19 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Este último mantenía en su casa el cuerpo de un varón de 49 años fallecido hacía tres semanas por varias heridas de arma blanca en el tórax

Conviviendo con cadáveres: Del recién detenido en Málaga a los casos de Vigo y Madrid

Policía Nacional.
Policía Nacional.
El pasado sábado la Policía Nacional encontró en un piso de Campanillas, Málaga, el cadáver en descomposición de un hombre de 49 años junto a un varón de 51 que se encontraba bajo el efecto de estupefacientes que ha sido detenido. El hombre llevaría muerto unas tres semanas durante las que el detenido podría haber estado conviviendo con él. En febrero hubo otros dos casos de personas viviendo con cadáveres, en Vigo y en Móstoles, Madrid.

Tres semanas. Ese es el tiempo que se estima que llevaba muerto un hombre de 49 años hallado en un piso de Campanillas, Málaga. Junto a él, los agentes de la Policía Nacional encontraron el pasado 16 de abril a otro varón, de 51 años, por lo que fue detenido por posible homicidio, según ha informado Diario Sur.

El cuerpo de policía tuvo conocimiento de los hechos gracias a una llamada de los vecinos, en la que alertaban de un fuerte olor que provenía de la vivienda. Al desplazarse hasta el lugar, encontraron el cadáver en avanzado estado de descomposición y con varias heridas de arma blanca en el tórax. El cuerpo fue hallado sentado en el suelo junto a una ventana. En un sofá de la vivienda se encontraba otro hombre bajo los efectos del consumo de estupefacientes.

La autopsia realizada al cadáver confirmó que el varón murió a causa de las heridas, que habrían sido infringidas hace tres semanas. La investigación, llevada a cabo por el Grupo de Homicidios, todavía sigue en curso.

Vigo y la mujer que convivió con el cadáver de su madre

Recientemente se han dado a conocer otros casos de personas que convivían con cadáveres. El más reciente tuvo lugar el pasado mes de febrero, en Vigo. Los vecinos notaban desde hacía unos meses que una de las viviendas de la segunda planta desprendía un fuerte olor, por lo que dieron parte al ayuntamiento para que se esclareciera la causa.

Bloque de pisos donde convivía la mujer con su madre fallecida.

El hedor llegó hasta los agentes cuando, al llegar al piso, una de las habitantes entreabrió la puerta. Era una mujer de 55 años que convivía con el cadáver de su madre desde hacía varios meses. Los policías la preguntaron por el mal olor pero ella aseguró que olía a limpio y que limpiaba la casa a diario. Percatándose de que la mujer no estaba en completa disposición de sus capacidades psicológicas, los agentes accedieron a la vivienda.

Una vez dentro, hallaron sobre la cama de la habitación principal el cadáver momificado de una mujer de 90 años, rodeada de limones y al "cuidado" de su hija, que aseguró que llevaba unos cuantos meses dándole de comer. Concretamente, dijo que le proporcionaba el té que le gustaba pero que le debían de haber sentado mal unas empanadillas, porque al dárselas le habían salido gusanos, que había guardado en un frasco.

"No era frecuente encontrarse con ellas, la madre no salía de casa desde la pandemia y la hija rehusaba hablar con los vecinos, pero igualmente sí fue extraño que desde finales de año o principios de este dejásemos de verla asomarse al balcón", explicaron los vecinos.

Los servicios de emergencias atendieron a la hija, que fue trasladada al Álvaro Cunqueiro para su valoración en Psiquiatría, mientras que el cadáver de su madre fue enviado al Nicolás Peña para realizarle la autopsia. Esta determinó que la mujer falleció a finales de noviembre por causas naturales.

Año y medio para cobrar la pensión

Un poco antes, en enero, se pudo conocer el caso de José Manuel Cobos, un hombre que llevaba conviviendo año y medio con el cadáver de su padre en el municipio madrileño de Móstoles. José Manuel se divorció de su pareja en 2014 y se fue a vivir con su padre a un piso del que, según afirmaban en el entorno familiar, llevaba “dos años sin pagar el arrendamiento”.

Casa de Móstoles en la que se encontró el cadáver del fallecido.

El incumplimiento del pago del alquiler fue precisamente lo que provocó que se iniciara un proceso de desahucio que, tras meses de papeleo, quedó fijado para ejecutarse el día 2 de febrero de 2022. Sin embargo, el desalojo no llegó a efectuarse porque se precipitaron los acontecimientos.

El 20 de enero de 2022, José Manuel se lanzó al vacío tras habérsele notificado la fecha del desahucio. El ruido sordo del impacto contra el suelo del patio interior del edificio retumbó en todo el inmueble. Los vecinos avisaron rápidamente a emergencias y, en un golpe de suerte, los sanitarios lograron estabilizarle y trasladarle hasta el Hospital Puerta de Hierro donde quedó ingresado.

Cuando los bomberos accedieron al interior de la vivienda se encontraron con el cuerpo del padre de José Manuel con signos evidentes de haber fallecido hacía más de un año. La hipótesis principal fue que José Manuel ocultó el fallecimiento de su padre para seguir cobrando la pensión de este.

Como consecuencia del salto desde el tercer piso, José Manuel sufrió daños en el bazo, rotura de pelvis, brazo, codo, varias costillas rotas y siete vértebras aplastadas. Aunque sufrió un leve traumatismo craneal que, según los médicos, no le afectó a la memoria, José Manuel insistió en que no recordaba nada de lo que pasó ese día ni de lo que aconteció con su padre ya fallecido.

Los forenses no consiguieron datar con exactitud la fecha del fallecimiento del padre de José Manuel aunque sí apostillaron que el anciano llevaba muerto más de un año. Tampoco se pudo esclarecer entonces la causa del fallecimiento del anciano.

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