23 de junio de 2021
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FIN DE SEMANA

Las malas compañías y su fuerte adicción a las drogas llevaron al Potro de Vallecas a caer desde lo más alto

Nuevo golpe para Poli Díaz: La dramática historia del boxeador más famoso de nuestro país

Celebración de una victoria de Poli Díaz.
Celebración de una victoria de Poli Díaz.
Poli Díaz es considerado por muchos el mejor boxeador de la historia de España. Nacido en Vallecas, Poli tuvo que hacer frente a las adversidades desde una edad muy temprana aunque su andadura en el mundo de la delincuencia se detuvo gracias al descubrimiento del boxeo. El éxito logrado en este deporte le alzó al estrellato aunque su éxito se vio truncado de forma abrupta, pues las malas compañías y su fuerte adicción a las drogas le arruinaron y acabaron con su carrera deportiva.

El exboxeador español Poli Díaz ha sido detenido en las Palmas de Gran Canaria, lugar en el que se encontraba entrenando para llegar en plena forma a su regreso al cuadrilátero, que iba a tener lugar en unos meses en Madrid. La detención se ha producido debido a que Díaz ignoró en numerosas ocasiones las citaciones judiciales correspondientes a causas pendientes, por lo que el juez de guardia de Las Palmas de Gran Canaria ha ordenado su ingreso en prisión poco tiempo después de que se produjera la detención. 

La historia de Poli Díaz es una historia de constante superación. Nació en Madrid en el año 1967 y su infancia no fue fácil pues era el sexto de ocho hermanos en una familia con pocos recursos que vivía en Palomeras, barrio que pertenece al distrito de Puente de Vallecas. Como él mismo afirmó, Vallecas en esa época se encontraba azotada por la delincuencia y Poli formaba parte de ella. Con tan solo diez años, asestó tres navajazos en el glúteo a un chico mayor que él por despeinarle.

Poli afirmó que en Vallecas solo empezabas a vivir cuando “estabas con los rateros”, por lo que rápidamente se hizo amigo de algunos y aunque ha asegurado que no los acompañaba a hacer atracos, sí le utilizaban para hacer algunos “recados”. Pero a Poli lo que verdaderamente le gustaba eran las peleas, en esa época de su adolescencia pasaba gran parte del día en la calle, metiéndose en todas las peleas que podía, llegando incluso a pelearse dos o tres veces al día.

Poli Díaz celebrando una victoria.

Un día, la vida de delincuencia de Poli cambió, en una de sus persecuciones para ajustar cuentas con otro chico pasó por el gimnasio del Estadio de Vallecas cuando vio a un grupo de gente boxeando. Le sorprendió ver lo que estaban haciendo esos chicos y decidió comenzar su andadura en el boxeo. Como no tenía dinero para pagar las clases, limpiaba el recinto dos o tres veces al día, de hecho, gracias a ese gimnasio podía ducharse con agua caliente ya que en su casa no tenían.

Su primera pelea oficial tuvo lugar en Malasaña contra un compañero de su gimnasio, combate para el que tuvo que falsificar el libro de familia ya que aún no había cumplido los 15 años necesarios para poder pelear. Gracias a que logró vencer en sus primeros combates, los rivales fueron aumentando de nivel y Poli siguió ganándoles (incluso a los que eran más pesados que él), logrando coronarse como campeón de Castilla.

Debido a su éxito abandonó el gimnasio de Vallecas para entrenar con Ricardo Sánchez Atocha, con quien logró la paciencia necesaria para mejorar como boxeador y convertirse en campeón de España a los 18 años. Durante esa época Poli compatibilizaba el boxeo con su trabajo como albañil.

En 1987, gracias a Enrique Sarasola, Poli mejoró aún más su boxeo. Sarasola le proporcionó un lugar de entrenamiento y creo junto a él la promotora El Espinar, en la que la mayoría de las ganancias por combate iban para El Potro de Vallecas, mote del boxeador. Un año después, se proclamaba campeón de Europa. Durante los dos años siguientes Poli encontró su mejor versión y defendió el título europeo en 7 ocasiones, en combates que pasaron a la historia del boxeo español.

Sin embargo, el combate por el título mundial tardó en producirse. En esa época, Poli comenzó a descuidarse, surgieron rumores acerca de su vida nocturna y sus malas compañías. Finalmente, el combate se disputó en Estados Unidos y se saldó con la derrota de Díaz, que dejó ver que no se había preparado de forma correcta. Pese a la derrota, el boxeador fue recibido en España como un héroe, aunque fue el momento en el que su carrera descendería en picado.

Combate de Poli por el Título Mundial

Tras la derrota, Poli estuvo dos años sin combatir gastando el dinero conseguido en fiestas y en drogas. En 1993 volvió a subirse al cuadrilátero ante rivales de menor entidad con los que peleaba con mayor o menor fortuna. Tras dos derrotas consecutivas por abandono, dejó el boxeo en 1997.

Los problemas para Díaz no hacían más que aumentar pues al abandono del boxeo se unió su adicción a las drogas, adicción por la que quedó arruinado y por la que se mudó al poblado de la Rosalía, uno de los focos de venta de droga de Madrid, donde vivió un año, desde 1998 hasta 1999, cuando lo abandonó gracias a que una promotora le ofreció trabajo al ver su caso en televisión. Boxeó hasta 2001 disputando un total de 5 combates e incluso logró hacerse con un título menor, sin embargo, el 16 de marzo de ese mismo año tuvo lugar su último combate.

Tras su retirada, Poli trató de abandonar las drogas, aunque esta es una pelea muy complicada, la más dura de su vida. Pese a que tuvo varias recaídas, hoy Poli asegura estar rehabilitado. De hecho, las últimas noticias parecían confirmarlo ya que incluso había programado su vuelta al ring el próximo invierno, como hiciera hace unos meses la leyenda Mike Tyson, aunque la detención producida en Las Palmas de Gran Canaria puede resultar un fuerte impedimento para que esta vuelta tenga lugar.

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