11 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

La Audiencia Provincial de Burgos ha decidido mantener esta medida hasta que se dicte sentencia firme por el Alto Tribunal por la agresión sexual

Aranda se divide: Los tres exjugadores se mantienen en libertad provisional mientras se culpabiliza a la menor

La Audiencia Provincial de Burgos ha decidido este miércoles mantener la libertad provisional para los tres ex futbolistas condenados por el delito de agresión sexual a una menor de 15 años. Mientras se decidía la medida, manifestantes a favor de los condenados y de la víctima se han enfrentado a las puertas del Palacio de Justicia de Burgos, dejando en claro la división que ha surgido en torno al caso. Asimismo, la menor puede sufrir un mayor estigma por las elevadas penas impuestas.

Los tres ex jugadores de la Arandina CF condenados a 38 años de prisión cada uno por un delito de agresión sexual a una menor de 15 años, Carlos Cuadrado 'Lucho', Víctor Rodríguez 'Viti' y Raúl Calvo, mantienen su condición de libertad provisional , condición que tiene desde marzo de 2018.

La decisión se ha comunicado este miércoles después de la vista celebrada en la Audiencia Provincial de Burgos. El Ministerio Fiscal solicitó la comparecencia de los condenados para la modificación de su situación personal tras la sentencia, pero la Sala ha decidido mantener la libertad provisional hasta que la sentencia sea firme alegando que los condenados han "cumplido las obligaciones impuestas de presentaciones periódicas ante los Juzgados", "se han mantenido a disposición de la Justicia y han acreditado arraigo, por lo que no hay riesgo de fuga".

Mientras se decidía la situación de los tres condenados, en la puerta del Palacio de Justicia de Burgos se ha concentrado una multitud de personas, algunas mostrando su apoyo a la víctima y otras pidiendo la absolución para los tres jugadores. Los agentes de la Policía Nacional y Local se han desplegado en la zona para evitar altercados entre los grupos enfrentados.

La abogada de la víctima, Patricia Ortiz, ha denunciado antes de entrar al juzgado que la menor está sufriendo "amenazas e insultos" a través de las redes sociales, donde se han filtrado grabaciones que pertenecen a la investigación. También ha manifestado que la menor se encuentra "encerrada en casa, sin poder salir" y "francamente mal".

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Manifestantes a favor de los ex jugadores de la Arandina

La Fiscalía pedía prisión provisional para los tres, mientras que la defensa se ha basado en la poca capacidad económica de los condenados para el riesgo de fuga: "Hemos presentado alegaciones a la entrada en prisión asegurando que no existe riesgo de fuga. No hay punto medio, confiamos en la absolución. La sentencia ha sido muy dura y desproporcionada", ha explicado la abogada de la defensa, Olga Navarro.

La sentencia del caso publicada el 12 de diciembre se refiere a los sucesos ocurridos en el piso que los jóvenes compartían en Aranda de Duero, donde el 24 de noviembre de 2017 y, según la documentación acreditada por el tribunal, quedaron con una menor de la localidad a la que obligaron a realizar actos sexuales en contra de su voluntad. Por todo ello fueron condenados a un delito de agresión sexual y dos delitos de cooperación en agresión sexual.

La delicada situación de la víctima

La perito Natalia Sánchez Bienzobas, especialista en psicología infantil, trastorno psiquiátrico e intervención social, explicaba en elcierredigital.com que la sentencia de 38 años de prisión es desproporcionaba y esta coyuntura deja a la víctima "en un penoso lugar". Así, aseguraba que la condena "arroja sobre la niña agredida un nuevo juicio cuyo resultado social es nefasto, por si ya ella tuviera poco con todo lo pasado estos dos años".

Tras dos años esperando a que la Justicia le diera la razón para poder recuperar el honor y empezar a vivir un duelo, "la sentencia deja aun en peor situación su palabra consiguiendo que la gente dude todavía más de la verdad", argumentaba la psicóloga. 

Y es que, uno de los principales problemas es que tenemos tendencia a polarizar las situaciones, es decir, o estamos con la niña y lo que dice es cierto, o estamos de parte de los agresores porque están siendo víctimas de una injusticia. De esta manera, nuestra mente no está preparada para la escala de grises y no está preparada para que los culpables lo sean de todas formas, al margen de lo que la justicia haya dicho que deben cumplir.

La sentencia dicta que no se produjo ningún tipo de agresión física o verbal, ni tampoco violación alguna. Asimismo, explica que no hubo negación, pero dice que tampoco hubo consentimiento. El resultado son 38 años de cárcel, algo que para la la perito hubiera sido suficiente con el reconocimiento de los hechos, una indemnización superior a la sentenciada, cincuenta mil euros, "que no solucionan la ruina emocional de una familia",  y una condena de cárcel de 15 años. 

Esta condena ha pretendido ser ejemplar y dice a los acusados que podían haber cometido un delito más grave como matarla, violarla con ensañamiento o pegarla porque no podían pagar más por él. Lo que supone que a los defensores de los chicos les de un motivo fuerte y potente para seguir luchando por una verdad que se ha sentenciado que no es cierta, y al mismo tiempo deja a la víctima en el peor lugar de todos, condenada al escarnio público por la sentencia. 

Además de denunciar esta niña, por imperativo legal, los abusos sufridos en la casa de los jugadores, pues no hay que olvidar que ella no quería denunciar los hechos y la obligaron los adultos por ser menor, sufrir todas las barbaridades que se le ha dicho por la calle, en el colegio, etc, ahora tendrá que sufrir las consecuencias de llevar en su conciencia los 38 años de cárcel impuesta por los jueces sin pestañear siquiera. La falta de mesura en la condena, condena también a la víctima.

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