21 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

Tomás Segura, doctor experto en Neurología, explica los motivos de esta relación nunca vista antes en España y asegura que "ya no sería transmisible"

Alerta ante tres pacientes con enfermedad neurodegenerativa por contagio en Albacete: "Puede haber más casos"

El Cierre Digital en
/ El doctor Tomás Segura.
Alerta en el Hospital de Albacete por tres casos de angiopatía amiloide por contagio, con síntomas de hemorragia cerebral, nada común en personas de 40 años. Previamente, existieron otros tres casos pero no se les dio suficiente importancia al no tener en cuenta la relación directa entre ellos. Esta vez sí se han podido relacionar porque a los tres pacientes se les injertó duramadre en el Hospital La Fe de Valencia y en fechas cercanas. El doctor Segura afirma que "ya no es transmisible".

El Hospital General de Albacete, concretamente el Servicio de Neurología, ha diagnosticado tres casos de angiopatía amiloide con síntomas de hemorragia cerebral a personas con una edad que ronda los 40 años. Esta enfermedad es común en personas mayores de 70 años y este es el motivo que ha llamado la atención a los médicos. Los tres pacientes habían sido sometidos a una operación cerebral cuando tenían menos de 10 años, entre 1978 y 1979, en el Hospital La Fe de Valencia. Al terminar la cirugía, fueron sometidos a una plastia, realizándoles un injerto de un trozo de 'duramadre' en el cerebro que provenía de un cadáver.

Elcierredigital.com se ha puesto en contacto con un reconocido profesional en Neurología, el doctor en Medicina y Cirugía, Tomás Segura, que ha afirmado: “Es llamativo porque son tres casos seguidos en una ciudad de tamaño mediano. Anteriormente se registraron otros tres casos, pero en ciudades (San Sebastián, Zaragoza y Madrid) y fechas diferentes, y es por eso por lo que han pasado desapercibidos y no han tenido mucho impacto".

Datos clave

El doctor Tomás Segura comenta que existe un factor clave, y es el enfoque de la enfermedad: “En uno de mis podcast lo enfoco de una forma que lo hace más trascendente. Y es que, aparte de que sean tres casos seguidos en el mismo hospital, el hecho me hace pensar en que existirán muchísimos más por ahí, casos en los que sus neurólogos no se han fijado en que tenían el antecedente de haber sido operados en la infancia y de que les hayan puesto una plastia”.

En cuanto a los datos contrastados, el doctor Segura afirma que la enfermedad “empieza a hacerse notar entre treinta y cuarenta años después, y que si estos trozos de duramadre se encontraban en malas condiciones, y además se utilizaron entre los años 70 y 80, creo que a partir de ahora es cuando vamos a empezar a ver este tipo de cosas.”

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El doctor Tomás Segura en una conferencia.

En cuanto a impacto mediático, el doctor considera que él proporciona un dato que puede cambiar la forma de enfocarse esta enfermedad y otras muchas: “Yo voy más allá y digo que este hecho cambia el paradigma de las enfermedades neurodegenerativas”.

Qué sabe la ciencia

El doctor Segura explica lo que la ciencia conoce al respecto: “Cuando una proteína mal plegada en el cerebro toca a una bien plegada, le cambia la conformación espacial, y hace que la otra también se pliegue mal. Por lo tanto, cuando una proteína está mal plegada, la célula no la puede eliminar bien, se acumula en las arterias cerebrales y acaba causando daño, de ahí las hemorragias".

Contextualizando con las enfermedades más comunes, el doctor Segura encuentra el punto de unión entre todas ellas, confirmando que las enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson, la demencia por cuerpos de Lewy, la enfermedad de Crohn, y también la angiopatía por acúmulo de amiloides, “posiblemente tienen la capacidad de contagiar célula a célula dentro del mismo individuo y también, como nuestros tres pacientes, contagiar de célula a célula de distintos individuos. Es decir, si yo pongo material que contiene proteína amiloide mal plegada dentro del cerebro de una persona, al cabo de 30 a 40 años, va a haber una enorme extensión de proteína mal plegada en todo el cerebro de esa persona. No solo la poca que se le ha injertado, sino que también ha contagiado a la proteína nativa, la proteína que estaba bien del paciente.”

No es contagioso

Hoy en día no hay riesgo de contagio, porque lo que se utiliza es material sintético que no proviene de cadáveres, y por lo tanto no va a llevar ningún tipo de proteína anómala. “Quiero mandar un mensaje de tranquilidad. Todos tenemos familiares con Alzheimer o con angiopatía amiloide, y se puede estar tranquilo porque podemos seguir abrazando, besando y respirando del mismo aire porque no es contagioso.”

El doctor aporta un dato de Japón, un país con numerosas intervenciones de este tipo: “En Japón se calcula que se ponían 4.000 plastias de este tipo al año. Si estuvieron poniéndose durante 10 o 20 años, hay 40.000 o 50.000 japoneses a los que se les puso una plastia, y en principio no están diagnosticándose casos."

Ante la posibilidad de que pueda darse este tipo de contagio con otra clase de enfermedades por injerto de duramadre, el doctor Segura afirma que “en principio mi impresión es que sí. Si las plastias contienen proteína beta-amiloide, que es una proteína mal plegada, puede que contenga cualquier otra proteína mal plegada. Lo que ocurre es que de entre todas las posibles proteínas mal plegadas que dan enfermedades neurodegenerativas, la más abundantes es la beta-amiloide, pero la enfermedad de Alzheimer es la más frecuente. La respuesta lógica es que, si ha sido capaz de transmitir esta, también es capaz de transmitir otras proteínas mal plegadas."

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