09 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA

Los expertos explican que este microorganismo maligno parece ser "el desencadenante inicial", pero que "deben concurrir otros factores"

Descubren que el virus que provoca la enfermedad del beso es la principal causa de la esclerosis múltiple

Escáner de un cerebro con esclerosis múltiple
Escáner de un cerebro con esclerosis múltiple
La esclerosis múltiple es uno de los grandes enigmas que la medicina todavía no ha conseguido desentrañar. Es una enfermedad progresiva para la que no hay una cura definitiva. Hata ahora, el origen de esta afección ha sido un misterio, aunque parece que la resolución está un poco más cerca después de que un macroestudio de la Universidad de Harvard haya señalado al virus de la enfermedad del beso como la causa principal.

La investigación, liderada por la Universidad de Harvard, siguió a más de 10 millones de reclutas militares en Estados Unidos e identificó a 955 que fueron diagnosticados de esclerosis múltiple durante su periodo de servicio.

La hipótesis de que el virus de Epstein-Barr (VEB) cause la esclerosis múltiple ha sido analizada por diversos grupos científicos durante varios años, pero "este es el primer estudio que aporta pruebas convincentes de causalidad", explica el autor principal de la investigación, Alberto Ascherio, de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard.

El científico consideró que se trata “de un gran paso, porque sugiere que la mayoría” de los casos de esclerosis múltiple (EM) “podría prevenirse deteniendo la infección” por el virus que causa la mononucleosis, conocida como la enfermedad del beso, y que tener el virus de Epstein-Barr como objetivo "podría conducir al descubrimiento de una cura para la EM".

La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria crónica del sistema nervioso central que ataca las vainas de mielina que protegen las neuronas del cerebro y la médula espinal y que afecta a 2,8 millones de personas en el mundo. Es una enfermedad potencialmente incapacitante que se diagnostica entre los 20 y los 40 años. En general, la enfermedad es leve, pero algunas personas pierden la capacidad de escribir, caminar o incluso hablar.

Aunque no se conoce su causa, uno de los principales sospechosos es el VEB, un virus herpes que puede causar mononucleosis infecciosa y que establece una infección latente y de por vida en el huésped.

Resultado de los análisis 

Establecer una relación causal entre el virus y la enfermedad “ha sido difícil” porque el VEB infecta aproximadamente al 95% de los adultos, mientas que la esclerosis múltiple es relativamente rara y la aparición de los síntomas comienza unos 10 años después de la infección por el virus de Epstein-Barr, indica la Escuela de Salud Pública T.H. Chan en un comunicado.

Para determinar la conexión entre ambas, los investigadores analizaron muestras de suero tomadas cada dos años a los militares. De esta manera, determinaron el estado del virus de Epstein-Bar de los soldados en el momento de la primera muestra y la relación entre la infección por este y aparición de la esclerosis múltiple durante el periodo de servicio activo. 

Un escáner cerebral que muestra la progresión de la esclerosis múltiple.

Escáner cerebral que muestra la progresión de la esclerosis múltiple.

El equipo descubrió que “el riesgo de padecer EM se multiplicó por 32 tras la infección por el VEB, pero no cambió tras la infección por otros virus”, precisa la nota. Los niveles séricos de la cadena ligera de neurofilamentos, un biomarcador de la degeneración nerviosa típica de la esclerosis múltiple, solo aumentaron tras la infección por el virus de Epstein-Barr.

Estos resultados, según el equipo de investigadores, “no pueden explicarse por ningún factor de riesgo conocido de la EM y sugieren que el VEB es la principal causa” de esa enfermedad.

Ascherio explicó que el retraso entre la infección por el VEB y la aparición de la esclerosis múltiple “puede deberse, en parte, a que los síntomas de la enfermedad no se detectan durante las primeras fases y, en parte, a la relación evolutiva entre el VEB y el sistema inmunitario del huésped, que se estimula repetidamente cada vez que el virus latente se reactiva”. 

Por su parte, dos expertos independientes de la Universidad de Stanford, los doctores William H. Robinson y Lawrence Steinman, consideran que el virus parece ser "el desencadenante inicial" pero que deben concurrir otros factores, como determinados genes que puedan hacer a las personas más vulnerables.

En la actualidad, no hay forma de prevenir o tratar eficazmente la infección por el virus de Epstein-Barr, pero los autores señalan que uno de los tratamientos más eficaces para la esclerosis múltiple son los anticuerpos monoclonales anti-CD20 y que dirigirse directamente al virus de Epstein-Barr podría tener grandes ventajas en comparación con los fármacos utilizados hasta ahora para combatir la enfermedad, que tienen que administrarse por infusión intravenosa y pueden aumentar el riesgo de infecciones.

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