02 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

El Juzgado número 8 de Madrid investiga a dos guardias civiles por la presunta violación de una joven mallorquina usando este alcaloide

Abusos sexuales usando burundanga: La Policía investiga el resurgimiento de esta droga para delinquir

El uso de burundanga se ha puesto de moda en casos de abusos
El uso de burundanga se ha puesto de moda en casos de abusos
Durante esta semana, un juzgado de Madrid ha abierto una investigación junto a la Policía Nacional por un presunto abuso sexual cometido por tres jóvenes a una chica de 27 años en Madrid. Los sujetos habrían utilizado burundanga o una droga similar para inhibir la voluntad de la joven y así poder mantener relaciones sexuales con ella. Estos hechos ponen nuevamente en alerta a las autoridades sobre el uso de drogas tóxicas en las discotecas y calles españolas.

Esta semana se ha dado a conocer la investigación del juzgado 8 de Madrid contra tres sujetos, dos de ellos Guardias Civiles, por presuntamente haber abusado de una joven mallorquina de 27 años. Los implicados habrían utilizado una potente droga inhibidora para dejarla casi inconsciente durante los hechos. Según adelantó Eldiario.es, la fiscalía habría solicitado la investigación judicial contra los supuestos implicados.

Según trascendió, la chica habría pasado un fin de semana en la capital española. El viaje turístico implicó una salida nocturna, pero cuando llegó a su casa, la víctima no recordaba nada. Ese mismo día se percató de que sus bragas estaban rotas. Lo dejó pasar un par de días, pero cuando regresó a Mallorca, comenzó a recordar algunas situaciones su viaje a Madrid. Después de “atar cabos”, la joven presentó una denuncia por abusos sexuales.

Los hechos se remontan al fin de semana del 11 y 12 de marzo de 2018. Según quedó expuesto en la denuncia, al salir de un bar en el distrito la Latina del centro de Madrid, tres desconocidos le ofrecieron una bebida. Aunque al comienzo la chica iba acompañada del propietario del piso en el que se alojaba, este se retiró antes, mientras la joven se fue a otro bar con los tres hombres.

El caso esta siendo investigado por la Policía Nacional.

Según relata la denunciante, recuerda hasta que llegó a un bar acompañada de los chicos, decidió tomar una cerveza. Lo siguiente que recordó la joven fue estar en su casa. Los flashes que ha descrito incluyen estar en una discoteca, un taxi y ella estando con los tres hombres en la cama, también asegura recordar que los sujetos le arrancaron las medias.

Aunque no recordaba bien el orden, la joven presentó una denuncia ante la Policía Nacional. La víctima indicó que seguramente habrían usado alguna droga. Su relato apunta al uso de burundanga, una droga inhibidora que hace que las personas pierdan la voluntad. Además, al joven recuerda haber despertado con dolores vaginales, comunes en este tipo de delitos.

La droga que inhibe voluntades y tiene marca blanca.

La burundanga duerme al individuo como si de un fuerte anestésico se tratara, anula la voluntad y propicia la pérdida de memoria, de manera que es común que las víctimas no recuerden nada cuando vuelven en sí luego de haber sido robadas o abusadas. 

La planta de donde se sustrae es muy común en América.

La escopolamina es una droga altamente tóxica y que solo debe ser usada en dosis minúsculas. Una sobredosis por escopolamina puede causar delirio y otras psicosis como parálisis, estupor y hasta la muerte, como ocurrió por primera vez en España en 2017 por la continuada ingesta de un súbdito alemán.

En internet es hoy en día fácil conseguir la burundanga. Cinco dosis en polvo cuestan unos 100 euros, diez dosis se pagan ya con rebaja, a 170 euros, y un bote de burundanga líquida de 50 mililitros (unas diez dosis) se consigue a 140 euros. Como suele ocurrir en el mundo de las drogas cuando una se pone de moda las nuevas tecnologías favorecen la compra.

Entre 2018 y 2019 se llevó a cabo la Operación Black de la Guardia Civil, cuando la autora de un envenenamiento múltiple presentó una denuncia por la extorsión a manos de dos individuos que le exigían más de 200.000 euros, que resultó ser falsa.

La joven Natalia Torices González, de 24 años, adicta al póker y al dinero, fue detenida el pasado mes de enero por drogar con burundanga a siete hombres de su entorno más cercano, incluido su abuelo de 90 años. Todo con el fin de robarles, con gran facilidad, una cantidad de dinero que se estima superior a los 40.000 euros.

Poco antes, se investigó el caso de envenenamiento con Betún Fetish, una marca blanca de la potente droga mucho más económica y los efectos son similares. En 2018., una chica fue abusada sexualmente estando bajo sus efectos en la conocida discoteca Bhuda, a las afueras de Madrid. Como se observa la burundanga, o su sucedáneo el betún Fetish, son muy populares entre la gente con intenciones de cometer delitos económicos y/o sexuales.

Marca blanca de la burundanga: más económica, mismos efectos.

La operación policial ha vuelto a poner de actualidad el uso de la burundanga, una droga muy peligrosa que anula la voluntad y que cada día es más usada por delincuentes económicos y/o sexuales.

Identificados casualmente en Palma

Aunque pasaron unos meses, por azares del destino, la joven se encontró con los implicados en una discoteca de su ciudad de residencia, Palma. La joven llamó a la policía que identificó a los presuntos agresores. Javier V., Guillermo P. y Oscar P., todos de 26 años, dos de ellos agentes de la Guardia Civil.

Los hechos están siendo investigados por policía y juzgado, que intentarán aclarar los hechos. Según la declaración tomada por la Policía Nacional, los tres sujetos se declaran inocentes, negando los hechos. No obstante, si señalan que las relaciones sexuales con la chica fueron consentidas.

Según su versión, dos de ellos habrían practicado sexo oral con la joven, mientras el tercero, el que no es agente de seguridad si habría mantenido relaciones sexuales con la víctima.

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