21 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

La liberación del asesino de más de 100 personas ha provocado una gran polémica en el país transalpino

El mafioso italiano, Giovanni Brusca, sale de prisión tras 25 años encerrado entre rejas

Momento de la detención de Giovanni Brusca el 21 de mayo de 1996.
Momento de la detención de Giovanni Brusca el 21 de mayo de 1996.
El jefe de la mafia siciliana Cosa Nostra, Giovanni Brusca, condenado por el asesinato del juez Giovanni Falcone, ha sido puesto en libertad este lunes tras pasar 25 años encarcelado. A pesar de que durante los próximos cuatro años estará sujeto a un régimen de libertad bajo supervisión, su liberación ha reavivado la polémica en Italia, donde los familiares de sus víctimas y muchos políticos han mostrado indignación ante su excarcelación.

El exmano derecha del sanguinario capo Salvatore Totó Riina, que falleció en la cárcel en 2017, Brusca, recuperó la libertad porque, tras haber sido arrestado en 1996, decidió convertirse en un arrepentido.

Colaboró con la justicia, reveló varios de los grandes secretos de la Cosa Nostra, evitó la cadena perpetua y, después de 25 años salió de prisión, gracias a la liberación anticipada que se aplica a todos los detenidos, pasando su pena de 30 años a 25. 

El pasado lunes Brusca, de 64 años de edad, salió de la cárcel romana de Rebibbia y recuperó su libertad, aunque con algunas limitaciones, porque durante los próximos cuatro años estará sujeto a un régimen de libertad bajo "supervisión". Además, sigue bajo protección en el marco de un programa que proporciona seguridad a los mafiosos arrepentidos. 

¿Quién es?

Brusca fue una figura clave dentro de la Cosa Nostra, el grupo de la mafia siciliana presente en muchas partes del mundo. Conocido por ser un criminal sanguinario, fue condenado también por el secuestro y asesinato en 1983 del pequeño Giuseppe Di Matteo, el hijo de once años de un arrepentido de la mafia, a quien estranguló y disolvió su cuerpo en ácido en un acto de venganza contra el padre que había aceptado colaborar con la justicia.

Además, en 1992, puso la bomba que mató al principal investigador antimafia de Italia, el juez Giovanni Falcone, en uno de los casos de asesinato más infames del país. La esposa de Falcone y tres guardaespaldas también fallecieron en el ataque, en el que fue detonada media tonelada de explosivos colocada bajo el coche de Falcone,  en una carretera cerca de Palermo por la que conducían.

Brusca scarcerato, Maria Falcone: Umanamente addolorata, ma è la legge e va  rispettata

Carretera en la que Brusca puso la bomba para asesinar a Falcone.

Este homicidio, seguido dos meses después por el asesinato del colega de Falcone, Paolo Borsellino, sacudió a Italia y tuvo como resultado nuevas leyes más duras contra la mafia. Por su parte, Brusca ha confesado ser culpable de más de 100 asesinatos.

Después de su arresto en 1996 se convirtió en testigo estatal para reducir su sentencia. Ayudó a los investigadores a localizar a los gánsteres responsables de varios ataques de la mafia en las décadas de 1980 y 1990.

La reacción de Italia

La noticia de la liberación del "asesino" de Capaci, que en los últimos años siguió colaborando en procesos contra la mafia, ha sido como una puñalada para los familiares de sus victimas, a pesar de que estaba prevista.

“Estoy indignada, el Estado rema en nuestra contra... Después de 29 años, nosotros aún no sabemos la verdad sobre las matanzas y Giovanni Brusca, el hombre que destruyó mi familia, está libre”, expresó Tina Montinaro, viuda de Antonio Montinaro, el jefe de los escoltas del juez Falcone, también masacrados en Capaci.

“¿Qué Estado es este que celebra con el presidente de la República en Palermo el 23 de mayo [aniversario de Capaci] y ocho días después manda a su casa a alguien que hace explotar una autopista o disuelve en ácido a un niño por venganza en contra de un arrepentido?”, lamentó Rosaria Costa, viuda de Vito Schifani, otro guardaespaldas de Falcone.

No solo los familiares de las victimas de Brusca se han manifestado sino que varios políticos italianos también lo han hecho condenando su liberación. "Después de 25 años en prisión, el capo de la mafia Giovanni Brusca es un hombre libre. Esta no es la justicia que merecen los italianos", dijo Matteo Salvini, líder del partido derechista Liga. "Es un puñetazo en el estómago que te deja sin aliento", dijo el martes Enrico Letta, líder del Partido Demócrata de centro izquierda.

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