07 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Primero se realizarán misas dominicales y diarias, luego se podrán visitar los templos y finalmente se recuperará la actividad ordinaria

La Iglesia explica las reglas para volver a celebrar misas, bodas y bautizos durante las fases de la desescalada

Luis Argüello, portavoz de la Conferencia Episcopal Española
Luis Argüello, portavoz de la Conferencia Episcopal Española
La Conferencia Episcopal Española ha dictado las directrices necesarias para realizar la desescalada progresiva en lo concerniente al culto público. Se realizará en tres fases que incluyen la reducción del aforo para los fieles y medidas para asegurar el distanciamiento social durante la misa diaria y dominical. Las celebraciones como bautizos y matrimonios se llevaran a cabo de manera privada y garantizando en todo momento la ausencia de contacto directo entre los involucrados.

Con motivo de contribuir a la desescalada progresiva en España del confinamiento provocado por la propagación del coronavirus la Conferencias Episcopal Española ha propuesto una serie de disposiciones para los fieles que deberán ser concretadas por cada territorio bajo la jurisdicción de un obispo  como se considere prudente.

En el documento se especifica que para la fase cero se mantendrá una "atención religiosa personalizada", la cual dará prioridad a aquellos que recientemente hayan perdido a seres queridos.

Durante la fase uno se restablecerá la asistencia a los templos, pero solo de un tercio del aforo. Se realizarán misas dominicales y diarias con preferencia para las familias que acudan unidas por motivo de duelo.

Una vez alcanzada la fase dos se reanudarán los servicios ordinarios y grupales de la "acción pastoral" con nuevos criterios organizativos. En este caso el aforo se limita a la mitad y se deben mantener las medidas de higiene y distanciamiento social. Después de esta fase se permitirán las visitas turísticas a iglesias y templos.

Finalmente, al llegar a la fase tres se reanudará la vida pastoral ordinaria siempre y cuando “tenga en cuenta las medidas necesarias hasta que haya una solución médica a la enfermedad”.

Las medidas de carácter general

Se prorrogan las dispensas del precepto dominical. La Conferencia Episcopal invita a la lectura de “la Palabra de Dios” y a las oraciones desde casa y recuerdan para aquellos que no puedan acudirá a un templo que pueden seguir la misa a través de los medios de comunicación. Para aquellos que estén en una situación de salud delicada se recomienda que permanezcan en sus hogares.

El número misas dominicales se aumentará en los lugares con mayor afluencia de fieles para asegurar el descongestionamiento de los templos y evitar una aglomeración innecesaria de personas. A aquellos que acudan a misa se les recomienda el uso de mascarilla en todo momento.

Se recuerda a los fieles que pueden seguir la misa a través de los medios de comunicación

Se organizará junto a las "personas responsables" la apertura y cierre de las puertas de entrada de los templos, la distribución de los fieles dentro del espacio designado para la práctica de la misa, el acceso a la hora de comulgar y la salida de la iglesia al finalizar, siempre respetando la distancia de seguridad. Los elementos de las iglesias durante la misa como las pilas de agua bendita se mantendrán vacías y las puertas abiertas para evitar la manipulación de manillas o pomos. Se ofrecerá desinfectante en la entrada de la iglesia.

El desarrollo de la misa

Se evitarán los coros de varias voces en la parroquia. La Conferencia recomienda mantener un solo cantor o algunas pocas voces individuales y algún instrumento. No se repartirán hojas de cánticos ni cualquier otro objeto de papel. En lo concerniente al cestillo de donaciones, este se colocará a la salida de la iglesia y se deberán hacer las donaciones obedeciendo el las normas sobre distanciamiento social.

El sacerdote deberá desinfectar sus manos, así como los ministros encargados de distribuir la comunión. Cuando se realice el saludo de la paz al final de la misa este será mediante gestos, ya que se deberá respetar la distancia de seguridad en todo momento. La Conferencia Episcopal hace especial hincapié en que, si se tratase de un sacerdote de avanzada edad, se establezcan ministros extraordinarios para distribuir la comunión.

Una vez finalizada la misa, los fieles deberán salir de manera pausada y respetando la distancia de seguridad en todo momento para poder evitar la congestión en las puertas. Los objetos utilizados en la misa incluyendo los bancos deberán ser desinfectados continuamente a lo largo de las misas que se desarrollen durante el día.

Con respecto a otras celebraciones

Para las confesiones se deberá respetar una distancia de seguridad entre el sacerdote y todo aquel que desee confesarse, buscando siempre que se mantenga la confidencialidad. Tanto el fiel como el confesor deberán llevar mascarillas. Se recomienda que al acabar ambos desinfecten reiteradamente sus manos y otras superficies.

Con respecto al bautismo, el rito será lo más breve posible y el agua utilizada no puede ir a parar al mismo recipiente de origen. Se debe evitar todo contacto entre los bautizados. En las unciones, se podrá hacer la cruz de aceite con un bastoncillo de un único uso que será incinerado después de ser utilizado, el mismo método se utilizará para la confirmación y la unción de los enfermos, con la única excepción de que los sacerdotes de avanzada edad deben abstenerse de otorgar esta última.

En el caso del matrimonio los anillos, arras y otros objetos deberán ser manipulados exclusivamente por los contrayentes. Se extremarán las precauciones necesarias para asegurar el bienestar de los novios y los testigos presentes, así como de la entrega de los documentos correspondientes. 

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