21 de enero de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Los investigadores creen que han estado muy cerca de la resolución de la desaparición de la mallorquina de 15 años, pero que algo se les ha escapado

La policía investiga de nuevo al círculo cercano de Malén Ortiz y "datos pasados por alto" para la resolución del caso

Cinco años después de su extraña desaparición, el caso de Malén Ortiz parece dar un vuelco positivo. La Policía Judicial de la Guardia Civil parece haber encontrado una nueva vía de investigación partiendo de las de antiguas. En la maraña de datos que tomaron en su momento creen que puede existir algún detalle, tomado por nimio en su momento, que sirva para llegar a la resolución. Los agentes han decidido repasar todo, pero cambiando el punto de vista.

Según ha publicado la prensa balear, la Unidad Central de Madrid, experta en desapariciones difíciles de resolver, visitó Palma para refrendar los métodos de la policía judicial mallorquina. También los psicólogos de ésta unidad han repasado el sumario para intentar buscar posibles alternativas de lo acecido en su día con la joven.

Malén Ortiz tenía 15 años cuando se bajó de un autobús en la rotonda de Piratas, el 2 de diciembre de 2013. Era un tramo relativamente corto hasta la casa de Dani, su novio, pero allí se le perdió el rastro. A pesar de ser las 15.30 horas, y haber coches y vecinos por la zona, nadie vio nada extraño. Lo que refuerza la idea de que quizás se subió al coche de un conocido. En breve, la joven de Calvià cumplirá veinte años y su madre y su abuela están organizando ya concentraciones para recordarla. Natalia Rodríguez ha sido un ejemplo de coraje y discreción y nunca ha perdido la esperanza de volver a ver a su hija. Ahora, las nuevas investigaciones abren de nuevo la posibilidad de resolver el caso.

Su padre detenido por resistencia a la autoridad

Al margen del nuevo air que está tomando la investigación, el pasado jueves el padre de Malén, Alejandro Ortiz fue detenido por enfrentarse a la Policía Local de Calvià. La detención se produjo después de que varios vecinos alertasen a las autoridades debido a que profería gritos amenazantes y se encontraba muy alterado. Ortiz recibió asistencia médica tras su arresto y el facultativo decidió derivarlo a una unidad psiquiátrica.

Los hechos se dieron hacia las nueve y media de la noche del jueves en Santa Ponça (Mallorca) cuando los servicios de emergencias recibieron la alerta y mandaron varias patrullas de la Policía Local. Cuando llegaron al lugar los agentes pudieron ver como el propio Ortiz se encontraba muy excitado y trataron de calmarlo. No obstante, fue imposible ya que seguía fuera de sí y en ningún momento siguió las indicaciones de cuerpo policial. Finalmente fue arrestado por un delito de resistencia grave.

Tras ser atendido por los servicios sanitarios, se decidió derivarlo a Son Espases ya que veían necesario que Ortiz precisara atención psiquiátrica. En Son Espases fue ingresado bajo custodia policial hasta que fuera sometido a las pruebas necesarias.

COMPARTIR: