17 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

VARIOS PARLAMENTOS AUTONÓMICOS HAN ELABORADO PROPUESTAS NO DE LEY MOSTRANDO SU APOYO A LAS REIVINDICACIONES DEL MOVIMIENTO #J2

Lucha abogados y procuradores mutualistas por una jubilación digna: "Seguimos batallando"

El Cierre Digital en Miembros del movimiento #J2.
Miembros del movimiento #J2.
Continúa la lucha de abogados y procuradores mutualistas que buscan una jubilación digna. A pesar de que se han aprobado diversas Propuestas No de Ley en diferentes puntos de España, los miembros del movimiento #J2 —iniciado en junio de 2023— afirman que están "cerca", pero que tienen que seguir "luchando". Su objetivo: que se haga una ley al respecto. Sumar ya ha expuesto la situación en el Congreso de los Diputados.

El movimiento #J2 comenzó el 17 de junio de 2023 y desde entonces no han parado de sumarse abogados y procuradores a esta lucha por una jubilación digna de los abogados y procuradores mutualistas de todo el país. Tras varios meses de lucha, el movimiento ha conseguido que en varios parlamentos autonómicos se hayan aprobado Propuestas No de Ley (PNL) para instar al gobierno del Estado a realizar las actuaciones y cambios legislativos necesarios para permitir la Pasarela al RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) de los abogados y procuradores mutualistas.

De hecho, ningún parlamento autonómico se ha opuesto a esta medida. Mientras que se han aprobado PNL en Andalucía, Galicia, Cataluña, dos en Madrid, Extremadura, Canarias, Cantabria, Asturias, Castilla y León, tres en Comunidad Valenciana y Comunidad de Murcia, Sumar ya ha planteado una proposición no de ley para que sea debatida en el Pleno del Congreso de los Diputados.

"Queremos que se haga una ley"


Esta proposición busca establecer esta pasarela y que se complementen las pensiones mínimas para evitar la equiparación fiscal de las aportaciones realizadas a las mutualidades en el sistema alternativo con un plan de ahorro y que se mejoren las condiciones de jubilación parcial de los profesionales de la abogacía y la procura. Entre los motivos cabe destacar que se alegó la “injusta y precaria situación en la que se encuentran un elevado número de profesionales de la abogacía y la procura mutualistas”.

En una conversación con elcierredigital.com la procuradora y miembro del movimiento #J2 Paloma Cebrián Palacios señala: “También hay diputaciones, colegios y ayuntamientos que nos están apoyando en gran medida. Ahora estamos esperando una declaración institucional del Consejo General de Procuradores de España (CGPE) y del Consejo General de la Abogacía Española. Estamos intentando hablar con todos los partidos políticos para que esto pueda salir adelante y se legislen las pensiones y la dignidad de los abogados y de los procuradores”

Manifestación del movimiento #j2.

“Pese al apoyo de los parlamentos autonómicos necesitamos el del Congreso de los Diputados. Sentirnos así de apoyados es algo muy positivo, pero nos queda lo más complicado. No queremos esa palmadita en la espalda, lo que queremos es que se llegue a aprobar y mejore nuestra situación. Sabemos que estamos cerca, pero hay que seguir luchando”, concluye Paloma Cebrián Palacios. 

El origen del problema y sus consecuencias tras la jubilación


En los últimos meses se han sucedido numerosas manifestaciones del movimiento #J2, que busca unas pensiones que permitan a procuradores y abogados mutualistas vivir con dignidad llegado el momento de su jubilación. Asimismo, reclaman que se reforme el actual sistema legal para que se les conceda trasladar las cotizaciones realizadas hasta la fecha a la Mutualidad de la Abogacía, único sistema al que se les permitía acogerse hace unos años, al sistema de la Seguridad Social para autónomos, el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).

El problema parte de una discriminación histórica al colectivo, pues únicamente podía ejercerse la profesión adscribiéndose a las Mutualidades, entonces obligatorias. Y si bien en 1995 se permitió la cotización al RETA, había ya muchos atrapados en el sistema, que continuó vendiéndose desde los Colegios como la mejor opción.

Con el cambio de 2005, en el que las Mutualidades se convierten en compañías aseguradoras, las Mutualidades profesionales que constituyen sistema alternativo son una reminiscencia del pasado, de forma que sus pensiones se han convertido en productos financieros que no se sostienen y normalizan unas prestaciones que distan mucho de los mínimos que en virtud del mandato Constitucional debían garantizarse para los profesionales.

El colectivo de abogados y procuradores mutualistas afecta en el conjunto de España a un total 70.000 letrados y 8.000 procuradores. Este colectivo ha explicado que los profesionales que cuentan en la actualidad con la mutualidad como único sistema de jubilación se enfrentan a pensiones de entre 200 y 400 euros, sin pagas extras ni actualización del IPC. Esto supone una pensión de jubilación de entre la mitad y un tercio de la mínima del RETA.

Tampoco existe pensión de viudedad ni de orfandad, los siniestros se cubren con las propias aportaciones personales. Las incapacidades temporales motivadas por problemas de salud mental son de un máximo de 60 días para toda su vida profesional. Además, las incapacidades temporales motivadas por enfermedad o accidente cubren un máximo de 365 días. En el disfrute de la sanidad pública aún tienen limitaciones y condiciones diferentes y en relación al copago farmacéutico afrontan en torno al 50 por ciento del pago de sus medicamentos.

En una conversación con elcierredigital.com la procuradora bilbaína Carmen Miral señalaba que “las pensiones que se están dando a los abogados y procuradores adscritos a la mutualidad no se corresponden con una jubilación digna. La jubilación actual no está ni equiparada a la mínima jubilación que percibe un autónomo. Nuestra intención principal es conseguir un cambio de ley que mejore estas condiciones. Debería haber un apoyo por parte de la Seguridad Social”. 

Asimismo, el colectivo denunció que con tales cantidades "los profesionales no se pueden jubilar, y deben seguir trabajando hasta edades avanzadas. Además, carecen de coberturas elementales, pues en caso de enfermedad, solo se recibe una pequeña asignación durante un máximo de un año y, por ejemplo, las bajas por enfermedad mental solo se cubren durante un total de dos meses en toda la vida laboral”.

“Junto con las irrisorias pensiones y el déficit de coberturas, hay otro problema. Estamos atrapados a perpetuidad en el nefasto sistema. La normativa actual no permite trasladar la cotización mutual al RETA o al Régimen General. De modo que, si marchamos al sistema público, partimos de cero, en cotizaciones y tiempo de cotización, dando lugar a que, si quieres cambiar de actividad o te contratan por cuenta ajena, las cotizaciones no te sirven, si ya estás dentro de los 15 años mínimos necesarios para tener derecho a pensión pública”, añadía el colectivo. 

La propuesta de soluciones

Para este colectivo la solución es evidente: “Debe realizarse una reforma legal, para que, como ocurre para todos los ciudadanos, que cotizan en régimen general o en RETA, ambos sistemas se compatibilicen a la hora de cobrar una pensión. Es decir, que la cotización en la Mutualidad se pueda compatibilizar con la pública, y ello es tan sencillo como permitir, a través de la oportuna reforma legal, que los fondos individuales de cotización acumulados en la Mutualidad se puedan traspasar al RETA como cotizaciones en dicho sistema y como años cotizados en el mismo. Por simplificar, es como si la Mutualidad hubiera actuado como una recaudadora y depositaria de pagos al RETA”.

También ven necesario que se lleven a cabo mejoras fiscales, ya que “esto no son planes de pensiones complementarios a la jubilación sino jubilaciones en sí mismas, y no es posible que si recuperas tu fondo acumulado a la edad de jubilación la carga impositiva suponga que Hacienda se quede con la mitad de ese fondo”, concluyen desde el colectivo.

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