21 de febrero de 2020
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FIN DE SEMANA

También pasarán ante la jueza el 20 de enero dos testigos que estuvieron presentes durante los hechos en el Estadio de El Molinón de Gijón

El juzgado llama a declarar como imputados a ocho vigilantes de Prosegur en el caso de la muerte de Eleazar García

Exclusiva Concentración a las puertas de El Molinón para recordar a Eleazar.
Concentración a las puertas de El Molinón para recordar a Eleazar.
La jueza que instruye el caso por la muerte de Eleazar García Hernández tomará declaración como investigados el próximo 3 de febrero a ocho vigilantes de la empresa Prosegur que el día de los hechos prestaban servicio en las puertas del Estadio El Molinón. Antes, el día 20 de enero la jueza escuchará como testigos a Gregorio L. C. y María Isabel G.C., que supuestamente presenciaron los hechos.

Los ocho trabajadores de Prosegur investigados por la muerte de Eleazar están citados entre las 9.15 y las 13.00 horas. Se trata de Javier F. A., Mariano G.S., Sergio F. G., Juan Carlos F. B., Jesús María S. M., Santiago L. T., Francisco Javier O. R. e Iván G. E. La titular del Juzgado, Belén García Iglesias, dicta en la misma providencia que "haga saber a Prosegur su posible condición de responsable civil en las presentes actuaciones. Requiérase a fin de que presente la documental correspondiente a su cobertura aseguratoria". Los vigilantes redujeron por la fuerza a Eleazar, con un 75 por ciento de discapacidad, cuando se desorientó y quiso regresar al Estadio de El Molinón saltándose los tornos sin tener la entrada que se había quedado dentro del campo en poder de su padre.

Eleazar García Hernández, de 30 años, había acudido al campo de fútbol de Gijón para a ver a la selección española, de la que era "fan acérrimo", con su padre y su hermano. Todo empezó,  según relató su tío Diego a este diario, después de entrar al estadio, cuando sus familiares le perdieron la pista un instante y Eleazar salió del recinto deportivo. Cuando quiso volver a entrar, la seguridad del Estadio no le dejó regresar al interior porque no llevaba la entrada consigo, pues la tenía su padre dentro.

"Intentó entrar de nuevo por los tornos y cayó encima de una trabajadora de seguridad, según dice la Policía", asegura el tío del fallecido y señala que "eso de que fue una agresión grave como hemos leído en algunos sitios no es así. El niño no era para nada violento, era muy cariñoso y muy sociable". Lo que era un día de fiesta para Eleazar, de 30 años y 75 por ciento de discapacidad intelectural, se convirtió en una tragedia.

El vídeo de unos minutos antes

Minutos antes su padre grabó un vídeo dentro del Estadio del Molinón para recordar ese día. En uno de ellos se ve a su padre intentando que el joven mande un saludo a su madre, algo que no hace porque le da vergüenza.

En el otro, a partir del minuto 1 se ve a Eleazar, vestido con un polo rosa, como incluso se muestra vergonzoso ante la cámara del teléfono móvil de su padre, aunque está más alejado, en una actitud de total inocencia, como la de un niño al que le da vergüenza una cámara, algo que difiere de la actitud violenta, que según los responsables de la seguridad del Molinón, habría mostrado el joven para justificar que actuasen violentamente contra él.

Eleazar era un hombre que medía 1,78 metros y pesaba en torno a unos 100 kilos, "una persona corpulenta, pero no era violenta". Así lo manifiesta Diego, quien siente impotencia por la pérdida de su sobrino de esa manera. 

Los empleados del Estadio llamaron al encargado del dispositivo de seguridad. "Sin bajar a comprobar lo que estaba sucediendo, llamaron a la Policía Local directamente", manifiesta el tío de la víctima. Varios agentes se desplazaron hasta el lugar y ayudaron a reducir a Eleazar, para llevárselo detenido posteriormente. El tío de la víctima cree que la Policía pudo haber empleado la violencia también en este caso.

Cuando estaban de camino a comisaría Eleazar se empezó a encontrar mal y decidieron llevarle al hospital más cercano, el Centro de Salud Parque-Somió, donde  tras entrar dentro cayó desplomado. Los médicos trataron de reanimarle durante más de media hora pero finalmente falleció por una parada cardiorespiratoria.

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Estadio El Molinón

La familia de Eleazar está destrozada y no entiende como una noche que significaba tanto para el joven -iba a ver en directo a sus ídolos- acabó teniendo este terrible desenlace. Una semana después y convocado por redes sociales se guardó un minuto de silencio ante la puerta donde murió Eleazar en el campo de El Molinón para reclamar Justicia.

Por su parte, la Asociación de Vigilantes de Seguridad (Arsepri) emitió un comunicado entonces lamentando lamentando la muerte de Eleazar y envió su “más sincero pésame a la familia”, pero aseguró que el joven había empleado violencia. “El joven era una persona con discapacidad intelectual que salió del estadio unos minutos e intentó acceder por otra puerta que no le correspondía. El personal que controlaba el acceso y el personal de seguridad le denegaron la entrada por dicho motivo, pero accedió de manera brusca al recinto", reza el comunicado.

"El personal de seguridad le cerró el paso y lo sacó al exterior. Tras ello volvió a acceder saltando el torno y echando a correr, al intentar detenerlo de nuevo, comienza a agredir al personal de seguridad, quien lo expulsa de nuevo y es cuando interviene la Policía Local tras detenerlo los vigilantes de seguridad”, aseguran desde Arsepri  y concluyen que serán las cámaras de seguridad las que demostrarán la verdad.

Un joven muy querido

"Eleazar era muy querido en Gijón, era muy sociable y todo el mundo le quería", comenta su tío Diego. La familia vive de la venta ambulante y siempre acuden al mercadillo que se despliega cerca de El Molinón, por lo que mucha gente le conocía. "Iba repartiendo besos por la calle. No es un niño violento", lamenta Diego.

Eleazar iba al Colegio de Educación Especial de Castiello, donde acuden personas con perfiles similares al de este joven. Allí, le regalaron unas entradas para el partido de la selección española de fútbol contra la selección de las Islas Feroe que se disputó en en El Molinón.

Diego asegura que "no queremos publicidad ni sensacionalismo, solo que se haga justicia. Que se aclaren las cosas y que se depuren responsabilidades". Asimismo, se lamenta por lo ocurrido: "Este es el desastre que tenemos. Estamos destrozados por no poder volver a verle. La gente en Asturias está escandalizada, le querían mucho".

Ahora ante el juzgado los dos policías que le redujeron tendrán que explicar cómo lo hicieron y el motivo por el que emplearon violencia si así lo hicieron.

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