28 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

El ministro Garzón saca una nueva orden ministerial para regular el mercado de las mascarillas higiénicas en la que llevaba meses trabajando

La nueva ley de Consumo prohibirá la venta de mascarillas de tela no autorizadas

Ahora las mascarillas deberán ser específicas por edades.
Ahora las mascarillas deberán ser específicas por edades.
El Ministerio de Consumo ha firmado este jueves una orden para regular el mercado de las mascarillas higiénicas. Entre otras novedades, deberán tener una filtración superior al 90% y las mascarillas de tela que no estén testadas en un laboratorio no podrán venderse como higiénicas.

La nueva orden ministerial impone las obligaciones de etiquetado y comercialización, ya que define el concepto de mascarillas, los accesorios posibles y, lo más importante, el nivel de eficacia de filtración que deben tener.

Según explican fuentes del Gobierno, Consumo ha decidido endurecer la actual normativa, dictada el 19 de abril de 2020 y que fue intencionadamente laxa, ya que España se encontraba inmersa en los peores días de la primera ola de la pandemia y el suministro de mascarillas no cubría, ni de cerca, la fortísima demanda del momento. La Administración, tras aconsejar su uso después de semanas negándose a hacerlo, prefirió rebajar las exigencias de calidad de los tapabocas para garantizarse la llegada de producto, sobre todo desde Asia, aunque no fuera de la mejor calidad. 

En la nueva regulación también entran los envases, en los que ahora se deberá indicar obligatoriamente los datos testados relativos a la eficacia de filtración del material y la resistencia a la respiración o permeabilidad al aire y el laboratorio empleado para su realización. En productos reutilizables deberán figurar, al menos los datos obtenidos antes y después del total de ciclos de lavado indicados por el fabricante.

Además, desde la entrada en vigor de la nueva orden, ninguna mascarilla podrá ser vendida sin envoltorio, como sí que se hizo de forma masiva en los primeros días de la pandemia, en la que los comerciantes abrían ellos mismos los paquetes para vender por unidades las mascarillas, ante la escasez de las mismas. Respecto a la publicidad, el fabricante no podrá hacer figurar en el envase ningún tipo de reclamo o frase publicitaria más allá de la descripción exacta del producto para evitar así confusiones o engaños.

Mascarillas customizadas de Mascarillas Béjar, homologadas y con la máxima calidad.

Desde la publicación de la orden ministerial los fabricantes de mascarillas tendrán un mes para adaptarse, ya que a partir de entonces solo se podrán vender las mascarillas testadas por un laboratorio. El ministerio de Consumo recuerda que algunos estados miembros de la UE han optado por regular o por prohibir el uso de mascarillas higiénicas en determinados espacios. Francia prohíbe la comercialización de mascarillas higiénicas con una eficacia de filtración inferior al 90 por ciento y Alemania directamente ha prohibido el uso de las mascarillas de tela en espacios públicos.

El ministerio de Garzón insiste en que el Gobierno "no puede prohibir que se vendan trozos de tela con dos gomas, pero sí que se venda como mascarilla higiénica".

Ahora que las autoridades consideran que la producción mundial responde sobradamente a la demanda, Consumo cree que es el momento de estandarizar los requisitos de estas mascarillas para que puedan ser comercializadas como higiénicas.

Otros usos

La nueva orden también va a regular las ‘otras mascarillas higiénicas’ para ‘usos especiales’, como las destinadas a sordomudos, personas con discapacidad o niños.

Los tapabocas para facilitar la lectura labial estarán autorizados a incluir una parte, en la que no se permita el paso del aire inhalado o espirado (la transparente), aunque esta circunstancia deberá ser indicada claramente en la etiqueta. Además, los materiales deben permitir una visión nítida de la boca y deben evitar el empañamiento por el vaho o la reducción del volumen de la voz. En cualquier caso, el fabricante deberá haber testado que el producto no obstruya la respiración.

Las prendas destinadas a discapacitados tendrán que tener velcros detrás de las orejas para evitar rozaduras y otros elementos que faciliten la autonomía para personas con problemas psicomotrices.

Las de los niños tendrán obligación de especificar claramente en el etiquetado a qué edad van destinadas, siempre en relación a la media antropométrica de la población española. Y siempre llevarán la leyenda: "Advertencia: Utilizar bajo la supervisión de un adulto".

Las directrices de Consumo también incluirán a los filtros comercializados de forma separada del resto de la tela de la mascarilla, que deberán cubrir la mayor superficie posible de la prenda. El fabricante deberá precisar qué tela se ha utilizado para determinar el grado de filtración.

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