27 de enero de 2021
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FIN DE SEMANA

Un 71% de la población mayor de 15 años practica alguna actividad física y un 51 % de ellos considera importante la dieta para su desarrollo

Un estudio constata el beneficio de la relación entre comer sano y practicar deporte

Estudio Alimentación y Deporte 2020.
Estudio Alimentación y Deporte 2020.
La Academia Española de Nutrición y Dietética y la cadena de supermercados Aldi han presentado las conclusiones del Estudio Alimentación y Deporte 2020. La investigación ha revelado que en España el deporte no profesional es una práctica muy extendida y que el interés por mantener una dieta sana y adaptada a la práctica física está creciendo. Además, el estudio ha analizado las consecuencias del confinamiento en el deporte y la nutrición.

La nutrición constituye un mundo con frecuencia asociado al deporte. Actualmente, los deportistas de élite no contemplan una preparación física que no vaya acompañada de una dieta saludable. En los últimos tiempos, estamos observando un fenómeno bastante particular, pues esta vinculación entre los alimentos y el rendimiento físico ya no solo la tienen en cuenta los profesionales, sino que ha trascendido a todos los niveles de la sociedad.

Al hilo de esta realidad, la Academia Española de Nutrición y Dietética y la cadena de supermercados Aldi han realizado una investigación, el Estudio Alimentación y Deporte 2020, que analiza la relación entre actividad deportiva no profesional y alimentación, tanto para mantener unos datos de alimentación saludables como para mejorar el rendimiento deportivo. Como muestra, encuestaron durante el último mes de junio a 4.302 personas, un 51% mujeres y un 49% hombres. Sus conclusiones son sorprendentes. Antes de entrar en materia, conviene ofrecer al lector una serie de datos previos sobre el deporte amateur en España.

El running es uno de los deportes más practicados en nuestro país. 

Para comenzar, hay que decir que hasta un 71% de la población mayor de 15 años practica alguna actividad físico-deportiva como mínimo una vez a la semana. Curiosamente, la franja de edad más activa físicamente son los mayores de 45 años, pues hasta un 73% de ellos realiza alguna actividad deportiva. Las actividades deportivas con mayor número de practicantes están asociadas a la acción de caminar. El senderismo es el deporte que más se practica en nuestro país (29%) seguido de la gimnasia (25%), el running (24%) y el ciclismo (18%). En cuanto al tiempo de dedicación medio de los ciudadanos españoles a la actividad deportiva, este sería, según el estudio, de 3,5 días a la semana con una media entre 45 y 90 minutos por sesión.

Teniendo en cuenta estos datos, podemos abordar el tema del sedentarismo. Hay que recalcar que en nuestro país pasamos 6 horas y 25 minutos de media sentados (quienes no practican deporte reconocen pasar una hora más sentados). Como es evidente, el sedentarismo baja entre quienes practican deporte de forma continuada. En esta línea, siete de cada diez practicantes deportivos pasan menos de seis horas diarias sentados. En cualquier caso, una vez expuesta la situación sobre el deporte no profesional en España y el problema del sedentarismo, analizaremos más detalladamente la relación deporte-dieta.

La dieta, un factor cada vez más importante

La investigación concluye que hasta un 90% de los deportistas creen que es fundamental mantener una buena alimentación para practicar alguna actividad físico-deportiva. De hecho, de acuerdo con el estudio, “el grado de concienciación sobre la dieta a la hora de hacer deporte es directamente proporcional al incremento de cambios en las pautas de alimentación”. Y es que, en 2020, un 18% de los deportistas amateurs de España modificaron su dieta para acondicionarla a la disciplina que practican. El porcentaje aumenta si medimos la reducción de alimentos como el pan (48%), bollería (38%), embutidos (45%) o huevos (32%), entre otros.

Un tema que preocupa cada vez más es el consumo de suplementos alimenticios. En este sentido, hay que decir que este aún es bajo entre los deportistas regulares (15%). Pese a ello, es muy común entre aquellos que practican una actividad de alta intensidad al menos 5 días semanales (47%). El debate sobre su ingesta está a la orden del día. El 67% de los deportistas no profesionales de nuestro país consideran que no son necesarios, pues sus beneficios se pueden encontrar en alimentos comunes, pero, no nos engañemos. En la problemática de la dieta, el precio de los productos sigue siendo un factor a tener en cuenta.

La dieta mediterránea es una de las más recomendadas por los nutricionistas. 

Esto queda demostrado con la respuesta de los encuestados a la pregunta de si consideran el precio como un elemento importante para adquirir estos alimentos y productos. Un 56% opina que sí. Aunque el bolsillo es importante para los deportistas, es significativo que quienes no practican deporte le den aún más importancia, mucha más, pues un 76% de ellos opinan que este factor es fundamental. Ante esta revelación, cabe preguntarse, ¿qué presupuesto destinan los españoles a la compra de alimentos para adaptar su dieta al deporte? La respuesta es sintomática. De los 500 euros anuales que los encuestados dicen destinar a la práctica deportiva, la alimentación es el segundo aspecto en el que más se invierte (54%), únicamente por detrás del equipamiento (66%).

La iniciativa propia frente al consejo profesional  

El estudio de Alimentación y Deporte 2020 concluye que un 66% de los deportistas amateurs cambia su dieta motu propio, prescindiendo de asesoramiento profesional. Las fuentes de información son muy variadas. Internet, prensa, consejos de los más allegados, redes sociales y aplicaciones nutricionales, que descargan y utilizan un 6% de los aficionados al deporte. El resto, se valen de la guía de personas con cierto nivel de preparación en lo que respecta a la cuestión, como entrenadores (11%), nutricionistas o dietistas 30%. No obstante, solo un 6% paga por un servicio profesional de nutrición. Los autodidactas representan un menor porcentaje entre aquellos que no practican deporte (59%). Un 22% de ellos recurren a los profesionales del mundo de la dieta y la nutrición como forma de asesoramiento.

El debate respecto a los suplementos alimenticios está a la orden del día. 

Sea como fuere, de acuerdo con la investigación, la mayor parte de deportistas no profesionales (73%) identifican su dieta como “variada y equilibrada”. Por su parte, solo un 6% de deportistas reducen o eliminan la ingesta de alimentos de origen animal. Los veganos representan solo un 1% de ellos, los vegetarianos un 2% y los flexitarianos (personas que siguen una dieta basada en alimentos de origen vegetal pero que no excluyen los productos de origen animal) un 3%. Entre los no practicantes de ninguna actividad físico/deportiva, hasta un 13% reconoce que tiene una dieta poco saludable.

La pandemia causa estragos

Uno de los sectores más perjudicados por la pandemia de Covid-19 es, sin lugar a duda, el deportivo. El confinamiento ha restringido la actividad deportiva y ha influido en la dieta de los españoles. Según el estudio, un 78% de los deportistas que practicaban actividades físicas antes de la reclusión, han tratado de hacer deporte en cierta medida. Sin embargo, las circunstancias han empujado a la mayoría, un 58%, a reducir su actividad.

Muchos deportistas han tenido que hacer ejercicio en sus casas. 

En cuanto a la población que no hacía deporte antes de la pandemia, un 48% declaran no haber practicado ningún tipo de actividad deportiva durante el tiempo que estuvo vigente el confinamiento. Esta tendencia ha sido más significativa en hombres (56%) que en mujeres (43%). Nuestros ancianos representan una de las alegrías de la investigación y es que hasta un 32,4% de ellos han mantenido su peso y forma, un porcentaje muy superior al 15,1% de los menores de 25 años.

¿Qué hay de la alimentación? Aquí hay fluctuaciones a considerar. Un 26% de los deportistas amateurs han constatado un empeoramiento en la calidad de su dieta. Los alimentos que más han consumido con respecto a la situación anterior son los aperitivos (41%), los frutos secos (39%) y las frutas (43%) y los que menos son los embutidos (22%), el pan y la bollería (19% y las carnes rojas (21%). Además, solo un 4% de ellos ha empezado a consumir aperitivos y bollería. Entre los no deportistas, solo un 18% ha respondido en esta línea.

 

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