25 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

El asesino de Marta del Castillo ya ha pedido dos permisos de libertad provisional y en ambas ocasiones se los han denegado

La vida de Miguel Carcaño en Herrera de la Mancha, una prisión de máxima seguridad para los asesinos más crueles

Miguel Carcaño
Miguel Carcaño / Europa Press
Miguel Carcaño permanece ingresado en la cárcel de Herrera de la Mancha por el asesinato de Marta del Castillo, la chica sevillana de la que jamás se ha hallado el cuerpo. Se trata de una de las cárceles que alberga a los asesinos más peligrosos y sanguinarios que han sido detenidos en España. A Carcaño ya le han denegado dos permisos penitenciarios de libertad provisional.

Miguel Carcaño solicitó hace apenas un mes sus primeros dos permisos penitenciarios para salir de forma temporal de la prisión de Herrera de la Mancha (Ciudad Real), donde cumple condena. Pero, debido a los informes en contra de la Junta de Tratamiento de la prisión y al serle denegada la autorización  por parte del Juez de Vigilancia Penitenciaria, el asesino confeso de Marta del Castillo no saldrá de la cárcel por el momento.

Hasta no hace mucho, Carcaño, condenado a 21 años y tres meses de prisión, no tenía la posibilidad de salir hasta haber cumplido tres cuartas partes de la condena, por lo que hasta el año 2025 no hubiera podido abandonar la cárcel. Situación que se daba porque mantenía aún el primer grado penitenciario. Pero ya tiene el segundo grado. Entró en la cárcel de manera preventiva en febrero de 2009 y, debido a que el tiempo que estuvo en prisión provisional computa en la liquidación de condena, Carcaño ya cumple este aspecto.

Con esta condición puede obtener permisos penitenciarios, pero para ello debe contar con que los informes técnicos sean favorables. Su personalidad fría y ausente, el riesgo de fuga y su nula colaboración con la justicia han influido en ello. La Ley permite a los presos de segundo grado penitenciario, como él, disfrutar de hasta 36 días al año de permiso.

Perfil bajo y vida rutinaria

Desde que entró en prisión, Carcaño ha mostrado buen comportamiento y no ha protagonizado incidentes con el resto de los reclusos del centro. Desde 2013 se encuentra en la cárcel de Ciudad Real, pero antes pasó un tiempo interno en la cárcel de Morón de la Frontera, en Sevilla.

Allí vivía con todas las comodidades y disfrutaba de lujos como ver sus programas favoritos en una tele de plasma o hacer deporte en la piscina del penal. Además, Carcaño recibía regalos y cartas de admiradoras. Pero la situación es bien distinta ahora en Herrera de la Mancha, donde mantiene "un perfil bajo", sin relacionarse apenas con otros presos y por lo tanto sin ejercer de líder sobre ningún grupo. Pasa desapercibido y no llama la atención, aunque todos saben su identidad.

Su participación en las actividades o cursos que ofrece el sistema penitenciario español es mínima. De vez en cuando va a la biblioteca y a veces acude a talleres de manualidades para trabajar con cerámica o madera, según fuentes consultadas. Tampoco se ha matriculado en los estudios que se ofrecen en el centro penitenciario.

Su día comienza a las 7 de la mañana y una hora después los funcionarios hacen el rutinario recuento de presos para más tarde acudir a desayunar. A las 9 de la mañana, Carcaño ya puede ir al patio de la cárcel, donde pasa el tiempo hasta la hora del almuerzo, en torno a la 13:00 horas.

Después, Carcaño sube a su celda hasta las 5 de la tarde, hora en que los presos pueden volver a bajar otra vez al patio hasta las 19:00 horas. Ya a las 20:00 horas, los reos de la cárcel de Ciudad Real acuden a cenar y después vuelven a sus celdas para dormir. Miguel Carcaño dispone de una televisión, pero no de dispositivos móviles que le permitan conectar con el exterior, ya que están prohibidos en la prisión.

Antonio del Castillo le visitó

Las visitas que ha recibido en la cárcel manchega durante estos seis años que lleva interno han sido muy pocas. Su madre falleció y no mantiene buena relación con su hermanastro, Francisco Javier Delgado, quien le acusó de haber sido el autor material del crimen y de haber ocultado el cuerpo de Marta del Castillo en la finca de La Majaloba.

Las únicas visitas que ha recibido han sido por parte de algunos familiares lejanos que se han acercado para saber de él en los últimos años. Pero hace unas semanas, el padre Marta, Antonio del Castillo, aseguró en televisión que había visitado a Miguel Carcaño varias veces, la última para preguntarle dónde estaba el cuerpo de su hija y, de hecho, llegó a ofrecerle una recompensa económica para que confesara el lugar donde se encuentra el cuerpo.

Según el abuelo de Marta, José Antonio Casanueva, Carcaño "dijo que no le compensaba y si no le compensa es porque alguien le da más". Además, las mismas fuentes indican que Carcaño no tiene mucho interés en salir los fines de semana porque está muy solo y sabe que en Sevilla es un "apestado".

Una prisión para los criminales más peligroso

Herrera de La Mancha es una cárcel de máxima seguridad, una de las primeras construidas en España. Se terminó de levantar en 1979 y desde entonces los presos más peligrosos detenidos en España han pasado por sus instalaciones. Ejemplo de ello son algunos de los asesinos más sanguinarios de la organización terrorista ETA.

Tanto es así, que llegó a ser la prisión que albergó a más etarras a un tiempo. Llegaron a convivir durante la época del reagrupamiento hasta 200 reclusos detenidos o condenados por sus actividades delictivas en los comandos de la banda terrorista.

Es un centro que cuenta con una superficie construida de 20.000 metros cuadrados y una superficie de parcela de 1.347.234 metros cuadrados, según los datos de la SGIP (Secretaría General de Instituciones Penitenciarias). Pero no solo terroristas han pisado la cárcel o permanecen en ella, sino que es el caso también de algunos de los asesinos tristemente conocidos. Carcaño ha compartido y comparte prisión y módulo con asesinos y violadores como Sergio Morate, Tony King o Santiago del Valle, el asesino de Mari Luz Cortés. Otros ejemplos son el pederasta de Ciudad Lineal, José Bretón, o Miguel Ricart, el único condenado por el crimen de las niñas de Alcàsser, ya libre de prisión.

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