19 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

Isidro, el padre del joven que ahora tendría 24 años, ha redactado una carta e informa de que la policía tiene “dos líneas de investigación abiertas”

Ocho años de la desaparición de Paco Molina en Córdoba: “Tenemos la esperanza de que esté bien y podamos encontrarlo”

El Cierre Digital en Cartel de la búsqueda de Paco Molina. A la izquierda, su aspecto cuando desapareció. A la derecha, su posible aspecto actual.
Cartel de la búsqueda de Paco Molina. A la izquierda, su aspecto cuando desapareció. A la derecha, su posible aspecto actual.
El 2 de julio de 2015 Paco Molina, de 16 años, desapareció en Córdoba. Más de ocho años después su familia sigue buscándolo. Isidro, su padre, todavía alberga la esperanza de que “Paco esté bien, donde quiera que esté, y podamos encontrarlo”. Las autoridades mantienen “dos líneas de investigación abiertas” y quieren utilizar las nuevas tecnologías para ayudarles a encontrar al desaparecido.

Paco Molina Sánchez salió de casa la tarde del 2 de julio de 2015 con unos amigos. Su madre, Rosa, los vio esa misma tarde en la plaza de Córdoba. En torno a las 22:30 Paco envía un Whatsapp a sus padres diciéndoles que iba a dormir fuera. Su padre, Isidro, le llama para saber dónde va a dormir y para advertirle de que no se acueste tarde. Fue la última vez que los padres de Paco Molina pudieron hablar con su hijo, desaparecido ya hace más de ocho años.

Elcierredigital.com ha podido hablar con Isidro, el padre de Paco, que afirma que ocho años después, lo que los mantiene “es la esperanza de que Paco esté bien, donde quiera que esté, y que un día de estos” puedan encontrarlo. “Se lo pido a Dios todos los días”, afirma.

Recientemente, con motivo del octavo aniversario de la desaparición de su hijo, los padres de Paco redactaron una carta como si fueran el propio Paco. Titulada ‘8 años de espera. No imaginaba una vida sin ti’, agradece el trabajo de todos aquellos que han colaborado en la investigación sobre la desaparición de Paco, aún en curso.

“A ti que has compartido mis fotos una y otra vez, que sin conocerme te solidarizas con el sufrimiento de los que me aman. Gracias. (…) A ti que a pesar del dolor y la angustia siempre estuviste al pie del cañón sin darte por vencido a pesar del dolor y las trabas. (…) A ti que sabes algo de lo que pasó, que tienes una pista de mi paradero, no esperes más para mandar un anónimo. Tú que puedes, te suplico que ayudes a quienes me buscan”, son algunas de las frases que se pueden leer en la misiva.

Las nuevas tecnologías, clave para encontrar a Paco Molina

En una conversación con este diario, Isidro recuerda que disponen del apartado de correos 3011 de Córdoba para que todo aquel que quiera enviar una carta anónimamente con información sobre Paco, pueda hacerlo. “A ver si así podemos encontrar la información que nos falta para encontrar a Paco”, declaran.

Imagen sobre el apartado de Correos que tiene la familia en Córdoba.

A lo largo de estos ocho años Isidro afirma que “a Paco se le ha buscado en más de 10 países y ha habido un montón de llamadas de posibles avistamientos”. El problema, indica, es que “la gente no se atreve a llamar. Lo dicen cuando han pasado tres meses o un año y ya no se pueden coger imágenes de las cámaras. No se puede ver realmente si era Paco o no”.

Además de la colaboración ciudadana, las autoridades llevan todos estos años abriendo nuevas vías de investigación. “Desde hace un año y medio o dos años se abrieron dos líneas nuevas de investigación y siguen con ellas, aunque todavía no han llegado a buen término. Sí que es verdad que nos han dicho que ahora, con los nuevos avances, van a aplicar nuevas tecnologías —aunque no me han dicho exactamente en qué consisten— para intentar localizar a Paco”, explica Isidro a elcierredigital.com.

Las últimas pistas sobre Paco Molina

2 de julio de 2015. Ese es el último día que sus padres tuvieron noticias de Paco Molina. Después de haber salido a dar una vuelta con unos amigos y haberle dicho a sus padres que se quedaba a dormir en casa de otro, la última actividad que sus progenitores vieron en Whatsapp tenía como hora las 2:17 de la madrugada.

Para Isidro, el hecho de que no hubiese entrado en la aplicación de mensajería desde esa hora era sospechoso, ya que siempre estaba con el móvil, pero no le dieron demasiada importancia hasta que fue transcurriendo la mañana del 3 de julio.

Paco con 16 años (izquierda) y una recreación de cómo sería Paco en la actualidad.

“Fue pasando la mañana y empezamos a llamarlo. Llegando a la hora de comer su móvil aparecía como apagado o fuera de cobertura y viendo que no cogía el teléfono, llamé a casa de los amigos de Paco con quienes se había quedado a dormir. Me dijeron que Paco no estaba allí. Yo pensé que estaba de camino, pero les pregunté si había dormido allí. Me dijeron que no, que llevaban por lo menos cuatro días sin ver a Paco”, relata Isidro a elcierredigital.com.

Ese fue el momento clave en el que se encendieron sus alarmas. Isidro acudió a la comisaría a interponer una denuncia por desaparición y su mujer, Rosa, fue a casa del amigo de Paco con quien había pasado la tarde para ver si sabía algo de su hijo.

“No sabía nada. Dijo que se habían despedido a las doce de la noche, que a esa hora se fue a casa y que Paco le dijo que iba al centro, a un bar, que había quedado con alguien. Nosotros fuimos a ese bar, pero Paco no estaba allí”, continúa contando Isidro.

El último supuesto avistamiento de Paco se produce al día siguiente. Según un testigo que “describía a Paco bastante bien” —tal y como indica Isidro—, el joven de 16 años “fue visto en la estación de autobuses de Córdoba cogiendo un autobús hacia Madrid”. Aunque intentaron registrar las cámaras de ambas estaciones de autobuses, “no se obtuvieron imágenes”, así que sus padres no pudieron comprobar si ese era Paco.

Cartel de la búsqueda de Paco Molina.

Para Isidro, la hipótesis más probable es que “a Paco le ofrecieran algo que él aceptó y que se acabara volviendo en su contra. No sé exactamente el qué, pero a un chico de 16 años es fácil convencerle. Le ofrecerían ir a algún lugar o hacer algo a cambio de dinero”.

Ahora, más de ocho años después de la desaparición de Paco Molina, su familia sigue manteniendo la esperanza de encontrarlo con vida y que alguna pista les lleve a él.

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