08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El arrestado modificaba y rehabilitaba armas inutilizadas que luego vendía en el mercado negro

Detenido un hombre de 73 años propietario de un taller clandestino de armas en Toledo

La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 73 años, propietario de un taller de armas clandestino en la localidad de Borox (Toledo). El hombre tenía almacenadas 71 armas de fuego, lo que, hasta ahora, según los agentes, es el mayor depósito ilegal de armas de fuego intervenido en Castilla La Mancha.

Al detenido se le imputan tres delitos: depósito ilegal de armas, depósito de munición y tráfico de armas.

Todo comenzó el pasado 11 de enero, cuando una patrulla del Puesto de Seseña encontró una bolsa en el interior del coche del detenido que contenía dos revólveres y dos silenciadores. Al llegar a su domicilio en Borox, los agentes de la Guardia Civil descubrieron más armas ilegales en disposición de disparar. En esta primera operación, los agentes se  incautaron de un total de 46 armas de fuego y 3 silenciadores.

El detenido rehabilitaba armas inutilizadas y las vendía

Después, en el taller clandestino de armas propiedad del detenido, encontraron un torno, una máquina de soldadura eléctrica, dos taladros de columna y una máquina pulidora de metal, además, contaba con múltiples herramientas y útiles para llevar a cabo las manipulaciones, como brocas, fresas y útiles adecuados para el montaje y desmontaje de las armas de fuego. En esta segunda intervención, se incautaron otras 22 armas cortas y una carabina de calibre 22, 47 cañones para arma corta, 28 silenciadores, 11.753 cartuchos y 48.000 euros.

Del total de las armas de fuego intervenidas, 20 armas son detonadoras transformadas para realizar fuego real, 17 son armas inutilizadas y posteriormente rehabilitadas para su normal funcionamiento y 16 son armas de fabricación artesanal con el mismo fin.

El detenido utilizaba procedimientos habituales para conseguir de forma ilícita armas de fuego a través de la transformación de armas detonadoras y la rehabilitación de armas inutilizadas, que manipulaba para dotarlas de capacidad de realizar fuego real, además, fabricaba completamente armas de fuego.

Entre las armas se encuentra un revolver de juguete fabricado en baquelita, al que el detenido realizó las transformaciones necesarias para efectuar fuego real.

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