27 de mayo de 2024
|
Buscar
FIN DE SEMANA

También investiga la ‘operación Voloh’ sobre presuntas conexiones de Rusia con el procés catalán y destapó la trama del ‘Gran Tibidabo’

Los peligros del juez del ‘caso Negreira’, Joaquín Aguirre: De llevar escolta a recibir paquetes bomba

El juez Joaquín Aguirre López.
El juez Joaquín Aguirre López.
Los peligros del juez del ‘caso Negreira’, Joaquín Aguirre, titular del Juzgado número 1 de Instrucción de Barcelona. El magistrado recibió la semana pasada un paquete bomba falso. Según ha trascendido, aunque sí se ha investigado su procedencia, el caso no se habría judicializado. El juez Joaquín Aguirre investiga actualmente dos casos muy mediáticos: La ‘operación Voloh’, sobre la financiación del procés catalán, y el ‘caso Negreira’ de presunta corrupción en el arbitraje del fútbol español.

El titular del Juzgado número 1 de Instrucción de Barcelona, Joaquín Aguirre, es actualmente uno de los jueces más mediáticos del momento. No tanto por su figura como por las dos grandes tramas que investiga: las denominadas como ‘operación Voloh’ y ‘caso Negreira’. Y la semana pasada, según apuntan diversos medios, recibió un falso paquete bomba en el juzgado.

El paquete, al que están denominado “paquete bomba simulado”, pasó todos los controles del juzgado hasta que, dentro de las dependencias, llegaron a abrirlo. En el interior de una caja de cartón con la dirección escrita a mano y a boli, se encontraba un reloj digital encima de un envoltorio de color plata con una sustancia sin identificar.

Según publicaba La Sexta, fuentes jurídicas afirmaban que el juez Aguirre no está “asustado” por haber recibido el misterioso paquete. De hecho, llegó a rechazar medidas de seguridad extra, aunque recientemente, y siempre según el citado medio, habría aceptado tener escolta.

A pesar de las sospechas existentes de que el envío de este paquete pudiera servir como “amenaza” para el magistrado por las investigaciones que está llevando a cabo, el suceso, aunque se está investigando, al parecer no habría sido judicializado.

La trama del procés

En enero de este año, y antes de que el congreso votase la Ley de Amnistía —aprobada en marzo— el juez Joaquín Aguirre emitía un auto referente a la 'operación Voloh', que investiga una presunta trama de desviación de fondos públicos para financiar de manera supuestamente irregular el proceso de independentismo catalán, así como las presuntas relaciones ilegales con Gobiernos extranjeros y sus respectivos servicios de inteligencia.

En el auto se prorrogaba seis meses la instrucción de este caso al considerar que en la documentación habría, presuntamente, “datos que identifican a personas y confirmarían las estrechas relaciones personales existentes entre algunos de los investigados con individuos de nacionalidad rusa, alemana o italiana”, según rezaba el auto.

Manifestación independentista catalana.

Esto supondría, según el juez, que los ahora investigados querrían establecer estas relaciones de “influencia política y económica para la desestabilización de la democracia y la Unión Europea, consecuencias entre las cuales se podría producir la salida de España de la UE por causa de la independencia unilateral de Cataluña apoyada por el gobierno ruso”.

El juez que destapó el caso 'Gran Tibidabo'

Al mando de este caso se encuentra Joaquín Aguirre. Nacido en el año 1958 en Canarias, se licenció en Derecho y más tarde aprobó las oposiciones de juez. Sus primeros destinos fueron juzgados de distrito en Barcelona, y de Calatayud. Desde el año 1988 es juez titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona, donde ha llevado casos tan mediáticos como el 'caso Tibidabo', el 'caso Macedonia' o la 'operación Voloh'.

Uno de sus primeros casos en este juzgado fue la investigación por fraude en el servicio militar obligatorio, que, supuestamente, familias acomodadas cometían para que sus hijos se libraran. Para ello falsificaban, según los diarios de la época, certificados médicos que daban cuenta de enfermedades inexistentes. Y es que hasta el año 2001, cuando se suspendió lo que comúnmente se conoce como ‘la mili’, los varones de cada familia tenían que cumplir un tiempo establecido y obligatorio de formación militar. Lo hacían al cumplir los 18 años y, aunque desde 1991 el tiempo se redujo a nueve meses, anteriormente llegó a tener una duración de 18 meses. Fue precisamente antes de 1991 cuando saltó por los aires este presunto fraude que juzgó el juez Joaquín Aguirre.

Sin duda, uno de los expedientes más mediáticos del juez Joaquín Aguirre fue el conocido ‘caso Grand Tibidabo’, que se destapó en los 90. El extenso caso tenía que ver con la descapitalización, por parte de Javier de la Rosa, de la empresa Grand Tibidabo, que compró en 1988 el parque de atracciones catalán Tibidabo. El principal acusado de la trama, Javier de la Rosa, fue enviado a prisión en varias ocasiones. La última de las sentencias, del año 2008, condenaba a Javier de la Rosa a tres años de prisión. Este había admitido que se había apropiado de 68 millones de euros de accionistas entre los años 1991 y 1994.

Parque de atracciones Tibidabo.

Además de la ya mencionada ‘operación Voloh’ en julio de 2023, el juez está a cargo del conocido ‘caso Negreira’ que investiga una presunta “corrupción sistemática” de los árbitros de fútbol españoles, según explicó en un auto Aguirre. Hasta entonces había llevado el proceso la magistrada Silvia López Mejía.

Desde que Aguirre se hizo cargo del caso, una de sus máximas ha sido evitar una dilación del proceso. Y es que, según dicen sobre él a elcierredigital.com fuentes cercanas de su entorno, “Joaquín Aguirre es un juez imparcial e implacable”.

COMPARTIR: