólo ocho años se convirtió en una estrella gracias a Milagro en la calle 43, donde interpretaba a una niña que había perdido su fe en Santa Clous hasta que este se presenta realmente y ayuda a la familia de la pequeña. El filme se convirtió en un clásico emitido todas las navidades. A esta película le siguieron otras como El fantasma y la señora Muir o La estrella junto a Bette Davis.

En 1955 dio el salto a los papeles de adulta gracias a su participación en todo un clásico como Rebelde sin causa. En esos momentos vivía una relación con el director de la película, Nicholas Ray, casi veinte años mayor que ella. A su vez se convirtió en una de las mejores amigas del coprotagonista del filme, el mítico James Dean. La película entre los cronistas de Hollywood tiene fama de maldita: James Dean falleció antes de su estreno, Sal Mineo co-estrella del filme murió en un crimen poco claro cometido por dos chaperos en Nueva York en 1976 y Nicholas Ray murió de cáncer. La única superviviente era Natalie, hasta 1981.

Natalie Wood y Robert Wagner en 1976. 

En 1956 conoció a Robert Wagner. Él tenía 26 años y ella 16. Wagner era popular por la televisión, pero ella era una estrella de cine. Se casaron el 29 de diciembre de 1957. El matrimonio fue uno de los más populares de Hollywood. Su divorció llegó en 1961 cuando Natalie inicio un pasional romance con Warren Beatty durante el rodaje de Esplendor en la hierba.

Durante los sesenta, tanto él como ella rehicieron su vida siendo, además, padres. En 1970 se reencontraron y reincidieron en el matrimonio en 1972. Natalie abandonó su carrera en el cine, mientras Robert se convertía en una estrella con la serie televisiva Hart to Hart.

A finales de la década, Natalie protagonizó dos telefilms con su marido. Eran dos adaptaciones de dos clásicos del cine: De aquí a la eternidad y La gata sobre el tajado de zinc. Esto supuso su vuelta al mundo del espectáculo que se confirmaría con la fallida Brainstorm en 1981. Durante el rodaje, la prensa especuló con un romance entre ella su coprotagonista Christopher Walken.

Se reabre el caso

En 1992, Lana Wood, hermana de la actriz recibió una llamada de Dennis Tavern. Este le informaba de nuevos datos sobre la muerte de Natalie. Después de una década se atrevió a contar lo que de verdad vio en la noche de la muerte de la actriz. Según la nueva versión de Tavern, después de la discusión entre Walken y Robert Wagner, Natalie se fue al camarote. La siguió su marido y allí empezó una discusión tan ruidosa que Tavern decidió llamar a la puerta. Wagner le pidió que se fuera. Una hora después se encontró en la cubierta con el actor y le dijo que Natalie se había ido.

Christopher Walken. 

La nueva confesión de Tavern no fue tomada en cuenta realmente hasta 2011 cuando publicó un libro junto a la periodista de sucesos Martha Rulli. A raíz de su publicación se reabrió el caso. Se realizó un nuevo informe forense en función de la autopsia realizada en su momento. Se descubrieron nuevos moratones y apareció un nuevo testigo, Marilyn Wayne, que aseguró oír gritos (“Ayuda me estoy ahogando”) desde un yate cercano. En 2018, la Fiscalía calificó la muerte como “sospechosa”. No se encontraron indicios suficientes pero la sociedad ya había encontrado un culpable. Una encuesta realizada por CNN descubrió que más del 70% de los estadounidenses consideraba a Robert Wagner como autor de la misteriosa muerte de Natalie Wood. Una verdad asumida socialmente, pero no jurídicamente. 

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