23 de febrero de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

La Operación Fortín ha desmantelado su organización delictiva que operaba a sus anchas desde hacia meses y detiene a 17 personas de su clan

El emporio criminal de“Kiko el Fuerte”: La caída del jefe del cartel del narcotráfico en el Campo de Gibraltar

La Operación Fortín se ha alargado durante un año de investigación, pero ha caído su líder,
La Operación Fortín se ha alargado durante un año de investigación, pero ha caído su líder, "Kiko el Fuerte".
La Guardia Civil ha desmantelado el más importante grupo criminal dedicado al narcotráfico que operaba en la Línea deteniendo a 17 miembros del clan de "kiko el Fuerte". Además se han intervenido 3.500 kilogramos de hachís, cinco embarcaciones (tres motos de agua, una de recreo y una semirrígida con tres motores, doce vehículos todoterrenos, turismos y tres motocicletas) y se ha desarticulado un narcoembarcadero en la Línea.

Hacía casi un año que los agentes de la Benemérita vigilaban y seguían de cerca a “Kiko el fuerte” y a los suyos. Era éste el gran capo del tráfico y la distribución del hachís en la zona sur de España, que operaba a gran escala tras la desaparición del negocio del narcotráfico en el Campo de Gibraltar, tras la desarticulación de otras bandas por las Fuerzas del Seguridad españolas.

“Kiko el Fuerte”, con cerca de 45 años de edad, montó su imperio delictivo en el Campo de Gibraltar al calor de otra gran banda criminal, la de “los Castañas”, liderada por los hermanos Tejón que hasta su ingreso en prisión eran considerados los reyes del hachís, y a cuyas órdenes estuvo y se formó. Luego se independizó y montó su propio grupo criminal.   

La Operación Fortín ha terminado con la banda de narcotráfico de "Kiko el Fuerte", conocido por su violencia. 

Era conocido por su culto al cuerpo, su afición a las pesas y su físico fornido. También por su violencia, empleada incluso con los que estaban a su mando. De hecho, presumía de ello tanto a nivel interno, como con otras organizaciones. Sin embargo, según los agentes de la Guardia Civil, la detención le ha pillado desprevenido.    

Los efectivos policiales que  investigan a la organización criminal tenían un gran dificultad debido a lo difícil que les resultaba conseguir información, dada las enormes medidas de seguridad que tomaba el cabecilla del grupo y, por ende, el resto de la organización.  

Un año de investigaciones 

Tras meses de investigación, seguimientos y otras cuatro detenciones,  han logrado realizar la denominada, precisamente por ello, Operación Fortín en la que la Guardia Civil ha realizado trece registros domiciliarios y ha detenido a "kiko el Fuerte", así como a doce personas más, por lo que con los cuatro ya detenidos anteriormente, al final suman 17 las personas detenidas.

En total, se han detenido a 17 miembros de la organización criminal que operaba a sus anchas en el Estrecho. 

La organización que lideraba "Kiko el Fuerte" es la misma que puso en peligro la vida de tres agentes de la Guardia Civil durante una persecución que era parte de esta investigación. Los ocupantes de una narcolancha provocaron un accidente con la embarcación del Instituto Armado y los efectivos cayeron al agua. Un helicóptero policial logró salvar a los guardias civiles. Ocurrió a principios de octubre frente a la costa de Mijas (Málaga). Fueron detenidos los cuatro ocupantes de la narcolancha e intervenidos 80 fardos de hachís que arrojaron al mar con un peso de tres toneladas.

"Kiko el Fuerte"  se dedicaba desde hacía  años al narcotráfico más clásico del Campo de Gibraltar, con el traslado de  grandes cantidades hachís en fardos, traídos desde Marruecos a bordo de potentes embarcaciones semirrígidas.  

La Guardia Civil se ha incautado de más de tres toneladas y media de hachís. 

Sin embargo, “Kiko el Fuerte”  no tenía los medios que tenían "Los Castaña", porque él se dedicaba más de guarderías, es decir, los lugares en los que se esconde la droga y también al control de los puntos donde los informantes avisan de la presencia de policía.

Así fue como se enriqueció. Rápidamente, con dinero en mano, según las investigaciones, Kiko compró terrenos y propiedades inmobiliarias, y abrió gimnasios en La Línea, donde solía residir. Tenía antecedentes, pero se esforzó por ser el típico buen vecino en los conocidos barrios de La Atunara o El Zabal, controlados por él.  Así montó un gran emporio criminal asociado a un gran patrimonio.

Las investigaciones apuntan a que sus bienes los ocultaba de los curiosos en una mansión con altas tapias, situada en una finca en el camino de la Sobrevela, en la barriada linense rural de El Zabal.  Se trata de una finca con cámaras de vigilancia que ocultaba tras el muro diversas edificaciones y viviendas. Actualmente, la Guardia Civil, le atribuye un patrimonio de más de 20 millones de euros.

COMPARTIR: