30 de julio de 2021
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EDICIÓN VERANO

Se celebra hoy 19 de marzo bajo el lema “Sueño regular para un futuro saludable”

Día Mundial del Sueño: El insomnio provocado por la fatiga pandémica dispara el consumo de psicofármacos

Insomnio y fatiga pandémica
Insomnio y fatiga pandémica
Disfrutar de un sueño reparador es clave para que las personas se mantengan sanas y en forma durante muchos más años, sin embargo, la pandemia, además de otras patologías, ha fomentado el insomnio y con ello un mayor consumo de psicofármacos. Con la celebración del Día Mundial del Sueño, este año bajo el lema "sueño regular para un futuro saludable", se pretende hacer hincapié en aquellas medidas necesarias para que el dormir no acabe por agotarnos el resto del día.

El insomnio se ha convertido en una de las principales consecuencia de las múltiples patologías y problemas que está dejando tras de sí la fatiga pandémica provocada por la crisis de la COVID-19 en la que todavía estamos inmersos. Es por ello que con motivo hoy, de la celebración del Día Mundial del Sueño, se hace un llamamiento para que se mejore la calidad del descanso nocturno. Bajo el lema de un "Sueño regular para un futuro saludable", el objetivo es concienciar de su importancia asociada a la salud global de las personas y de su calidad de vida.

No dormir las horas suficientes arrastra un malestar por el día que se traduce en cansancio e irritabilidad que repercute negativamente en la vida cotidiana. Debido a esta situación sanitaria, ha aumentado un 40% el consumo de psicofármacos como los antidepresivos y las benzodiacepinas, según datos ofrecidos por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) con motivo de esta celebración auspiciada por la Sociedad Mundial de Medicina del Sueño.

Fatiga pandémica e higiene del sueño

La fatiga pandémica ha afectado, de forma genérica, a la higiene del sueño por varios motivos. Al tener que pasar mucho más tiempo en casa, ha sido más difícil mantener los horarios del sueño. Normalmente, no se tiene el control de antes sobre el horario para levantarse, dormir la siesta o irse a la cama ni tampoco los horarios de las comidas que también influyen en la regulación del sueño, teniendo en cuenta que el organismo produce una serie de sustancias que ayudan a quedarse dormidos.

Otro factor que ha influido en la desregulación de los horarios de sueño ha sido la falta de exposición a la luz solar, por ejemplo, durante el periodo del confinamiento. Al no salir a la calle, la melatonina, que es la hormona que produce la glándula pineal del cerebro para ayudar a conciliar el sueño,  no se regula adecuadamente.

Calidad de sueño en pandemia


Para  mejorar estos hábitos y de paso, la calidad del sueño durante este tiempo de pandemia, la SEPAR ofrece una serie de recomendaciones, entre ellas, cuidar los horarios tanto de sueño como de comida aunque se pase gran parte del día en casa. En este sentido, es importante cenar entre las 21 y 21:30 horas, siempre una hora y media antes de acostarse para que dé tiempo a hacer la digestión. La cena debe ser ligera, para evitar que provoque reflujo gastroesofágico o la digestión sea muy pesada e impida conciliar el sueño.

Calidad del sueño y salud

Si se hace siesta, debe realizarse siempre a la misma hora y no exceder los 20 ó 30 minutos.

Por otra parte,  conviene evitar las pantallas a última hora, lo que incluye el móvil, porque producen una luz azul que inhibe la melatonina, que es la hormona que produce nuestro cerebro para ayudar a conciliar el sueño. Al exponerse a las pantallas y a esta luz azul -no natural- no se produce esta hormona y se retrasa el momento de la presión del sueño. La melatonina tarda en hacer efecto entre una hora y hora y media.

Salir a pasear solos o con el grupo de convivencia y con mascarilla, para exponerse a la luz solar y beneficiarse de los efectos positivos de la luz natural durante las horas de sol, es otra de las recomendaciones por parte de estos especialistas.

Además, se recomienda realizar ejercicio adecuado a las condiciones físicas de cada persona, preferiblemente por la mañana y, si es por la tarde, no dejarlo nunca para última hora de la tarde o por la noche, puesto que el ejercicio físico intenso produce descargas adrenérgicas que impiden quedarse dormido.

El sueño y sus curiosidades

-En promedio, una persona duerme unos 25 años.

-Nos pasamos seis años soñando. Normalmente, con lugares o cosas que hemos visto antes pero que no recordamos.

-Los expertos afirman que no retenemos más del 10% de lo que soñamos.

-El 12% de la gente sueña solo en blanco y negro.

-Por falta de sueño, el cuerpo no resiste más de 10 días, mientras que por falta de alimento puede llegar a las dos semanas. Además, puede provocar un aumento de peso.

-Durante el sueño, el cuerpo libera hormonas que ayudan al cerebro y las células a regenerarse.

-Es imposible estornudar mientras se duerme, debido, en parte, a la disminución de la actividad cerebral.

Aprovechar esta celebración para dormir mejor

El Día Mundial del Sueño es un acto de concienciación global que se celebra anualmente en más de 70 países. Tiene como objetivo ayudar a las personas con problemas graves de sueño. Suele convocarse el viernes antes del equinoccio de primavera de cada año.

Promovido por la Sociedad Mundial del Sueño, en cada edición se suelen abordar aspectos relacionados con la medicina del sueño, la educación para dormir adecuadamente, los efectos sociales que el insomnio puede tener en la vida cotidiana y cómo combatirlo sin tener que recurrir a la medicación. 

Según la Asociación Estadounidense del Sueño, más de 50 a 70 millones de personas sufren algún tipo de trastorno del sueño.

 

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