02 de marzo de 2024
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FIN DE SEMANA

Fue apresado en 2022 por presunto espionaje tras sacarse una foto al lado de la tumba de la iraní Mahsa Amini mientras acudía al mundial de Catar

La vuelta a casa de Sánchez Cogedor, el español encarcelado más de un año por los Ayatolás

El Cierre Digital en Santiago Sánchez a su llegada al aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Santiago Sánchez a su llegada al aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Tras ser detenido en el año 2022 por las autoridades iraníes por presunto espionaje, el madrileño Santiago Sánchez Cogedor vuelve a España. El pasado día 2 de enero el aeropuerto madrileño se llenaba de familiares, amigos y prensa para recibir a un hombre que ha estado encerrado más de un año en una cárcel de Irán. Ahora pide tiempo que pasar con los suyos después de lo vivido.

A eso de las 1:15 horas del martes 2 de enero, Santiago Sánchez Cogedor ha llegado a Barajas desde Irán tras una escala en Dubái. Después de estar encarcelado 15 meses en una prisión en Irán acusado de espionaje, algo más delgado, aterrizó en el aeropuerto Adolfo Suarez-Madrid Barajas. Vestía una camiseta con el nombre de Pablo Navascués y un pantalón de chándal de la selección española, a la que iba a animar a Qatar, motivo de su viaje, que se truncó en el Kurdistán iraní. Hace algo más de un mes el propio Pambu, como se referían a él sus 'hermanos', comunicó  a las personas más cercanas que acababa de tener “una audiencia en la que le concedían la libertad”.

El aventurero fue liberado "en el marco de las relaciones amistosas e históricas entre ambos países y en cumplimiento de leyes", según el gobierno iraní. El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, se había comprometido a hacer todo lo posible por su liberación y así lo comunico hace poco en la red social X.

Santiago, encarcelado durante el mundial de Catar

Santiago, madrileño de 41 años, realizaba un viaje a pie cuyo destino final era Catar, pues su objetivo era asistir al Mundial de Fútbol celebrado en ese país. Durante el viaje, hizo parada en Irán y fue precisamente allí donde fue detenido y encarcelado por visitar y fotografiar la tumba de Mahsa Amini, la joven que fue detenida por no llevar bien puesto el velo y que murió en comisaría, circunstancia que causó una revuelta entre la población.

Cartel para recibir a Santiago Sánchez Cogedor.

Sus primeras palabras a la prensa, tras abrazar a una multitud, han sido para celebrar su liberación y destacar la dureza de los últimos meses: "No me lo creo, ha sido muy duro. Llevo quince meses con una posible sentencia a muerte, comiéndome los dedos. Pero guardar odio y rencor no es bueno, me he dado cuenta de que hay que desaprender muchas cosas. El daño es para mí y no me lo va a quitar nadie, pero voy a utilizarlo para ayudar a los demás”.

Otra de las primeras cosas que ha hecho al llegar ha sido leer emocionado una carta que le ha dado uno de los presos más antiguos de Evin: "Aprobaste el examen de paciencia con tu fuerza interior, sin fallar un solo día. Después de 17 años aquí, nadie me ha sorprendido tanto como tú. Has aprobado el examen de la vida. El pueblo iraní te quiere".

Santiago Sánchez Cogedor, de rojo, rodeado por la prensa a su llegada a Madrid.

Sánchez Cogedor, liberado el pasado domingo tras ser acusado de espionaje por Irán, se ha acordado, a su llegada a nuestro país, del embajador de España en Irán, Ángel Losada, que le invitó a pasar el fin de año con su familia. El madrileño ha comentado a la prensa que le rodeaba para arrancarle unas palabras. "Ha hecho un máster en negociación", explicaba, incidiendo en que "es muy difícil negociar con estas personas", en referencia a las autoridades iraníes. "Es un fenómeno. Sin él no estaría aquí. Es probable que vuelva a Irán", añadió.

Mucha prensa, así como familiares y amigos, esperaban a Sánchez Cogedor, que se consideraba afortunado de "haber nacido en España" y pedía tiempo para recuperar el tiempo perdido con su familia y amigos.

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