18 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

El agresor salió corriendo cuchillo en mano por las calles e intentó después apuñalar a otro agente con un segundo cuchillo que escondía

El chaleco antibalas salva la vida de un policía de Alicante después de que un ciudadano argelino intentase apuñalarlo

El chaleco con el corte y los cuchillos utilizados por el agresor
El chaleco con el corte y los cuchillos utilizados por el agresor / El Cierre Digital
Un agente de la Policía Nacional ha salvado su vida gracias a su chaleco antibalas. Un hombre de nacionalidad argelina le apuñaló con un cuchillo produciéndole un corte de 28 centímetros en el chaleco a la altura del abdomen, pero no logró su objetivo de herir al agente..

El caso se produjo en la madrugada del miércoles en la provincia de Alicante, cuando tres agentes de la Policía Nacional observaron una actitud sospechosa por parte de tres ciudadanos de nacionalidad argelina en la calle Maestro Alonso.

Estos efectivos se acercaron a ellos, ya que estaban mostrando una actitud extraña mirando a los alrededores, además de ponerse nerviosos tras ver el coche patrulla. Cuando los agentes se bajaron del vehículo y deciddieron preguntarles, uno de ellos, llamado Hamdi Anwy, sacó un cuchillo de entre su ropa y atacó a uno de los policías, haciéndole un corte en su chaleco antibalas en la zona abdominal, mientras profería gritos en árabe. Después escapó a la carrera del lugar.

Pero, pese al ataque con arma blanca, gracias al chaleco reglamentario, el cuchillo no traspasó el chaleco protector hasta llegar a la piel, ya que el corte, de 28 centímetros de longitud, podría haberle producido un daño severo en una zona vital.

El agente queda en shock y paralizado producto del ataque, por lo que sus dos compañeros salieron en su ayuda, pero fueron empujados con fuerza por los otros dos acompañantes del atacante. Los policías finalmente redujeron a éstos, cuyos nombres son Abdelkader Naami y Hamsa Reguay.

La_policia_detiene_a_un_ciudadano

La policía detiene a un ciudadano

El agente derribado esposó a Abdelkader y a Hamsa y los introdujo en el coche policial, mientras pedía apoyo a otros efectivos de la Policía. Sus dos compañeros, que seguián persiguiendo a Hamdi, pudieron ver cómo éste mantenía el cuchillo en la mano mientras corría por las calles hacia la Plaza de América, sin hacer caso a la orden de ‘Alto, Policía’.

El agresor intentó un segundo apuñalamiento

Tras llegar a un aparcamiento situado en un centro sanitario de la Plaza de América, el agresor tropezó y se cayó, perdiendo el cuchillo, algo que aprovechó uno de los agentes para apresarlo.

Tras un forcejeo entre los dos, Hamdi sacó otro cuchillo e intentó clavárselo en el hombro al agente, pero éste gracias a sus reflejoslogró evitar la puñalada, para acto seguido saltar hacia atrás y desenfundar su arma reglamentaria. El agente consiguió que Hamdi tirara el cuchillo. Su compañero en la persecución le ayudó a reducir a este ciudadano y a ponerle las esposas.

Los tres policías cachearon a los delincuentes y los trasladaron después al servicio médico de Aaiún, antes de ser llevados a las dependencias policiales. Durante el traslado y al llegar a la Comisaria los detenidos mostraron en todo momento una actitud hostil y no colaborativa.

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