25 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Hasta ahora son tres las nuevas cepas detectadas: la del Reino Unido (N501Y), la de Brasil (E484K) y la de Sudáfrica (501.V2), pero se esperan más

Las nuevas y peligrosas variantes del coronavirus vuelven a poner en vilo a la comunidad científica

Riesgo por las nuevas variantes del coronavirus
Riesgo por las nuevas variantes del coronavirus
Tres nuevas cepas, potencialmente más contagiosas, del coronavirus han puesto en vilo a los científicos que luchan contra la pandemia, en alerta por la rápida propagación de la COVID-19. Una de las mayores preocupaciones radica en que el virus se transforme hasta el punto de poder eludir la respuesta inmunitaria del organismo, ya sea natural o inducida por vacunas.

El coronavirus está ganando diversidad genética lo que está activando la alarma entre los científicos, ya que cada nueva infección es una nueva oportunidad para la mutación del SARS-CoV-2, amenazando con deshacer los avances conseguidos  hasta el momento para controlar la pandemia. 

Últimamente, se han registrado tres nuevas cepas del coronavirus: la del Reino Unido (N501Y), presente ya en más de 50 países; la de Brasil (E484K) y la de Sudáfrica (501.V2), detectada en 20 países. Sin embargo, los científicos están convencidos de que habrá otras más. De hecho, ya se habla de una posible variante norteamericana.

Las variantes que han emergido en Reino Unido, Sudáfrica y Brasil tienen en común una mutación, llamada N501Y, que es la que explicaría su mayor transmisibilidad. Esta mutación afecta a la proteína de la espícula, que es la que permite al virus engancharse a las células del receptor y entrar en el organismo y por eso se transmite de forma más eficaz, según algunos expertos.

Las formas más contagiosas del coronavirus, como la variante del Reino Unido, presente ya en más de 50 países,  probablemente tengan un gran impacto en términos de aumento del número de infecciones y muertes. Así, lo corroboraba el pasado viernes el propio primer ministro Boris Johnson, quien  avanzó que es un 30% más mortal que la cepa original. Mientras, en España, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, si bien en un principio restó importancia al efecto de esta cepa en España, asegurando que "sería marginal", días después rectificó, admitiendo que podría convertirse en la cepa dominante a mediados del próximo mes de marzo.

Mientras, la sudafricana, además, tiene otras dos mutaciones, E484K y K417N, que también se ven en la brasileña pero que están ausentes en la británica. En concreto, se ha observado que la E484K hace que el organismo reconozca peor al virus y no lo ataque como debería cuando vuelve a encontrarse con él, de ahí que sea en estos momentos la más preocupante. Esta mutación afecta a una zona llamada 'Dominio de Unión al Receptor' (RBD), que es donde el virus se une a la célula para entrar, y donde los anticuerpos deberían actuar para neutralizarlo.

La Organización Mundial de la Salud ha pedido, recientemente, más esfuerzos para detectar nuevas variantes. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) han asegurado que la nueva versión de Reino Unido podría ser la dominante en el país en marzo. Aunque no genera cuadros más graves, provocará más hospitalizaciones y muertes porque se propaga con mucha más facilidad.

¿Ofrecen seguridad las estrategias terapéuticas?

Por el momento, las vacunas parecen seguir siendo eficaces, aunque hay sospechas de que no ofrezcan la garantía necesaria contra el coronavirus frente a la nueva variante sudafricana, como advirtió una docente del Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica, la profesora Penny Moore.

En cualquier caso y, según se ha insistido desde la comunidad científica, las vacunas podrían ser, de ser necesario, rediseñadas y modificadas  en cuestión de semanas o meses. Sin embargo, otro de los problemas que se plantea es el económico, si los países constantemente tendrán que invertir dinero en la compra de vacunas que sean efectivas.

Vacunas y coronavirus

Por otra parte, se teme que algunas de las nuevas mutaciones podrían poner en duda las pruebas de detección del virus y reducir la eficacia de los medicamentos de anticuerpos como tratamiento.

Precisamente, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) alertó, recientemente, a los laboratorios y a los profesionales sanitarios, de que las mutaciones que se han producido en el coronavirus, como la cepa del Reino Unido, pueden dar lugar a falsos negativos en las pruebas de detección del virus.

En concreto, tres pruebas moleculares autorizadas actualmente, 'MesaBiotech Accula', 'TaqPath COVID-19 Combo Kit' y 'Linea COVID-19 Assay Kit', pueden verse afectadas por variantes genéticas de SARS-CoV-2, aunque sin consecuencias significativas. El patrón de detección que aparece con las pruebas de diagnóstico 'TaqPath' y 'Linea' cuando están presentes ciertas variantes genéticas puede ayudar a la identificación temprana de nuevas variantes en los pacientes para reducir la propagación de la infección», expuso la FDA.

Por su parte, BioNTech y Pfizer, fabricantes de la principal vacuna administrada en el mundo, aseguraban a principios de este mes, que esta es eficaz contra la mutación N501Y, mientras que, de momento, no han realizado un análisis sobre la eficacia de la vacuna contra la mutación E484K.

Aeropuertos, coladeros de las nuevas cepas

No cabe duda de que estas variantes están poniendo en alerta a toda Europa y han conseguido que la pandemia esté descontrolada en los países en los que han sido descubiertas.

En cualquier caso, para ralentizar la evolución del virus en nuevas variantes, los expertos dicen que es fundamental mantener las medidas ya adoptadas para prevenir su propagación: mascarilla, lavado de manos, mantener la distancia social y administrar vacunas lo antes posible.

Asimismo, el  control en los aeropuertos y la cancelación de vuelos que se está imponiendo en la Unión Europea resulta, según los expertos, fundamental para frenar los efectos de estas nuevas cepas, 

Viajeros en aeropuerto

Países como Reino Unido han cerrado sus corredores aéreos desde el pasado lunes, al tiempo que ha endurecido los requisitos de entrada al país, para protegerse contra el riesgo de las nuevas cepas del coronavirus aún no identificadas"

En España, sin embargo, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha descartado suspender las conexiones aéreas con Sudáfrica, Brasil y Portugal tras la detección de nuevas cepas de coronavirus en estos países de América Latina y África, aunque ha garantizado que seguirán estudiando su evolución y que incrementarán las medidas de protección, si fuera necesario.

Como sostuvo recientemente, "los ciudadanos procedentes de esos países ya tienen la obligación de entrar en España con una PCR negativa realizada en las últimas 72 horas; una medida que "lleva días en vigor"." A partir de aquí, el ministro de Sanidad estará pendiente, indicó, de "qué medidas toman nuestros socios europeos y en función de eso, si hace falta incrementar medidas de protección respecto a estas variantes, lo haremos".

Otros países, además, están reforzando las medidas para combatir dichas variantes.  Es el caso de Alemania, que se plantea imponer el uso obligatorio de mascarillas FFP2 (las que más protegen del contagio) en comercios y en el transporte.  En Austria, dicha medida se llevará a cabo a finales de este mes.

 

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