27 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

La importancia de la piel y cómo protegerla

La piel es mucho más que nuestro “espejo”, lo que reflejamos, también al ser precisamente la zona de nuestro cuerpo que nos pone relación con el exterior se convierte también en un área delicada y sensible, que recibe continuamente agresiones desde el sol a la polución y cuyos problemas, especial la falta de hidratación, hay que prestar gran atención, previniendo o remediando con distintas soluciones. Tienes más información acerca de cómo elegir y saber cuál es la mejor crema hidratante en esta página. Es importante que se adapte a tu tipo de piel y condiciones, de lo contrario la protección y eficacia no será igual.

Factores que hacen la piel más sensible

El cuidado diario y natural es fundamental para todos. Hay que buscas siempre el equilibrio de esta zona más sensible, aunque es cierto que hay personas, como las que sufren dermatitis atópicas en las que tener una piel hidratada es aún más importante.

Estamos hablando de una dolencia cada vez más importante que no deja de crecer y que alterna momentos de calma con brotes. Se calcula que un 20% de los niños lo sufren, pero cada vez son más los que acarrean este problema a edades más avanzadas.

Quién sufre pieles atópicas además de las molestias tiene una piel mucho más desequilibrada y por tanto más expuesta a otros agentes externos como el sol, sudor o alérgenos. Esto es un caso extremo pero que se extiende a todos. La falta de hidratación conlleva un desequilibrio y este a su vez a exponer a nuestra piel a muchos más problemas.

Una piel más hidratada por ello tiene una doble vertiente. La primera, que directamente generará menos problemas como picores, indirecta que la protegemos contra otros problemas graves.

El sol, otro enemigo de la piel

De los agentes externos el que causa más números de problemas e incluso algunos de gran gravedad es el sol. Sus efectos sobre la piel pueden ser muy distintos y desarrollándose a distintos plazos. Por ejemplo, las quemaduras solares, algunas de importancia son un claro exponente de los riesgos de exponernos al sol sin ningún tipo de protección.

Pero sin duda, los mayores problemas los tenemos a largo plazo. Los hay que son principalmente estéticos, pero también otros que tienen gravedad médica como es el cáncer de piel.

En los estéticos destacan las manchas producidas por el sol. Estas manchas aparecen o se agravan con la exposición al sol y son especialmente visibles en las áreas más expuestas como la cara, hombros o manos. Aunque no suelen suponer problemas de salud, sí requieren de un seguimiento y se pueden aplicar medidas paliativas y preventivas para mejorar su aspecto estético.

Mancha solares como las pecas y los muy conocidos lentigos son ejemplos claros de los efectos acumulativos de una piel poco protegida para el sol. Por ello, son más comunes con edad avanzada, la cara es la zona con más manchas al ser la más expuesta y, aunque pueden aparecer en los hombres son más frecuentes en las mujeres.

Además de las distintas formas de tratamiento -desde fórmulas maestras, cremas e incluso láser y crioterapia- lo importante es que también podemos prevenirlas. Para ello es fundamental no solo la protección solar sino esa piel fuerte y equilibrada que nos proporciona la mejor hidratación. Y es que, mantener la piel saludable ahora nos ayuda a evitar muchos problemas tanto presentes como futuros.

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