13 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La Guardia Civil ha detenido a veinte personas integrantes de este grupo y ha liberado a trece mujeres

Cae una red que explotó sexualmente a cuarenta mujeres captándolas con el método denominado Loverboy

La red engañaba a mujeres rumanas / Europa Press.
La red engañaba a mujeres rumanas / Europa Press.
La Guardia Civil ha desarticulado en Girona y Valencia a una red internacional que explotó sexualmente a más de 40 mujeres de origen rumano en España, Portugal, Alemania, Francia, Rumanía e Italia a las que captaba con el método Loverboy o del enamoramiento por parte de los captadores, con la detención de 20 miembros de la organización. 

Según un comunicado, en la operación se ha liberado a 13 víctimas que estaban siendo explotadas sexualmente en condiciones muy precarias, con jornadas de más de 14 horas de trabajo, vistiendo únicamente con ropa interior en pleno invierno y soportando temperaturas muy elevadas en el verano.

Los investigadores de la operación Lora arrestaron a 18 presuntos miembros de la banda en España, uno en Rumanía y uno en Portugal, y practicaron ocho registros domiciliarios. La organización se dedicaba a captar a mujeres en Rumanía por el método Loverboy, o enamoramiento de sus propios captores.

El presunto líder de la banda, sobre el que pesaba una Orden Europea de Detención y Entrega (Oede), se entregó la pasada semana en un Juzgado de Figueres (Girona), siendo decretado, de forma inmediata, su ingreso en prisión provisional debido a la presión policial que pesaba sobre él. 

Una gran parte de los controladores de las víctimas eran supuestamente sus parejas sentimentales y, en alguno de los casos, los explotadores llegaban a controlar hasta a siete mujeres, las cuales eran obligadas a ejercer la prostitución en calles controladas por su propia organización.

Trece víctimas de esta red han sido liberadas.

En el transcurso de la investigación, se produjeron disputas con otros grupos que operaban en la zona por el control del territorio y calles donde las víctimas eran obligadas a prostituirse, y siempre ganaba la red desarticulada, "por su mayor agresividad y uso de la violencia".

Los explotadores enviaban los beneficios obtenidos de la explotación sexual de las mujeres a Rumanía, donde los tratantes lo invertían principalmente en propiedades inmobiliarias.

Primera denuncia

La investigación se inició en febrero de 2018 con la denuncia de una víctima a la Guardia Civil, que les relató la "situación de esclavitud" que estaban viviendo al ejercer la prostitución de manera forzada, siendo explotada y controlada por distintos integrantes de la organización.

Esta víctima fue captada -por algunos miembros de su familia- en una situación de extrema vulnerabilidad y obligada a prostituirse en Francia, Liechtenstein, Reino Unido, Alemania, Portugal y España, y se comprobó que no era un caso aislado, sino que había una organización que captaba a mujeres con el mismo método.

Las detenciones se realizaron simultáneamente en Rumanía, Portugal y España, y los detenidos son integrantes de todos los escalones partícipes en la trata y explotación de las mujeres: captación, transporte, explotación de las mujeres y blanqueo de los beneficios obtenidos.

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