19 de enero de 2020
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FIN DE SEMANA

Es imprescindible encontrar los restos de la joven,ya que el descuartizamiento está tan solo penado con entre tres y cinco meses de cárcel y una multa

Jorge Ignacio Palma, acusado de la muerte de Marta Calvo, intenta evitar la acusación de asesinato

Jorge Ignacio Palma asegura que Marta Calvo murió tras una noche de sexo y drogas.
Jorge Ignacio Palma asegura que Marta Calvo murió tras una noche de sexo y drogas.
Jorge Ignacio Palma, el descuartizador confeso de Marta Calvo, ha pasado su segunda noche en la prisión de Picassent, en Valencia. El colombiano, que se entregó el miércoles pasado a la Guardia Civil, ha elaborado toda una estrategia de defensa, según los expertos, apoyada en el hecho del supuesto descuartizamiento del cuerpo de la joven valenciana desaparecida en noviembre pasado y de cuya muerte se le acusa.

Lo que en principio parecía la confesión de un crimen horrendo, el de Marta Calvo por parte del colombiano Jorge Ignacio Palma, no era más que una estrategia de defensa, según abogados expertos en la materia. La joven valenciana desapareció el pasado 6 de noviembre y estaba siendo buscada cuando el pasado miércoles, Jorge Ignacio Palma se entregó a la Guardia Civil y reconoció y confesó el descuartizamiento de Marta Calvo. Parecía que el sospechoso  había confesado el crimen y que el caso se podría resolver en breve. Pero no era así.

Jorge Ignacio Palma fue investigado en abril pasado por la muerte de una prostituta a la que negó auxilio.

Antes incluso de que se entregara el único acusado por el momento de la muerte de Marta, ya se alertaba de que durante tantos días huído, Palma habría podido eliminar pruebas y también diseñar una estrategia de defensa legal. Pues eso parece que habría podido hacer.  

Línea defensiva para protegerse

Cuando el colombiano confiesa haber descuartizado el cuerpo, el sospechoso no hace más que protegerse ante una futura acusación de asesinato. El descuartizamiento entra dentro del delito que castiga violar sepulturas.  Es decir, la diferencia entre un delito y otro es muy importante, ya que si no se demuestra que Jorge la asesinó solo se le podría acusar de profanación de cadáver, un delito recogido en el artículo 526 del Código Penal, que contempla penas de hasta cinco meses de prisión o una multa de 6 a 10 meses. Nada que ver con la pena por  asesinato y su posterior intento de encubrimiento. Esta versión del descuartizamiento le protege del eventual descubrimiento de restos orgánicos de Marta, como manchas de sangre, en su casa o en su coche, donde por ahora, no se ha encontrado nada, solo fuerte olor a lejía y otros productos desinfectantes.

En su segunda declaración, el hombre de 38 años aseguró que Marta murió después de mantener un cierto tipo de relación sexual.  Palma habría preparado para ambos algo llamado "fiesta blanca", una práctica en la que se mantienen relaciones sexuales empleando cocaína. Tras fallecer la joven, Jorge Ignacio asegura que desmembró su cuerpo y lo esparció por distintos contenedores de la zona. Es decir, su segunda versión apunta a una muerte accidental tras la cual habría descuartizado el cadáver.

Jorge Ignacio Palma duerme ya en la prisión de Picassent. 

Esta estrategia de defensa puede resultar muy difícil de rebatir si la Guardia Civil no halla rápidamente el cadáver de la joven para demostrar que hubo violencia,  o no consigue otros indicios, como la declaración de testigos. Además, en lo referente a la cocaína que el acusado dice consumieron,  tampoco habría delito de tráfico de drogas aunque la droga fuera de Palma, ya que podría  considerarse un consumo compartido en el ámbito de la intimidad, según algunos expertos.

Palma, condenado en Italia por tráfico de drogas en 2008, fue investigado en abril pasado por la muerte de otra mujer que empezó a convulsionar mientras tenía sexo con él en un prostíbulo de Valencia después de haber consumido cocaína en una práctica similar a la que Palma asegura realizó con Marta. La mujer que falleció días después era brasileña. Pero el colombiano no  fue acusado ni siquiera del delito de omisión del deber de socorro, a pesar de que huyó corriendo del lugar cuando la mujer empezó a convulsionar.

Óscar Fernández es el abogado de Jorge I.Palma. 

Ante el juez, antes de ser enviado a prisión, Palma se negó a declarar y su abogado, Óscar Fernández, un penalista que defiende con frecuencia a acusados por narcotráfico y organización criminal, insiste en continuar esa línea defensiva.   Una línea que, como ya hemos indicado, será difícil tumbar si no se encuentran cuanto antes los restos de Marta Calvo y aunque el letrado asegura que "su cliente está colaborando", todavía no se ha visto nada que pertenezca a la joven valenciana. 

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