13 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La Guardia Civil arrestó a Sergio este martes y, tras interrogarlo durante cuatro horas este lunes, ha pasado a disposición judicial

Crimen de Meco: una de las hipótesis apunta a que el móvil del presunto asesino de Miriam sería la venganza

Familia y amigos de Miriam en un acto
Familia y amigos de Miriam en un acto
Sergio Sáez ha entrado en prisión prisión provisional comunicada y sin fianza este viernes 16 de agosto, después de que el Juzgado de Instrucción Número 5 de Álcala de Henares lo considerase principal sospechoso del asesinato de Miriam Villarejo en enero. El acusado había asegurado que era imposible su responsabilidad, ya que se encontraba jugando videojuegos en ese momento, pero la investigación ha desmontado esa versión.

El abogado de la familia de la víctima, Vicente Sánchez, ha explicado a los medios que el arrestado ha negado su participación en los hechos. Sin embargo, ha indicado que creen que es culpable tras analizar por encima hoy la documentación de la investigación policial, que recoge las declaraciones de 83 testigos y otras pruebas, "y el cúmulo de todas ellas nos predispone a pensar que efectivamente es el autor, salvando la presunción de inocencia".

En la declaración, Sergio aseguro que se encontraba jugando con la Play Station y que de hecho habló por teléfono con su hermano. Sin embargo, la policía registró el domicilio y concluyó al revisar la consola que durante el asesinato estuvo sin actividad 10 minutos. Según la Policía, este tiempo habría bastado para que Sergio cometiese el crimen.

Saénz había regresado a vivir con sus padres después de los hechos, ya que había roto con su pareja Celia R., que era amiga de Miriam. La línea de investigación ha arrojado luz sobre la supuesta relación de compañeros de piso que compartían acusado y víctima.

Según la versión policial, desde octubre de 2018, Miriam y sus perros, Sergio y Celia conviven en la misma vivienda. Celia, amiga de la víctima fue la que en un inicio sugirió que viviesen juntos. Se conoció que ambos no mantenían buena relación y el día del crimen habían mantenido una fuerte discusión, mientras Celia se encontraba en el gimnasio.

Los perros de Miriam no reaccionaron ante el atacante.

Los tres vivían en un chalé de la localidad de Villanueva de la Torre (Guadalajara), según se presume, la expareja había decidido esa ubicación, ya que les quedaba cerca de la empresa de fabricación de baterías en la que ambos trabajaban. Por su parte, Miriam buscaba un lugar con espacios abiertos para sus perros.

¿Crimen por venganza?

La víctima recibió 24 puñaladas, algo que para la policía es propio de un crimen pasional, ya que demuestra ensañamiento con la víctima. Según la investigación, esto estaría relacionado no solo con los problemas que mantenían el acusado y la víctima, sino con una supuesta relación que pudieron desarrollar ambos.

Hasta el momento, solo se trata de una línea de investigación policial, pero según informa la agencia Atlas, podría ser un “crimen por venganza”. En aquel momento Sergio y Celia eran pareja, pero este podría haber mantenido relaciones con Miriam, la compañera de piso y amiga de Celia.

Aunque no es la teoría final, los investigadores podrían presumir que el asesinato se debiese a que Miriam había amenazado a Sergio con contarle la verdad a Celia. Entre las pruebas esta que los perros no ladraron ante la presencia del asesino, lo que hace suponer que era alguien al que conocían y, por lo tanto, del entorno cercano de Mimi.

Sin embargo, se trata, de momento, de una hipótesis, puesto que la otra idea que se baraja sobre el móvil del asesinato de la joven es el profundo odio que sentía el presunto asesino por la mejor amiga de la que fue su pareja. 

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