01 de abril de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Alessandro Frasca era el número dos del peligroso clan “mariniaglesi”

El camorrista detenido en Canarias había escapado de una operación policial en Italia en julio pasado

Alessandro Frasca llevaba meses viviendo en el sur de Gran Canaria
Alessandro Frasca llevaba meses viviendo en el sur de Gran Canaria
El delincuente fue localizado en el establecimiento comercial de Mogán donde trabajaba como empleado. La Justicia italiana le reclama por delitos contra las personas, contra el orden público y la seguridad del Estado

Alessandro Frasca, de 40 años, llevaba meses viviendo en Las Palmas de Gran Canaria. La Policía localizó su rastro en Maspalomas, en el sur de la isla a la que llegó tras escapar de una redada policial contra la camorra italiana en Nápoles el 25 de mayo pasado. Frasca aparece como  el número dos en el organigrama del clan de los “Mariniaglesi” al que pertenece. Este clan es una rama de otro más veterano, el de los “Mazzarella”, grupo delictivo muy activo en una zona de los afueras de Nápoles, localizada justo entre el volcán Vesuvio y los montes Apeninos. 

La policía española localizó a Frasca el pasado día  1 de enero tras seguir las  indicaciones de las autoridades italianas que habían emitido una orden internacional contra  el camorrista acusándole de delitos contra las personas, contra el orden público, a seguridad del estado y asociación mafiosa para delinquir. Debido a la peligrosidad del individuo, se estableció un dispositivo policial especial para detenerle. Después, Frasca fue llevado ante las autoridades judiciales.

El detenido escapó de un redada de los Carabinieri en Italia, a finales de mayo pasado.

En los últimos años este clan había sufrido numerosas detenciones entre sus miembros y muchas de ellas en España, ya que se dedicaban a blanquear en las Islas Canarias millones de euros procedentes del narcotráfico en Italia. No es la primera vez que las Fuerzas de Seguridad del Estado actúan contra el blanqueo del crimen organizado italiano en las Islas. La compra-venta de solares con calificación urbanizable tanto en el Sur de Gran Canaria como en el Sur de Tenerife, por ejemplo, es un negocio muy atractivo para estos grupos.

Fuentes policiales aseguran que la Camorra y la ‘Ndrangheta calabresa  han ido extendiendo su influencia y negocios por casi toda Europa, especialmente, por territorios abiertos al exterior  como Canarias, con una alta tasa de turismo extranjero y una dependencia importante de mercados extranjeros.

 

COMPARTIR: