18 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

La búsqueda contará con la ayuda de una asociación de perros guía además de un dron con el que se podrá acceder a barrancos y zonas de difícil acceso

Nuevas batidas para localizar a Josefa Padilla, desaparecida hace diez meses en Quesada (Jaén)

Cartel con la desaparición de Josefa Padilla.
Cartel con la desaparición de Josefa Padilla.
Este fin de semana tendrán lugar nuevas batidas para tratar de localizar a María Josefa Padilla, de 77 años, que salió una madrugada de su casa en El Cortijuelo, en Quesada (Jaén) el pasado 3 de septiembre. La búsqueda tendrá lugar por zonas de difícil acceso de la zona que aun no han sido peinadas y en ella colaborarán agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, además de asociaciones de municipios colindantes y múltiples voluntarios.

Han pasado ya casi 11 meses desde que María Josefa Padilla, de 77 años, desapareció de su casa en Quesada, Jaén. Sin embargo, su familia y la organización SosDesaparecidos siguen luchando sin descanso para saber qué ha pasado con ella, desde que el pasado 3 de septiembre de 2019 desapareciera en El Cortijuelo, una pedanía de la localidad jienense de Quesada. Este fin de semana se han organizado varias batidas para tratar de dar con su paradero.

Elcierredigital.com se ha puesto en contacto con el hijo de Josefa, Jesús Sánchez, para que nos informe de cómo está la situación actualmente y cómo se piensan llevar a cabo estas labores de búsqueda. Jesús afirma que se van a desplegar diversos recursos, como por ejemplo los que ofrecerá una asociación de guías caninos que viene de la localidad jiennense de Martos o un dron con el que se espera “ver las zonas donde no podemos entrar”. Del mismo modo, informa de que se harán “batidas por barrancos de difícil acceso con los perros y la gente que venga a echarnos una mano”.

Desgraciadamente, según el testimonio de Jesús, en este tiempo no se ha encontrado ninguna pista sobre el paradero de su madre “no tenemos nada, estamos como el primer día”. Aunque el coronavirus ha frenado las labores de búsqueda parcialmente, Jesús aclara que los familiares no han cesado en su empeño en ningún momento y agradece la colaboración de todos los que han ayudado: “Nosotros no hemos parado de buscar. Por nuestra cuenta vamos haciendo lo que podemos. La verdad es que el apoyo ha sido muy grande”. Además, ha aclarado que las autoridades continúan colaborando con ellos a pesar del paso de los meses: “Todos los días peinan una serie de tramos”.

Josefa Padilla desapareció en Quesada (Jaén)-

En cuanto al momento en que se percataron de la desaparición, Jesús Sánchez explica que "mi madre salió de casa de madrugada y echó a andar, pero no sabemos hacia donde, lo descubrimos a la mañana siguiente y llamamos a la Guardia Civil". Se organizó entonces un grupo de búsqueda de 200 personas que tomaron diferentes direcciones. No encontraron rastros ni del camisón de la mujer, ni de sus zapatillas.

María Josefa Padilla tiene 77 años y padece alzheimer, "pero no era nada que le impidiese hacer vida normal, vivía con mi padre y yo también estoy aquí con ellos y solo imaginamos que a lo mejor esa noche le dio algo y se desorientó o algo porque la enfermedad no era tan grave. Normalmente, ellos recuerdan donde han estado antiguamente, pero todas esas zonas están más que miradas", añade. Josefa vestía con camisón y zapatillas de estar por casa cuando salió de su vivienda.

El mismo 3 de septiembre se comenzó a buscarla con un amplio dispositivo que contó con vecinos de Quesada, pero también de la cercana localidad de Huesa. Pero la búsqueda no ha dado resultado e incluso la Subdelegación del Gobierno en Jaén llegó a solicitar a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir el cierre de las compuertas del pantano del Negratín para facilitar los trabajos de localización en el cauce del río que pasa por allí, el Guadiana Menor, que entonces como recuerda su hijo "llevaba bastante agua y ese es nuestro miedo", dice.

Josefa Padilla desapareció en septiembre.

En las primeras semanas se organizó un amplio un dispositivo compuesto aproximadamente por medio centenar de agentes, pertenecientes a distintas unidades. Un helicóptero realizó continuas batidas diarias por las zonas cercanas a la pedanía. También se desplazaron los especialistas del Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, que efectuaron un minucioso rastreo por el cauce del río Guadiana Menor, muy cercano al núcleo urbano de El Cortijuelo.

También participaron tres perros del Servicio Cinológico, especializados en la localización de personas, así como agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana, del Seprona, que batieron con motocicletas los caminos y parcelas aledañas, y las patrullas territoriales. Con ellos, familiares y voluntarios, algunos vecinos y otros de colectivos como la ONG Guardias Civiles Solidarios e incluso el Infoca.

Pero dos semanas después empezaron a retirarse la mayor parte de los medios. Terminaron de buscar en el cauce del río desde El Cortijuelo aguas abajo hasta la desembocadura al Guadalquivir. En total se ha rastreado por 38 kilómetros sin resultado alguno. Ahora familiares y voluntarios siguen organizándose los fines de semana para rastrear las zonas cercanas a El Cortijuelo y esperan obtener, al menos, una respuesta.

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