19 de junio de 2019
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FIN DE SEMANA

"Operación Damage" de la Guardia Civil: hay cuatro personas detenidas y se busca a una quinta, todas rumanas

El explosivo yihadista “Madre de Satán", utilizado en España para robar cajeros en pueblos

La Guardia Civil desarticula una peligrosa banda de ladrones de cajeros que usaban un potente explosivo
La Guardia Civil desarticula una peligrosa banda de ladrones de cajeros que usaban un potente explosivo
La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal extremadamente peligroso que robaba en cajeros automáticos de entidades bancarias de pueblos pequeños. El grupo criminal utilizaba el explosivo conocido como 'Madre de Satán' (triperóxido de triacetona), la sustancia utilizada con frecuencia por yihadistas en atentados como el de Cataluña en agosto de 2017, París o Bruselas.

En la operación denominada “Damage”, la Guardia Civil ha detenido a cuatro personas de nacionalidad rumana y se busca todavía a una quinta. Además, los agentes han intervenido 730 gramos del explosivo conocido como la 'Madre de Satán', la sustancia que provocó la explosión de la casa de Alcanar (Tarragona) utilizada por la célula de yihadistas que atentó el 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils (Tarragona).

Un explosivo muy destructivo utilizado en atentados yihadistas  

Según la Guardia Civil, es la primera vez que se interviene este tipo de explosivo totalmente preparado para ser utilizado. La sustancia destaca por su poder de destrucción y por ser muy inestable en su manipulación, por lo que cualquier roce, golpe o incidencia puede originar su detonación accidental. La “Madre de Satán” tiene un gran poder de destrucción y no se necesitan grandes cantidades para causar daños terribles, como ocurrió en los atentados de París de 2015.

Los cuatro detenidos ultimaban los detalles para robar en una sucursal bancaria de Santa Ana (Albacete) durante la pasada semana, acción que fue abortada por la Guardia Civil. En esa operación ha participado también la Unidad Especial de Intervención (UEI), debido a la peligrosidad y contundencia de las acciones de este grupo criminal. Los agentes han registrado además un inmueble en Socuéllanos (Ciudad Real), donde residían algunos de los miembros de la red criminal y donde almacenaban parte de los componentes químicos para fabricar el potente explosivo. Los robos en el medio rural los realizaba la banda con la técnica conocida como “paleta de pizzero” o “bate de criquet”.

Agentes de la Guardia Civil y de los TEDAX inspeccionando los componentes químicos de los explosivos. 

La investigación se inició tras algunos robos en los cajeros de diversas entidades bancarias de localidades rurales. Las explosiones provocadas para robar los cajeros eran de gran dimensión y causaban graves daños estructurales a los edificios donde se alojaba el banco. Daños que levantaron una fuerte alarma social por lo que se forma un grupo de investigación con miembros de la Sección de Delincuencia Organizada de la UCO y de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Valencia, que logran las primeras pistas sobre los autores de los robos y explosiones y establecen un seguimiento de los mismos muy próximo y discreto.

Seleccionaban localidades rurales poco vigiladas

La red criminal seleccionaba localidades donde no había instalaciones de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y se aseguraban de que hubiera suficientes alternativas de escape por carretera o caminos rurales. La mujer de uno de los integrantes se encargaba de llevar en coche hasta las cercanías del pueblo elegido a tres de los criminales. Uno de ellos era experto en explosivos y en técnicas militares.  Más tarde, de noche, los tres delincuentes llegaban a pie a la sucursal bancaria. Lo hacían siempre de noche y sin que hubiera vecinos ni vigilancia en la calle.

El explosivo intervenido de gran potencia destructora.

En el cajero, forzaban la ranura por donde salen los billetes e introducían una especie de pala de madera conocida como “paleta de pizzero”, con el explosivo fijado en la punta. Se protegían y lo hacían estallar para entrar en la sucursal. En pocos minutos se alejaban con el botín hasta el lugar en el que les esperaban para huir.

Hay constancia de la participación en al menos otros cinco robos en cajeros de Albacete, Valencia y Cuenca.

En esta operación se han intervenido 730 gramos de este explosivo. Cantidad importante si tenemos en cuenta la gran potencia destructora de esta sustancia. Por ejemplo, en los atentados de París de noviembre de 2015, los terroristas utilizaron pequeñas cantidades de este explosivo y causaron enormes daños materiales y personales.

Uno de los detenidos en la operación "Damage" es conducido por un agente.  

Según EUROPOL, algunos de los detenidos habrían participado  también  en golpes similares en Alemania e Italia, por lo que quizá la operación “DAMAGE” permitirá identificar a más miembros de esta organización delictiva.

La operación ha sido dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Alzira (Valencia).

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