19 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Lucio Séneca

El baúl de la historia de España

La Historia no se repite, pero las palabras no se las lleva el viento y quedan ahí como testigos mudos para que no se olviden. La situación que se está viviendo en Cataluña es una incitación a repasar el pasado de esta España que lleva ya más de dos siglos buscando su identidad. Torcuato Fernández Miranda habló muchas veces de que había que "repristinar", o sea que había que volver al origen para saber donde arrancaba el problema nacional que tantas veces ha enfrentado a los españoles. Hasta hace unos meses se decía que por mas que los independentistas catalanes provoquen al Estado nunca, jamás, se llegaría a una situación de Guerra Civil, que eso era ya cosa superada y que hoy sería impensable volver a vivir otra Guerra Civil como la de 1936-1939. Pero las cosas cada vez se aproximan más y lo que hasta ayer era sólo un enfrentamiento cívico no violento los actos de este viernes 21 de diciembre (con más de 50 heridos en las calles y el uso de objetos tan peligrosos como un arma de fuego) y el deseo del President Torra de llevar las cosas por la "vía eslovena" (o sea con muertos y sangre) permiten pensar que los catalanes se acercan cada vez más a una Guerra Civil de verdad.Pero, como hoy no es mi intención hablar del negro futuro que se avecina, porque antes o después se llegará a un enfrentamiento frontal entre la Generalitat independentista y el Estado de Derecho Constitucional, me van a permitir que reproduzca como fotogramas lo que ha sido el devenir de la España contemporánea.

Y comienzo con las palabras que Alfonso Xlll escribió en su Diario personal el 17 de mayo de 1902, o sea el día de su Coronación: 

"En este año me encargaré de las riendas del Estado, acto de mucha trascendencia tal y como están las cosas; porque de mí depende si ha de quedar en España la Monarquía o la República. Yo puedo ser un rey que se llene de gloria regenerando la Patria, cuyo nombre pase a la Historia como recuerdo imperecedero de su reinado; pero también puedo ser un rey que no gobierne, que sea gobernado por sus ministros, y por fin, puesto en la frontera..."

El mismo Alfonso Xlll escribiría en 1930:

"Para mi no hay carlistas, ni conservadores, ni liberales, ni republicanos, ni castas, ni categorías: no hay más que españoles...¡España por encima de todo!".

Don Miguel de Unamuno diría en 1898 estas palabras: 

"Duele decirlo, pero hay que decirlo, porque es verdad: después de cuatro siglos de utopías y aventuras quijotescas, España se ha desangrado y expira como el bueno de don Alonso Quijano...¡Ahora habrá que comenzar de nuevo y hacer entre todos  España...! lo difícil es saber qué España tendremos que hacer o cuál será el porvenir de España"

Por esas mismas fechas Ángel Ganivet escribía en su "Idearium Español:

"El ideal de todos los españoles es que llevasen en el bolsillo una carta foral con un solo artículo, redactado en estos términos claros y contundentes: "Este español está autorizado para hacer lo que le dé la gana"
.
En otra ocasión el bueno de Antonio Machado diría:

 "Qué importa un día!. Está el ayer alerto al mañana, mañana al infinito, hombre de España, ni el pasado ha muerto ni está el mañana escrito". 

El socialista Largo Caballero diría en repetidas ocasiones estas palabras: 

"Leed nuestro programa y veréis que en el programa mínimo la primera cuestión que se plantea es "supresión de la Monarquía". Es decir, que el Partido Socialista tiene como primer punto en su programa mínimo, no en el máximo, sino en el mínimo, la supresión de la Monarquía"

Por su parte el Almirante Aznar, el último Presidente de la Monarquía, diría la mañana del 14 de abril de 1931, a preguntas de los periodistas esta evidencia:

"¿Que qué ha pasado aquí? pues, muy sencillo, que anoche España se acostó siendo monárquica y hoy se ha levantado republicana".

Emilio Castelar, el mayor orador español de todos los tiempos y siempre republicano definió así, en plenas Cortes Constituyentes de 1869, su idea de lo que era una Monarquía y una República:

"Yo no soy anti-monárquico, ni tengo nada contra las monarquías, sí digo que las Monarquías son cosas del pasado, de cuando no había libertades ni democracia. Fijaros bien en una cosa: las Monarquías que quedan son las de las naciones viejas. Las naciones jóvenes son republicanas. Ahí tenemos a la joven República Federal de los Estados Unidos de América del Norte. Sabéis que a Washington, el vencedor de la Guerra de la Independencia frente a Inglaterra, le propusieron la Corona y que se erigiera en Rey de la nueva Nación. Y aquel gran demócrata la rechazó con un argumento simple: "La Jefatura del Estado no puede ser exclusiva de nadie y menos de una familia y si es electiva ya no sería Monarquía, sería Republicana. Pues vayamos directamente a la República.

La Monarquía es para mí la injusticia social y para mi Patria la reacción política. Pero, señores diputados, la Monarquía va a vencer. En cambio, la República -perdonadme- que no puedo pronunciar esta palabra sin conmoverme profundamente- es para mí la justicia social y para mi Patria la libertad política. Sin embargo, la República va a ser vencida... Yo, entre las ventajas que encuentro en la república, la principal es lo mucho que educa y moraliza al pueblo.
Yo, entre las grandes desventajas que encuentro en la Monarquía, la principal es lo mucho que envilece al pueblo... Permitidme, señorías, que diga aún más: todas las Monarquías concluyen lo mismo, absolutamente lo mismo, todas acaban en la corrupción..."

Y en la "Memoria Histórica" nos encontramos con estas palabras de Séneca, el filósofo cordobés, que por lo que se ve están siendo  guía y norte del Señor Sánchez Castejón para mantenerse en la Moncloa:

"A cualquier precio el Poder jamás es caro."

O las de Cneo Pompeyo el Mágnus, al iniciar la Guerra Civil:

"Quien no está conmigo,es mi enemigo"

A lo que Julio César, el general que hizo posible el Imperio Romano, respondió:

" Quien no está contra mí puede ser mi amigo" 

Y por recordar podíamos irnos a la tarde noche del 17 de julio de 1936, cuando Casares Quiroga,el Presidente del Gobierno, recibió a los periodistas para aclararles que el rumor que ya circulaba por Madrid de que el Ejército de Africa se había sublevado y la legión
controlaba Melilla era un bulo sin fundamento alguno:

"Señores, os he  reunido para desmontar el rumor insidioso que alguien insidiosamente ha puesto en marcha. Es absolutamente falso que el ejército de África se haya sublevado, acabo de hablar con el general Romerales y me ha asegurado que todo está bajo control, que sólo ha habido un conato de rebeldía montado por un grupo de legionarios borrachos que, naturalmente, han sido arrestados en sus cuarteles. Así que no se hagan eco de rumores falsos, ni de bulos,y vamos ya a la cama. El Gobierno que presido sabe muy bien cómo está la situación y os aseguro que aquí no va a pasar nada. Buenas noches,pues, y hasta mañana".

Veinticuatro horas después Casares Quiroga ya no era Presidente del Gobierno y el 18 de julio se inició la trágica Guerra Civil que produciría un millón de muertos. Esperemos que las tranquilizadoras palabras que el Presidente Sánchez Castejón  ha tratado de trasladar al pueblo español, tras la humillaciones a que ha sido sometido días pasados en Barcelona y las concesiones que ha hecho a los independentistas no terminen como entonces. Aunque no sería anormal que el Señor Sánchez "huyera" como lo hizo aquel loco Presidente.

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