28 de septiembre de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Además han sido declarados culpables de atentado contra la intimidad por difundir el video y castigados con un año y cuatro meses más de cárcel

La manada de Pozoblanco condenada a un año y medio de prisión por abuso sexual

Última hora Los cuatro de la manada de Pozoblanco.
Los cuatro de la manada de Pozoblanco.
Cuatro de los cinco miembros de ‘La Manada’, Alfonso Jesús Cabezuelo, José Ángel Prenda, Antonio Manuel Guerrero y Jesús Escudero, se sentaron en el banquillo de acusados en noviembre de 2019, para responder de una agresión sexual grupal a una joven de la localidad cordobesa de Pozoblanco. Todos son condenados a un año y medio por los abusos sexuales, más un año y cuatro meses por atentado contra la intimidad al distribuir el vídeo, excepto en el caso de "El Prenda" que serán 3 años.

Todavía no se ha leido oficialmente la sentencia contra la manada de Pozoblanco pero ya se conoce su contenido. Todos son condenados a un año y medio de cárcel por abusos sexuales, además a un año y cuatro meses de cárcel por delito contra la intimidad por la difusión del vídeo  y en el caso de "El Prenda" se le condena a tres años por la grabación del mismo. Además, se condena al "militar" Alfonso Cabezuelo a una multa por maltrato de obra.

Para la lectura de la sentencia el juez Luis Javier Santos Díaz libró exhortos a los Juzgados Decanos de Salamanca, Huelva, Sevilla y el Puerto de Santa María, "en tanto los acusados se encuentran cumpliendo pena en las prisiones de Topas, Huelva, Sevilla 1 y El Puerto 3, solicitando que se proceda a la notificación personal a los acusados de la sentencia". Todos cumplen 15 años de cárcel por la violación grupal de Pamplona.

Los sevillanos Alfonso Jesús Cabezuelo, José Ángel Prenda, Antonio Manuel Guerrero y Jesús Escudero junto con Ángel Boza conforman el denominado grupo de ‘La Manada’, famoso por ser los autores de una violación a una joven madrileña en los Sanfermines de 2016. Sin embargo, sobre los cuatro primeros pesa otra condena por presuntos abusos sexuales a una chica en Pozoblanco (Córdoba) en la madrugada del 1 de mayo de 2016, cuando la joven contaba con 21 años de edad.

Estos cuatro integrantes de "La Manada" se sentaron por última vez en el banquillo de acusados en noviembre de 2019 y, desde entonces, no se ha sabido nada aún de una sentencia que estaba prevista para salir a la luz hace ya días, pero que el coronavirus COVID-19 ha impedido publicarla.

Una imagen del vídeo de los presuntos abusos sexuales.

De momento, habrá que esperar la lectura de la sentencia para saber que si el vídeo ha sido admitido como prueba, como pedían las acusaciones, o no, como pedía el abogado de los condenados. La admisión como prueba o no del vídeo grabado durante los supuestos abusos sexuales a su víctima en Pozoblanco es la pieza clave de un proceso, cuya primera jornada de su juicio fue dedicada precisamente a ello. Para la Fiscalía y las diferentes acusaciones el vídeo era una prueba válida, mientras que la defensa de los cuatro acusados pedía formalmente que no fuera admitida.

En aquel entonces, el juez titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Córdoba, Luis Santos, explicó en la Sala que se manifestaría sobre la validez de los vídeos como prueba en sentencia y no antes. El magistrado entendía que los vídeos “son una prueba determinante, pero no la única”, y reclamó un tiempo para dilucidar entre las principales tesis "si existió una investigación prospectiva", es decir, sobre hechos anteriores y no directamente vinculados al vídeo, y sobre el alcance y significado del consentimiento sobre la cesión de derechos fundamentales como el de la intimidad. “El Tribunal se siente incapaz de poder entrar a rebatir a favor o en contra de las tesis de ambas partes”, señaló por entonces el juez Santos.

La Fiscalía pidió para ellos tres años de cárcel por un delito de abusos sexuales, y cuatro más por el delito de violación a la intimidad. Para el militar de La Manada, Alfonso Cabezuelo, también se pidió una multa de dos meses a razón de 12 euros al día por un delito de lesiones.

Agustín Martínez, abogado de la Manada de Pozoblanco.

Mientras tanto, los acusados se declararon inocentes ya en la primera jornada de la vista oral de noviembre 2019 y se acogieron a su derecho a no responder a las preguntas de ninguna de las partes —Fiscalía, acusación particular y acusación popular, ejercida por la Asociación Clara Campoamor—, incluida su propia defensa.

La validez de los dos vídeos que grabaron esa madrugada del 1 de mayo de 2016, en los que se ve a determinados miembros de "La Manada" tocando los pechos y besando a la víctima, y que después compartieron en dos grupos de WhatsApp, centró buena parte de la primera sesión de aquel mediático juicio.

El abogado de la defensa, Agustín Martínez Becerra, explicó entonces a elcierredigital.com que “entiendo que esa prueba no es lícita porque se obtuvo para otra causa y sin tutela judicial efectiva, por eso pido la libre absolución de mis defendidos”. Según el abogado defensor, la mujer subió de forma voluntaria al coche de los acusados y añadía que la principal prueba, un vídeo grabado por los integrantes "La Manada" no puede ser prueba fundamental ya que "se obtuvo al revisar los móviles para el caso de la entonces supuesta violación de los Sanfermines". 

Durante estos meses los Juzgados españoles se han quedado en servicios mínimos y ‘La Manada’ no recibió su sentencia como se esperaba. Tres meses después parece ser que, al fin, la sentencia verá la luz.

COMPARTIR: