02 de marzo de 2024
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FIN DE SEMANA

La 'Sirtfood Diet', el ayuno intermitente o la keto son otros ejemplos de alimentaciones estrictas que pueden ser perjudiciales para la salud

Las dietas al extremo: Muere de "hambre" una influencer rusa que praticaba crudiveganismo

Ha fallecido la influencer de comida vegana Zhanna Samsonovaha “por hambre y desnutrición”. Más conocida como Zhanna D'Art, llevaba 10 años siguiendo una dieta estricta a base de frutas y verduras crudas. Este suceso aviva el debate sobre las dietas extremas y las posibles consecuencias de modelos de alimentación como el crudiveganismo o la dieta keto.

Ha fallecido la influencer de comida vegana Zhanna Samsonovaha “por hambre y desnutrición”, según informa Daily Mail. Zhanna D'Art, como se la conocía en redes sociales, seguía, desde hacia 10 años, una dieta estricta a base de frutas y verduras crudas. Se definía, además, como chef crudivegana, creadora de recetas y estilista de alimentos.

Este suceso reviva el debate sobre las dietas extremas a las que se someten personas que creen encontrar en elllas beneficios para la salud, mejoras en el físico o que siguen unas convicciones particulares. Este tipo de regímenes alimenticios, como la dieta crudivegana o la alimentación keto, pueden suponer riesgos para la salud si no se controlan.

La creadora de contenido, de 39 años, era originaria de Rusia, pero se instaló en Tailandia tras varios años viajando por Asia. Su fallecimiento se produjo el pasado 21 de julio en Malasia, donde permanecía ingresada en un hospital de cuidados intensivos.

Aunque las causas de la muerte no han sido todavía reveladas por las autoridades, la familia sospecha que pudo deberse a una infección, similar a la del cólera, producida por el hambre y el agotamiento extremo, según narraba la madre de la víctima al periódico ruso Vechernyaya Kazan.

La dieta que seguía Zhanna Samsonovaha estaba compuesta únicamente por plantas crudas, frutas, brotes de semillas de girasol, batidos y zumos de fruta. Algunos días también practicaba el “ayuno en seco”, es decir, no ingería ningún tipo de sustancia; ni comida, ni bebida.

Aunque los cambios que su físico experimentó comenzaron a preocupar a sus seguidores y amigos, ella defendía sentirse mejor que nunca en sus redes sociales: “siento cómo mi cuerpo se transforma cada día. Estoy encantada con mi nuevo yo y nunca volvería a mis hábitos anteriores”.

Así resumía sus 10 años de dieta en una publicación de Instagram: “me gusta una comida simple. ¡Sin sal, menos grasa, sin aceite y sin alimentos deshidratados! Y este es mi nivel después de 10 años de ser crudivegana”.

Dietas extremas

Las dietas extremas se caracterizan por prometer resultados en un muy corto espacio de tiempo: un mes, unas pocas semanas o incluso días. La mayoría se fundamentan en reducir la ingesta total o parcial de muchos tipos de alimentos y concentrarse solo en otros muy determinados. En algunos casos, este modelo de alimentación se implementa de manera permanente.

Esta dieta puede acarrear graves consecuencias para nuestra salud si no está supervisado por un equipo médico. Centrar nuestra alimentación en un solo tipo de alimento o un grupo de ellos muy reducido puede producir una falta de nutrientes importantes en nuestro cuerpo. Para un correcto funcionamiento del organismo es fundamental que exista un balance equilibrado, con una variedad de proteínas, vitaminas y minerales.

Varias son las celebridades que han admitido seguir dietas de lo más peculiares. Años atrás, Adele popularizó la Sirtfood Diet, que consiste en consumir las llamadas sirtfoods (té verde, kale, cítricos, perejil, alcaparras, manzanas...) para regular el metabolismo, evitar el envejecimiento prematuro y reducir los niveles de inflamación. Los tres primeros días solo se pueden consumir 1.000 calorías por día y en los días cuatro a siete se pueden aumentar hasta 1.500.

Por su parte, Jack Dorsey, fundador y CEO de Twitter, también popularizó su dieta, una forma extrema de ayuno intermitente: solo ingería una comida al día (hasta cinco veces por semana). Dorsey aseguraba que le ayudó a perder peso, reducir la inflamación del cuerpo y mejorar la agudeza mental, entre otros beneficios.

Dieta crudivegana

Desde que el vegetarianismo y el veganismo han conseguido un lugar en la sociedad, han surgido multitud de restaurantes, vías de difusión y opciones en los supermercados con base de vegetales y legumbres. Un paso más allá, derivado del veganismo, es el crudiveganismo, un modelo alimenticio basado en comer comida cruda o no cocinada por encima de una temperatura determinada.

A mediados del siglo XX renació el movimiento naturista centroeuropeo de la llamada “alimentación viva” o dieta row. Esta alimentación incluye productos de origen no animal crudos que no hayan tenido un proceso de cocción, legumbres germinadas, frutos secos y semillas. Además, los alimentos deben ser libres en aditivos y refinados, por lo que en este tipo de dieta se eliminan todos los productos procesados.

En ese sentido, se eliminan alimentos dañinos para la salud en los que abundan los azúcares añadidos, las harinas refinadas, margarinas y grasas trans. Los defensores de este tipo de alimentación apuntan que al comer los alimentos crudos se mantiene sus vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra y proteínas vegetales innatas, evitando así que se “desnaturalicen” al ser cocinados.

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Frutas, verduras y frutos secos

Esta dieta, que parte de la idea de que ningún animal cocina sus alimentos, afirma que a partir de los 45°C, que es, aproximadamente, la temperatura a la que puede llegar un alimento expuesto al sol, se acelera la destrucción de nutrientes como las vitaminas C y E.

El crudiveganismo ofrece un bajo aporte de proteínas al organismo, por lo que los que lo siguen deben suplementarse para mantener un nivel nutricional y energético básico. A pesar de esto, las técnicas de vanguardia que se utilizan en la cocina crudivegana permiten sacar el máximo partido a algunos alimentos vegetales, por lo que podría ser favorable añadirlas a una dieta convencional.

Dieta keto

La dieta keto, abreviatura de ketogenic, es una dieta cetogénica que se basa en reducir al máximo la ingesta de hidratos de carbono, para que, una vez vaciado de las reservas de glucógeno (que es la forma en que se almacena la glucosa en el hígado y los músculos), el organismo eche mano de las reservas de grasa y así lograr perder peso, según explica la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios).

Este modelo de alimentación basa su efectividad en que al no aportar al organismo la cantidad de glucosa que necesita, este empieza a recurrir a los ácidos grasos del tejido adiposo para obtener la energía que necesitamos, y se forman en el hígado los cuerpos cetónicos. Con ello se consigue perder peso al aumentar el gasto energético del organismo y porque la cetosis provoca indirectamente una pérdida de apetito, al influir en las hormonas que regulan el apetito, como afirma la OCU.

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Huevos cocidos incluidos en la dieta keto

A pesar de esto, hay que tener presente que las dietas cetogénicas son, en su base, desequilibradas, por lo que no deben prolongarse en el tiempo. Así mismo tienen riesgos, pues, como explica la organización, “la reducción drástica de hidratos y el incremento de proteínas puede ser perjudicial para el riñón, puede afectar a la función intestinal, y provocar otros efectos adversos”.

Las dietas extremas que restringen alimentos tan necesarios como los cereales, las verduras o la fruta no son una buena opción nutricional y no son adecuadas para todas las personas. Gran parte de estas tendencias son fruto del fuerte estigma social que existe sobre el peso.

Siempre se tiende a asociar un cuerpo delgado con un hábito saludable, sin embargo, la reducción excesiva de alimentos y la segregación de estos puede provocar un grave desequilibrio y llegar a acarrear problemas severos. El caso de Zhanna Samsonovaha es una muestra más de la alterada concepción que existe sobre la alimentación saludable.

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