12 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La reyerta de las fiestas de la localidad madrileña de Cobeña, saldada con un muerto, vuelve a sembrar la alarma en torno a estos grupos violentos

Estas son y así funcionan las bandas latinas que amenazan la seguridad de los barrios y ciudades españolas

En la festividad del 1 de mayo una reyerta tiñó de luto las fiestas en un barrio de la madrileña localidad de Cobeña. Las primeras informaciones apuntaban a una banda latina y en concreto a la dominicana Dominicans Don't Play. Un detenido de esa nacionalidad alimentó más el rumor, si bien no se confirmó si el joven pertenecía o no a la banda, el suceso volvió a poner la violencia de las bandas latinas en la diana del disparadero de la opinión pública.

La reyerta de Cobeña se saldó con un muerto apuñalado, Javier Alejandro Barlotomé Morcuende, tres heridos y dos detenidos. En un principio se apuntó a la banda latina Dominican Don’t Play, pero al momento de cerrar este reportaje al menos no se había podido ni confirmar ni descartar ese aspecto. En muchos de las reyertas, es habitual que los miembros de las bandas se enfrenten con machetes, cuchillos y otros tipos de armas blancas, de ahí que se barajara esa posibilidad.

Lo que sí está claro es que el joven de 20 años dominicano detenido es un delincuente, un integrante más de un clan de ladrones habituales que suelen darse cita en actos multitudinarios, de hecho la Guardia Civil así lo cree. Pero el mero hecho de nombrar a las bandas latinas en las primeras informaciones volvió a llamar la atención y la preocupación de la opinión pública en torno a un fenómeno que deja tras de sí un rastro de violencia importante, que tienen su germen de delincuencia en América Latina y Estados Unidos y que han intentado extenderse por España para campar a sus anchas.

En septiembre de 2018 la Policía detuvo precisamente a diez miembros de la banda Dominicans Don’t Play, siete de ellos menores, algo habitual en estos grupos, después de agredir en Madrid a tres jóvenes de otra banda latina en una reyerta en Villaverde. 

Las bandas latinas son una preocupación para las fuerzas de seguridad y para la ciudadanía.

Hasta 786 detenciones vinculadas a este tipo de organizaciones y 427 bandas están registradas en el informe sobre bandas juveniles de hace tres años realizado por el Ministerio del Interior. Las bandas de origen latino son la mayoría de las facciones que integran la larga lista. La jurisprudencia del Tribunal Supremo respecto a estos casos castiga con penas de cárcel la pertenencia a este tipo de asociaciones ilícitas. Es por ello que las organizaciones intenten limpiar su imagen y blanquear sus actividades. Un ejemplo de ello ocurrió en Cataluña, cuando los Ñetas y los Latin Kings se inscribieron como asociaciones culturales para utilizarlo como tapadera de sus actos delictivos.

En su mayoría, estas bandas mantienen una estructura piramidal, donde los grupos principales de las organizaciones funcionan como la cabeza de la banda criminal y tienen subgrupos o ‘capítulos’, como se les conoce en la jerga policial, por todo el territorio español. Son grupos jóvenes cuyos miembros no suelen sobrepasar los 30 años y se caracterizan por la territorialidad. Es decir, intentan “conquistar” determinados lugares públicos, utilizando la violencia sin ningún problema.

Dominicans Don´t Play

Es la banda que ha estado sonando estos días como sospechosa de estar detrás de los sucesos de Cobeña. Se trata de una de las bandas más numerosas. Los Dominicans Don’t Play (DDP) se reparten por todo el país. En Madrid, suele vérseles por los barrios de Tetuán y Carabanchel, aunque también se encuentran por algunas zonas de Villaverde.

La organización nació en Nueva York a mediados de los ochenta y en España no arraigó hasta el año 2004. Son conocidos por usar principalmente machetes y cuchillos como armas en sus enfrentamientos con bandas rivales. Es uno de los grupos más violentos y peligrosos, junto con los Trinitarios, los Latin King y los Ñetas. Su vestimenta suele llevar los colores azul y rojo de la bandera dominicana.

Latin Kings

A pesar del auge de grupos como los Trinitarios o los DDP en los últimos años, los Latin Kings componen la banda con más presencia en España. Su estructura es jerárquica, las cúpulas y líderes ostentan el poder y coordinan las actividades delictivas de los grupos. Los colores que les representan son el amarillo y el negro. Aunque en Estados Unidos confraternizan con los Ñetas, en España siempre han sido grandes rivales. Su símbolo es un cráneo con una corona de cinco puntas y a los líderes de esta organización criminal se les conoce como "coronas".

Se rigen por normas muy estrictas que no suelen saltarse por las penalizaciones que los líderes imponen, que pueden significar palizas de sus propios compañeros o incluso la muerte. Estas reglas están recogidas en un manifiesto denominado "La Literatura".

En el año 2000, implantaron la Nación Latin King y establecieron "reinos". Pero en marzo de 2013 las fuerzas de seguridad desarticularon la banda en Madrid y un año más tarde los Mossos D’Esquadra hicieron lo mismo en Cataluña. A pesar de ello, aún hay ramificaciones por todo el territorio nacional.

En Madrid, los miembros de esta banda clásica se encuentran repartidos por lugares como Entrevías, Vallecas, Leganés, Móstoles, Fuenlabrada o Alcobendas. También tienen presencia en Andalucía, Castilla y León, Aragón, Castilla-La Mancha, Baleares, Palma de Mallorca, Navarra, la Comunidad Valenciana y Murcia.

La ciudadanía se manifiesta en contra de la amenaza de estas bandas.

Ñetas

Esta organización tiene su origen en las cárceles de Puerto Rico, donde a finales de los setenta algunos presos se agruparon para protegerse de los funcionarios de prisiones y de otros reclusos. Más tarde, el movimiento llegó a Estados Unidos y a España no llegaron hasta el año 2000, para hacerse rivales de los Latin Kings.

En su ropa llevan los colores identificativos de la banda, el rojo y el negro. En los años noventa intentaron ocultar sus verdaderas actividades ilegales, como la venta de drogas, la extorsión y los asesinatos a miembros de grupos rivales, con manifestaciones por los derechos sociales.

En Madrid se encuentran establecidos en la zona del Puente de Vallecas. Se mueven en círculos muy cerrados, por lo que acceder a su organización interna es muy complicado.

Los jóvenes de las bandas suelen hacer apología de la violencia.

Trinitarios

Este es otro caso de banda que tiene su origen en una prisión. En 1989 los presos dominicanos de la cárcel de Rikers Island (Nueva York) se unieron para protegerse de los ataques de los demás internos, y de ahí surgió esta ahora conocida organización. El nombre de la banda, Trinitarios, proviene de los tres líderes revolucionarios de la Guerra de la Independencia dominicana: Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella.

En España, este grupo emergió en la prisión de Alcalá-Meco (Madrid) en el año 2001. Más tarde, la banda latina se dispersó por otras ciudades. Sus miembros son de diversas nacionalidades, entre los que destacan dominicanos, ecuatorianos y peruanos. Ya han cometido dos asesinatos en territorio nacional.

A pesar de que no es una de las más numerosas, es la segunda banda con mayor número de "capítulos" detectados. De los 16 subgrupos, doce están concentrados sólo en Madrid. Usera y Villaverde son dos de las zonas que más frecuentan en la Comunidad de Madrid.

Forty Two y Blood

Son dos organizaciones que cuentan con muy poca influencia en el país. En cuanto a Forty Two, sólo posee dos ‘capítulos’ en Madrid, uno de ellos en Alcorcón y el otro en Leganés. Por su parte, la banda Blood presenta otros dos subgrupos, en Móstoles y en Huesca.

Estas bandas latinas son las que luchan por controlar y colonizar los territorios que ellos consideran como propios, como los parques y otros espacios públicos y llevan a cabo actividades delictivas, algunas vinculadas con el tráfico de drogas. En España tienen en total en sus organizaciones unos setenta ‘capítulos’. Pero, además de ellas existen en torno a otros 18 grupúsculos independientes que no dependen de las grandes bandas.

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