18 de enero de 2020
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FIN DE SEMANA

El único condenado sigue manteniendo su inocencia y en el juicio aseguró que se autoinculpó por "altruismo" con sus 33 vecinos del pueblo aragonés

Doce años del crimen del alcalde de Fago: Vuelven las dudas sobre si Santiago Mainar tuvo cómplices

Fago (Huesca).
Fago (Huesca).
Hace doce años un crimen puso en el mapa mediático a un pequeño pueblo de Huesca llamado Fago. El asesinato de su alcalde Miguel Grima se convirtió en uno de los sucesos más importantes de la crónica negra. Marcado por un carácter indómito, el edil había recibido amenazas y era odiado por la mitad de sus vecinos. Hoy, una década después, el único asesino condenado, Santiago Mainar, sigue en prisión, se niega a disfrutar de permisos penitenciarios y mantiene su inocencia.

El pueblo de Huesca, Fago entró para siempre en la memoria colectiva de los españoles cuando el 12 de enero de 2007 fue asesinado su entonces alcalde Miguel Grima. Fago tenía poco más de treinta habitantes en el momento del suceso que colocó a esta pequeña localidad en el mapa de la crónica negra nacional.

El suceso, que devolvía a comienzos del siglo XXI a los peores momentos de la España profunda, convirtió a todos los habitantes en posibles sospechosos. Su alcaldía estaba marcada por la cantidad de pleitos interpuestos contra sus vecinos. La viudad del asesinado, Celia Estalrich, llegó a entregar a la UCO una lista con diecinueve posibles autores del crimen. Curiosamente, ninguno de ellos era Santiago Mainar, el verdadero autor del crimen o al menos el único que paga por ello.

¿Tan odiado era Miguel Grima? Para muchos respondía al prototipo de cacique clásico. Al modo de los antiguos concejos medievales, en Fago se toman las decisiones en reunión y se vota a mano alzada. Para la mitad del pueblo las decisiones de Grima eran auténticas imposiciones personales. Para la otra, un ejemplo de lógica.

Posiblemente el peor momento de popularidad desde que accedió al poder en 1999, fue cuando tomó la decisión de no admitir como censados en el pueblo a aquellos que teniendo casas en el mismo vivían de forma parcial ya que durante el año trabajaban en lugares como Bilbao, Barcelona o Zaragoza. Todo un escándalo que llegó a saltar a los medios de comunicación a nivel nacional.

Miguel Grima. 

Mainar y Grima tenían una relación compleja. Empezaron siendo amigos para, al final, acabar profesándose un odio irracional que acabó en un crimen. De hecho, Mainar, guardia forestal de Zaragoza, llegó hasta este pequeño pueblo por indicación de Manuel Grima.

Mainar sigue manteniendo su inocencia

Hoy Santiago Mainar sigue cumpliendo condena de 20 años por asesinato y 9 meses por tenencia ilícita de armas en la cárcel de El Dueso (Cantabria). La Junta de Tratamiento, al haber cumplido más de la mitad de la condena, pude permitirle disfrutar de permisos penitenciarios. Pero, sorprendentemente en un preso, él no quiere salir.

A punto de cumplir 65 años (el próximo 10 de enero) se ha caracterizado por ser un preso casi modélico, dando muestras de gran capacidad de adaptación. Sólo recibe las visitas del educador social que lo trata y de su hermana Marisa. En el caso de ésta última sólo durante el verano.

Comparte celda con un profesor de inglés y, tanto con él, como con el resto de presos mantiene buenas relaciones y gasta su tiempo en leer y escribir. De hecho, la única que vez ha dejado los muros de la prisión fue para visitar una biblioteca pública en Santander para poder seguir leyendo ya que ha acabado con todos los que hay en la cárcel. Además, participa en la Terapia Asistida con Animales (TACA) autorizado por Instituciones Penitenciarias.

Santiago Mainar. 

En su labor como ‘escritor’ ha redactado una especie de cuaderno de bitácora sobre su paso por prisión que el pasado verano legó a su hermana. Es un conjunto de folios bajo el título de Ser ciudadanos donde plasma sus ideas espirituales y filosóficas.

Doce años después sigue manteniendo su inocencia y parece vivir tranquilo en esta prisión del norte de España a la que fue trasladado después del juicio que en el que fue condenado por la Audiencia Provincial de Huesca en 2009. Los dos años previos cumplió prisión provisional en Zuera en Zaragoza

Fago ¿una moderna Fuenteovejuna?

Sin embargo, Mainar confesó tan sólo tres semanas después de que el cuerpo del primer edil apareciera en una cuneta en la carretera que une Fago con otra pequeña localidad la mañana del 13 de enero. Durante cuatro horas relató ante la Guardia Civil cómo acabó con la vida del que en un pasado había sido su amigo, aquel que le descubrió las bondades de vivir del mundo rural, por el cual abandonó Zaragoza.

Después modificaría su versión, declarándose inocente y asegurando que si se autoinculpó del crimen fue por “altruismo” harto de que la sospecha recayera sobre todos y cada uno de sus vecinos. Su actitud prepotente durante el juicio llamó la atención, aunque no sorprendió a los que le conocen.

Los días posteriores al hallazgo del cuerpo del alcalde el pueblo fue tomado por los medios de comunicación y se convirtió en una especie de Fuenteovejuna del siglo XXI siendo todo el pueblo sospechoso de acabar con Grima que había denunciado amenazas en los últimos años, llegando a caer en depresión por los fuertes enfrentamientos vividos con la mitad de sus vecinos.

Santiago Mainar durante el juicio en 2009. 

La noche del crimen Miguel Grima salió de un pleno en Fago y enfiló la carretera con su coche. Mainar, según su primera confesión y tal y como quedó acreditado durante el juicio, colocó seis o siete piedras grandes que obligaron a frenar al alcalde. Cuando éste lo hizo, Mainar disparó sobre su pecho con su escopeta de caza, como demostró la prueba de la parafina, causándole la muerte de manera instantánea.

Nadie en Fago quiere recordar lo ocurrido hace más de una década. La duda de si Mainar contó con la ayuda de alguien que lo informó cuando el alcalde salía del pleno persiste todavía, incluso entre los investigadores de la Guardia Civil. ¿Cómo podía saber a qué hora exacta salió del pleno en el ayuntamiento Miguel Grima para saber cuándo colocar las piedras en la carretera? ¿Es verdad que, movido por un más que personal sentido de la equidad y la justicia, oculta el nombre de otros implicados en un crimen digno de la obra teatral de  Lope de Vega? Mainar que será un hombre libre en 2028 sigue guardando silencio y afirmando que es inocente.

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