16 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

Así fue la detención e ingreso en prisión del miembro de la manada Ángel Boza

Ángel Boza, miembro de La Manada
Ángel Boza, miembro de La Manada
El miembro de La Manada, Ángel Boza, protagonizó una rocambolesca situación el pasado miércoles al tratar de robar unas gafas de sol. Al ser sorprendido por los vigilantes de seguridad del establecimiento, Boza se dio a la fuga en su coche causando lesiones a uno de los guardas de seguridad tras arrollarle con su vehículo

El día 1 de agosto de 2018, aproximadamente a las 19:15 horas, los vigilantes de seguridad del establecimiento El Corte Ingles de la Plaza del Duque de la Victoria (Sevilla) observaron como el condenado por abusos sexuales por los actos cometidos en los San Fermines del año 2016, Ángel Boza Florido, cogía unas gafas de sol por valor de 148 euros del departamento de óptica. El miembro de la manada arrancó la alarma antihurto y se metió las gafas en el pantalón, para después dar el cambiazo con las gafas que portaba él.

Según el auto del Juzgado de Instrucción Nº 16 de Sevilla, Ángel Boza se dirigió a su vehículo estacionado en el garaje mientras los empleados de seguridad le seguían después de haberle reconocido como el individuo que había sustraído las gafas de sol. Boza se introdujo en su coche y procedió a salir del establecimiento por la rampa del aparcamiento, momento en el que un miembro del personal de seguridad se dirigió hacia el vehículo para ordenarle que parase a través de la ventanilla.

El investigado por el robo de las gafas de sol hizo caso omiso de las órdenes del vigilante y huyó en su coche de manera violenta, pegando un volantazo e incluso invadiendo el carril contrario del parking, lo que provocó que el coche golpeara en el costado del trabajador ocasionándole una contusión abdominal. Acto seguido, otro vigilante se colocó delante del vehículo de Boza para que éste se detuviese. Aun así, no hubo manera de que el condenado, en libertad provisional hasta la fecha, hiciera caso de las indicaciones del guarda de seguridad, quien se tuvo que apartar para no ser arrollado.

Pero Ángel Boza no se salió con la suya, pues la Policía Local de Sevilla interceptó al presunto autor del robo de las gafas en la rotonda histórica de la ciudad, a la altura de la denominada Puerta de la Carne. La Policía encontró las gafas sustraídas en el salpicadero del vehículo, depositadas por Boza ahí en el momento de la intervención policial. Tras la intercepción del coche, la Policía procedió a la identificación y posterior detención del inculpado.

Prisión provisional y posibilidad de volver a la cárcel

Según el auto del juez, la prisión provisional al presunto autor del robo de las gafas de sol de 148 euros está justificada, puesto que el implicado cometió el hurto mediante la “sustracción de un efecto para el cual el sujeto agente ha utilizado un medio peligroso para lograr su fin haciendo uso del mismo con auténtica violencia”. Lo relatado por el magistrado considera suficiente para determinar los hechos como un robo violento. Este tipo de conducta está tipificada en el artículo 242 del CP (Código Penal), y se condena con penas de prisión de 2 a 5 años. El escrito del juzgado determina que hay peligrosidad y por ello dictaminó prisión provisional.

Además, Ángel Boza ya cuenta con antecedentes por delito contra la propiedad y otros delitos, por lo que la prisión provisional se argumenta también en la reiteración delictiva.

La actuación de Boza no ha sentado muy bien a sus compañeros

Agustín Martínez, el abogado de La Manada, se pronunció sobre los hechos ocurridos el pasado miércoles uno de agosto asegurando que el joven ha cometido “un error absolutamente injustificable”.

El letrado ha afirmado, además, que la actuación de Boza no ha sentado nada bien al resto de integrantes de La Manada, quienes pretendían “incorporarse a la normalidad” y que daña aún más la imagen de los condenados. De esta manera, ha hecho hincapié en que la “responsabilidad sólo le atañe a él”.

Por otra parte, Martínez ha querido defender a su cliente, en la medida de lo posible, señalado que, según Ángel Boza, no quiso atropellar a nadie y que “no embistió de forma alguna a los vigilantes de seguridad”. El integrante de La Manada tendrá que testificar el domingo 12 de agosto, ha informado.

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