25 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

Acaba de crear un soporte para hacer la vida más fácil a su esposa Asunción y que pueda cambiarse la ropa interior, los pañales y los pantalones

José María Almira, el inventor del 'pincho' de la sombrilla, con 93 años y más de 25 patentes

José María Almira con su nuevo invento.
José María Almira con su nuevo invento.
José María Almira, el inventor del famoso pincho de la sombrilla de playa, ahora, a sus 93 años, ha vuelto a registrar otra patente que se suma a las más de 25 marcas. Esta vez con el deseo de hacer la vida más fácil a Asunción, su esposa. Se trata de un soporte de aluminio con pinzas que ayuda a las personas de movilidad reducida a cambiarse la ropa interior, los pañales y los pantalones, sin necesidad de agacharse.

La mente del ilicitano José María Almira no descansa ni un minuto, por mucho que ya haya cumplido 93 años. A pesar de que trabajó como empleado de una oficina bancaria durante toda su vida, en lo que realmente siempre ha destacado en en sus ideas y su habilidad para llevarlas a cabo. En 1988 patentó el famoso y utilizado por todo el mundo “pincho” de la sombrilla de playa, que se le ocurrió después de que su sombrilla saliera volando en Santa Pola y le diera en la cara a una niña. 

Ahora, 34 años después, ha vuelto a registrar otra patente que nada tiene que ver con el artefacto playero y sí con el deseo de hacer la vida más fácil a Asunción, su esposa, que tiene dañada la rótula y varias costillas. José María ha inventado un soporte de aluminio con pinzas que ayuda a las personas de movilidad reducida a cambiarse la ropa interior, los pañales y los pantalones, sin necesidad de agacharse. Una tarea que se vuelve más complicada con el paso de los años.

Según explican desde "El soporte de mi abuelo", portal donde su familia ya comercializa el producto en Internet, con esta herramienta "las personas pueden satisfacer una necesidad básica y tan personal de forma autónoma", siempre "velando por la intimidad que todos necesitamos a lo largo de nuestra vida".

El objetivo, según indican, es "que aquellas personas que sufran las consecuencias del paso de los años o la pérdida de movilidad puedan mejorar su calidad de vida, preservando su intimidad e independencia a la hora de vestirse".

Inventa a los 93 años soporte para ayudar a mayores a vestirse

Nuevo patente del inventor del pincho de la sombrilla.

El propio José María Almira explica cómo se le ocurrió el invento: «Después de dos meses ayudando a mi mujer a cambiarse los pañales y la ropa interior con los mismos movimientos, pensé en ayudarme de un aparato... Yo soy así, me acuesto pensando una cosa, me la apunto en una libreta y al día siguiente me pongo a darle vueltas a ver si saco algo en claro», explica el jubilado.

José María utilizó el aluminio como principal material para asegurar que fuese resistente y ligero. Se trata de "un producto sencillo, funcional, sin extravagancias ni decoros innecesarios para su utilización, que aumenten el coste de producción y por tanto, el precio de venta. Es manejable y nada aparatoso y al precio más barato", así lo definen en El Soporte de mi abuelo. "Porque el fin último del proyecto es que sea accesible a todos los bolsillos y que todo el que sufra de la necesidad que se pretende subsanar, pueda permitírselo".

Todo un ejemplo

José María sigue en plena forma a los 93 años. Conduce a diario su coche desde Santa Pola hasta Elche, hace lo propio con su barco, tras renovar periódicamente los permisos, y no pierde nunca de vista la libreta donde plasma las originales ideas que le vienen a la mente. “La tengo en la mesilla de noche porque muchas veces me despierto y apunto lo que tengo en la cabeza mientras duermo”, cuenta el inventor del pincho de la sombrilla que, además de esta, ha registrado al menos 25 patentes más a lo largo de su vida.

“Su mente nunca descansa, tiene 93 años pero está de maravilla y con nuestra ayuda ha registrado también el diseño”, explica su nieta Claudia. "Nosotros vamos todas las tardes a verles, pero es él quien cuida a su mujer", expresa con orgullo su nieta. ”El otro día me enseñó una hoja arrugada que había dibujado hace dos o tres años con un sistema para generar energía con el agua y me pareció tan interesante que fuimos a patentarlo... Lo más sorprendente es que lo habían registrado en Canadá hace pocos meses... Historias así tengo muchas, su mente nunca descansa”, continúa contando.

El jubilado ilicitano desarrolló toda su vida laboral como empleado de una oficina bancaria pero su pasión por el bricolaje y los diseños le viene desde niño. Según su nieta, él “siempre cuenta que con siete años se fabricaba sus propios juguetes y les hacía alas para que volaran... algo que se vio muchos años después. Inventar fue siempre su gran afición, tenía un torno y junto a él ha pasado siempre las horas”.

José María Almira es un gran ejemplo de que una persona mayor puede mantenerse activa a todos los niveles. “Tiene 93 años, pero quién lo diría... Se levanta todos los días a las siete, cuida de su mujer que tiene movilidad reducida, va conduciendo hasta Elche y, por supuesto, sigue apuntando en su libreta todas las ideas que le vienen a la cabeza y que algunas son realmente rompedoras y originales», concluye su nieta.

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