20 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

El nadador donostiarra intenta ahora emular sus éxitos en el país vecino tras su exitosa participación en el campeonato del mundo de esta disciplina

Edu Blasco, campeón de Salvamento: "En España no te reconocen los méritos en deportes minoritarios, como sí ocurre en Francia"

Eduardo Blasco
Eduardo Blasco / Facebook
Eduardo Blasco (Donosti, 1994) sigue adelante, sin mirar atrás, en su afán de ser el español más destacado en Salvamento y Socorrismo. El nadador está a punto de ser el mejor de Francia, país en el que ha iniciado una nueva etapa sin olvidar sus posibilidades en España. Mientras Blasco se consolida en el deporte francés, donde la situación económica es más favorable para los deportistas minoritarios, abre horizontes profesionales de cara al futuro.

Blasco acudió y triunfó en Poitiers en el campeonato de la región de Aquitania con su nuevo equipo, el Biarritz Sauvetage Cotier, mejor marca del campeonato y mínima para participar en el Campeonato de Francia que tendrá lugar el próximo mes de abril.

Enhorabuena, ¿qué sensación le deja a uno este triunfo?

Ahora mismo estoy centrado en el objetivo, pero desde luego, estoy muy contento porque, además, existía la posibilidad de que las otras cosas no salieran tan bien. Pero finalmente sí lo ha sido porque, a falta de la convalidación en España, también en nuestro país tengo el record. Cuando empecé la temporada no pensé que podría ser así, pero ha ido bien. No me puedo quejar, todo lo contrario.

Además, queda poco para ser el número uno de Salvamento y Socorrismo en Francia…

Tengo la mejor marca del país vecino, sí, pero aún faltan dos regiones por celebrar sus competiciones y para confirmarse todo. De todas formas, es difícil que alguien pueda superarlo porque saco dos décimas de diferencia al que me sigue en la lista.

¿Cómo se toman los franceses, con su carácter chovinista, que un español esté a punto de ser el número uno en su país?

Pues es bastante contradictorio todo. Por un lado, no me esperaba tanta presión y tantas críticas por ser de fuera. Nunca las he tenido entre las federaciones y los compañeros, pero sí en la gente y en los seguidores. Sin embargo, con el paso del tiempo me han aceptado muy bien. En eso son diferentes a nosotros. Los españoles somos más abiertos al principio, pero luego nos cuesta mucho integrar a la gente. Los franceses te tratan con recelo cuando llegas, pero si demuestras que vales te aceptan como uno de los suyos.

¿La prensa gala os trata mejor que la española?

Yo no me quejo. Me tratáis muy bien, pero en términos generales es otro mundo. Aquí, en Francia, los deportes minoritarios son tratados bien. Generan interés en la gente porque la prensa se encarga de ellos. En L´equipe,  que es el periódico deportivo más importante del país, se habla de nuestras competiciones. En España solo interesa baloncesto y el fútbol y eso repercute económicamente. No se puede comparar  cómo están las federaciones francesas. Yo soy de los que pienso que los medios públicos, si sirven para algo es para esto para dar visibilidad a estos deportes igual que a otras muchas cosas. Para competir por emitir la Liga ya están las privadas.

En una charla anterior me hablas de cómo para poder triunfar saliendo de un deporte minoritario, además, tienes que tener otras características que te hagan mediático. Hace poco Gervasio Deferr, que después de su medalla con lo que de verdad ganó dinero fue posando desnudos en una revista…

Me creo perfectamente a Gervasio. Como hemos hablado, para salir del círculo pequeño de cada deporte tienes que tener otros ingresos. En mi caso me va muy bien, pero no debería ser exigible a todo el mundo. En Francia los deportistas se pueden centrar solo en eso ya que viven perfectamente. En mi caso, no iría nunca tan lejos como Gervasio, no es que sea más conservador que él, es que para mí  hay una serie de líneas rojas. Por ejemplo, me han ofrecido participar en un conocido programa de televisión y he dicho que no.

Eduardo Blasco / Facebook 

La verdad es que, en tus fotos en redes, sin llegar a lo de Deferr, pocas cosas quedan a la imaginación…

(Risas) Lo que pasa es que en esas fotos estoy acostumbrado y no pienso que casi estoy desnudo. Piensa que mi cuerpo es mi herramienta de trabajo y yo no lo veo desde fuera. Supongo que es todo mental, si me pongo a pensar que estoy solo con un minibañador igual me cortaría, pero como es lo normal y lo hago con naturalidad, pero es verdad que puede haber muy poca diferencia.

"Me encanta que me pregunten sobre cosas no deportivas en las entrevistas porque tengo otros horizontes, aunque, a veces, opinar puede generar conflictos".

En tu caso sí que buscas otras vías de trabajo ¿Qué proyectos tienes?

Sí, me estoy moviendo en otros ámbitos, también en la de la nutrición. En el tema de la moda estoy ilusionado con un proyecto con un diseñador.

Al contrario que otros deportistas, además, te gusta opinar de otros aspectos de la vida. ¿Puede ser contraproducente?

Supongo que puede pasar factura, pero yo soy de los que opino. Colaboro en una emisora de radio y semanalmente suelo tratar un tema. Me lo paso mejor en las entrevistas donde no sólo me pregunta por deporte, supongo que porque es mi trabajo y hablar de eso siempre cansa. Además, es que me interesan muchas cosas, no me gusta tener horizontes más amplios.

Eso parece que está cambiando, de hecho, hace poco deportistas brasileños se han manifestado en contra de las leyes homófobas en países como Venezuela, Brasil o Rusia…

Y me parece estupendo. Los deportistas pueden ayudar a cambiar muchas cosas. Sobre todo, los que tienen un seguimiento mayoritario. Lo que pasa es que, en España por cualquier opinión, a veces, se montan líos tremendos y es mejor no meterse en según qué polémicas.

¿Es más fácil opinar en Francia?

Sí. En eso son más libres. La política allí es algo que compete a los ciudadanos y no tiene nada que ver con que uno sea de una ideología o de otra. Se preocupan por el fondo de las cuestiones. Hay mucha conciencia cívica.

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