11 de agosto de 2020
|
Buscar
EDICIÓN VERANO

El 1 de agosto de 1980 Rafi Escobedo acabó "sólo o en compañía de otros" con la vida de sus suegros y fue condenado a 53 años de prisión

Qué ha sido de los protagonistas del Crimen de los Marqueses Urquijo cuarenta años después

Mauricio López-Roberts, Rafi Camino, Javier Anastasio y Juan Miryam de la Sierra con los Marqueses al fondo.
Mauricio López-Roberts, Rafi Camino, Javier Anastasio y Juan Miryam de la Sierra con los Marqueses al fondo.
El Crimen de los Marqueses de Urquijo excitó la curiosidad de los españoles hace cuarenta años. La combinación de aristocracia, venganzas, errores en la investigación y la personalidad carismática del acusado, Rafi Escobedo, ayudaron a convertir el asunto en una especia de novela de crímenes, pero en la vida real en el que a cada personaje implicado el público otorgó el papel, independientemente de que fuera verdad o no.

En el verano de 1980 se cometió uno de los asesinatos más famosos de la historia reciente de España, el de los Marqueses de Urquijo. Sexo, dinero y traiciones en el seno de alta sociedad se entremezclaban en un caso lleno de errores tanto en la investigación como en la instrucción. Todo se remató con un único condenado, Rafi Escobedo, y una sentencia con una de las frases más desafortunadas de la historia judicial española: "el acusado cometió el asesinato sólo o compañía de otros".

Los Marqueses de Urquijo

Manuel de la Sierra y María Lourdes de Urquijo. Sus cuerpos fueron hallados en la mañana del 1 de agosto de 1980. Las personas que entraron esa noche en su mansión de Somosaguas (Madrid) mataron primero al Marqués. Alguien tropezó y un disparo de la pistola que había sido usada para acabar con la vida del aristócrata alertó a la Marquesa que dormía en una habitación contigua. Esa fue su sentencia de muerte. También acabaron con su vida. Antes del crimen su nombre iba inevitablemente unido al Banco Urquijo. Fundado en 1918, en los meses previos al crimen esta entidad financiera estaba en medio de un proceso de adquisición. El banco desapareció en 2006 al ser absorbido por el Banco Sabadell. Manuel de la Sierra era el propietario del banco, un puesto al que accedió por su matrimonio con María Lourdes que era quien ostentaba el Marquesado concedido en 1871 por el breve monarca Amadeo I de Saboya.

Miryam de la Sierra

 

La hija mayor de los Marqueses, se había casado con Rafi Escobedo en junio de 1978, pero pronto la relación entre ellos se deterioró, entrando en un punto de no retorno para Miryam cuando inició una relación sentimental con Richard Dennis Rew, su jefe en la empresa Golden Paradise. En los meses previos al crimen, Rafi seguía visitando la casa de Somosaguas, invitado por su cuñado Juan de la Sierra, para disgusto de los propios Marqueses y su hija. Miryam fue juzgada socialmente como una de las ‘malas de la película’ por su semblante frío y cierta prepotencia aristocrática a la hora de hablar ante los medios. Se hinchó a poner querellas a todos aquellos que pusieran en duda la versión oficial de lo ocurrido. También vendió varias exclusivas a las revistas del corazón, pero se retiró del foco público con una entrevista concedida a la cantante Viky Larraz para hablar de una línea de joyas diseñadas por ella que no funcionaron. Tras separarse de su segundo marido vive fuera de España tras ser vinculada a una presunta estafa piramidal.

Juan de la Sierra

 

Es el actual Marqués de Urquijo. Nacido en 1958, estaba en Londres en el momento del crimen. Muchos han puesto en duda que regresase a Madrid la mañana en el que los cuerpos de sus padres fueron hallados sin vida y aseguran que volvió de la capital británica la noche antes. En los meses anteriores al crimen mantuvo su amistad con su cuñado Rafi Escobedo. Tras el asesinato ha sido el más discreto y apenas ha aparecido en los medios de comunicación.

Rafi Escobedo

 

Rafael Escobedo Alday, yerno de los Marqueses, fue detenido el 8 de abril de 1981 en una finca de Toledo. Los casquillos allí encontrados sirvieron para detenerle. Confesó haber cometido el crimen de sus suegros, aunque posteriormente se retractó y aseguró que esa confesión le fue arrancada después de someterle a torturas. En 1983 fue condenado a 53 años de prisión. Dos años después fue confirmada la condena por el Tribunal Supremo. En julio de 1988 apareció muerto en su celda de El Dueso (Cantabria). Dos semanas antes había concedido una entrevista a Jesús Quintero en TVE donde aseguraba ser una ‘cabeza de turco’. Su muerte también estuvo rodeada de polémica cuando su abogado y amigo, Marcos García Montes, pidió una segunda autopsia en la que se demostró que tenía cianuro en su cuerpo lo que se contraponía a la versión oficial de que acabó con su vida de forma voluntaria, ahorcándose.

Javier Anastasio

 

Javier Anastasio de Espona, huyó antes de ser juzgado. El 17 de octubre de 1983, tres meses después de la sentencia que condenó a Escobedo a 53 años de cárcel, Anastasio era detenido. En el segundo juicio del mediático caso se le acusaba de cómplice. Según un amigo en común que acudió como testigo al juicio, Anastasio había acompañado a Rafi a la casa de los Marqueses en Somosaguas y, tres días más tarde, se había deshecho de una pistola que el exmarido de Myriam de la Sierra le había entregado lanzándola al pantano de San Juan en Madrid. Javier Anastasio siempre aseguró que su único error fue colaborar haciendo desaparecer el arma del delito. Según contó en su libro El hombre que no fui (2017), coescrito por Melchor Millares, estaba convencido de que iba a ser condenado, ya que intuía que detrás había toda una trama y él y Escobedo eran los cabezas de turco.

Después de tres años y medio de prisión preventiva a la espera del juicio que le condenaría a 60 años de cárcel, Anastasio fue puesto en libertad a la espera de celebrarse el juicio. El contencioso llego a aplazarse cuatro veces. El 21 de diciembre de 1987, después de hablarlo con su familia, Anastasio cogió el dinero que había ganado de la venta de un apartamento, se subió con uno de sus hermanos a un coche y condujeron hasta Portugal. Y del país vecino a Brasil, donde no había tratado de extradición.

Mauricio López Roberts

 

Íntimo amigo de Rafi Escobedo, fue condenado en febrero de 1990 fue condenado por encubridor al quedar probado que dio dinero a Javier Anastasio para huir. Además, el marqués de Torrehermosa participó en 1985 en el libro de Jimmy Giménez Arnau Las malas compañías: Hipótesis íntimas sobre el Crimen de los Marqueses de Urquijo. El libro generó varias querellas. Entre ellas por el administrador Diego Martínez-Herrera lo que ocasionó el secuestro del mismo.

Vicente Romero

 

El mayordomo de los Urquijo. La noche de los hechos no se encontraba en la casa ya que el servicio se había ido a recoger sus cosas para acompañar a los Marqueses en Sotogrande. Locuaz y poco dispuesto a callarse, sus intervenciones en medios le gestaron varias querellas por parte de implicados en el caso y por la propia familia. Creo en la culpabilidad de Rafi Escobedo pero que no actuó sólo. Tal y como explicó recientemente a Elcierredigital.com.

COMPARTIR: