20 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

El corte que presenta en el cuello no sería compatible con una autolesión, aunque los investigadores tampoco descartan el suicidio

Los Mossos investigan la posible muerte violenta de una chica rusa de 13 años en la localidad barcelonesa de Mataró

Una pareja de mossos d'esquadra.
Una pareja de mossos d'esquadra.
Según los Mossos d'Esquadra, fue encontrada este domingo sobre las 22 horas sin vida y con posibles signos de violencia, por lo que todas las hipótesis están abiertas para la investigación. La Policía catalana busca a un hermano de la víctima, de 16 años.

Los Mossos d'Esquadra investigan la muerte violenta de una menor de 13 años en Mataró (Barcelona), que fue encontrada el domingo por la noche en su propio cuarto de su casa, en un piso de la calle Burriac, en el barrio de Cerdanyola de Mataró, y presentaba un corte en el cuello, según la Ser Catalunya.

La policía catalana encontró el cadáver este domingo sobre las 22 horas y, al parecer, un corte que presenta en el cuello es incompatible con que se lo produjera la menor sola, por lo que todas las hipótesis están abiertas.

Una vista de la ciudad de Mataró, en Barcelona.

Además, se encuentra desaparecido el hermano de la víctima, de 16 años, y los Mossos le están buscando. Este domingo por la tarde una mujer contactó con dos amigos, residentes en Calella y de nacionalidad rusa como ella, porque llevaba unas treinta horas sin saber nada de sus hijos. Sobre las 22.00 horas, los dos hombres se presentaron en el bloque de Borriac, llamaron al timbre y, al ver que nadie abría, trataron de entrar en la casa llamando a un cerrajero. Los vecinos, que no sabían quiénes eran los dos hombres, se lo impidieron.

Uno de ellos, desde un balcón de un piso adyacente, saltó finalmente a la casa de Olga. Se coló en el domicilio y abrió la puerta desde dentro. Los vecinos descubrieron entonces el cadáver de la niña en el interior de su habitación. El cuerpo estaba tumbado junto a la cama, daba la impresión de llevar varias horas sin vida y tenía manchas de sangre. También había restos de sangre en las sábanas y en las paredes del cuarto. Todo estaba desordenado y removido. 

Del hermano, sin embargo, no había ni rastro. Los vecinos llamaron a los Mossos y los agentes del Área de Investigación Criminal de la Region Policial Metropolitana Nortes se hicieron cargo de un caso bajo secreto de sumario.  Fuentes policiales subrayan que todas las hipótesis se mantienen abiertas a la espera de la autopsia que se practicará al cadáver de la menor.

Ni siquiera está descartado oficialmente que se trate de un suicidio. La familia se había instalado en el cuarto segundo de la calle Borriac hace más o menos un año.

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